Capítulo 27.

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Pov. Sasuke.

Salí del apartamento decidido, tenía que salvar al padre de Sakura. Aun no podía creer que las gemelas son mías. ¡Dios mis hijas! Ya se dice que la sangre es más espesa que el agua. Camine junto al dobe que tenía cara de trauma aun no entiendo porque si el que se acaba de enterar que seré padre soy yo.
—¿Por que tienes esa cara? — interrogue con desdén.
—Es que teme ambos seremos padres casi en los mismos meses...
—¿Y?
—Bueno que yo juré que te iba a ganar por primera vez en algo— termino de decir con un suspiro.
—Tengo que confesar que si me ganaste en eso. Tu estuviste con Hinata desde el inicio del embarazo yo no tengo más de un mes atendiendo a Sakura y eso sin saber que las niñas eran mis— confesar no era lo mio pero es mi mejor amigo— tranquilo dobe, esta vez salimos ganando los dos. Ambos seremos los mejores padres.
—Tienes razón Teme.
—Lo se dobe. Lo se.

El camino hacia la clínica Konoha se me hizo eterno, el padre de la mujer que amo esta corriendo peligro y si algo le llegara a pasar Sakura no me lo perdonaría. Al bajarnos del Aston Martin entramos y llegamos a la habitación 216 donde se encontraban Juugo y Suigetsu cuidando la puerta.
—Chicos— dije en tono de saludo — tenemos que trasladar al padre de Sakura a otro sitio más seguro. Nadie se puede enterar que saldrá de aquí. Cuidarán día y noche hasta que yo resuelva mis problemas. ¿Entendido?
—Confía en nosotros Sasuke-sama.
—Prepárense con armas, no quiero equivocaciones— concluí — tengo que irme cualquier cosa traten con Naruto— estos asistieron y nosotros nos fuimos.
Tome valor antes de volver a entrar al departamento. Sakura estaba sentada en el suelo justo en la pared que estaba frente a la puerta tocando su barriga grande y llorando. Mi más grande debilidad es verla llorar.
—¿Sakura? — aunque me moría por abrazarla y celebrar que íbamos a ser padres aun estaba molesto por ocultarme algo tan importante como su embarazo.
—¡Lo siento!— susurro.
—Con un lo siento no devolverás el tiempo que me perdí de tu embarazo— ella lloro más ante lo dicho.
—Lo se— balbuceó.
—Aun no puedo perdonar que me lo hayas ocultado pero estoy tan feliz por ser el papá de las gemelas— camine hacia ella y me agaché para quedar a su altura —Gracias— bese su frente y frote mi nariz con la de ella en un gesto cariñoso asimismo ella se sorprendió por lo ocurrido.
—Sasuke-kun— se abalanzó sobre mi abrazándome con fuerza.
—Estoy contigo Sakura. Siempre— la tome en brazos y caminé a la habitación donde la acosté en la cama. Ella no tardó en quedarse dormida, se veía tan hermosa con todo su cabello largo esparcidos por la almohada y esos labios finos semiabiertos, tenía su mano derecha en su panza. Me quite el traje y los zapatos y me acosté junto a ella nuevamente lo cual Sakura se movió y se acuno entre mis brazos ocultando su cara en el hueco de mi cuello. Al cabo de unas horas sentí un vacío que tuve que abrir los ojos y me di cuenta que Sakura no estaba conmigo. Camine todo el apartamento y la halle en el baño vomitando.
—¿Estas bien? — pregunte agarrando su cabello para que siguiera vomitando.
—Si tranquilo... Por que no pedimos algo para comer.
—Acabas de vomitar y quieres comer — no sabia si eso era gracioso o asqueroso.
—El estómago quedo vacío así que a comer.

Pasaron unos meses, tres para ser exactos y mi padre no movía sus fichas mi siquiera había aparecido. El padre de Sakura estaba totalmente recuperado pero para no correr riesgos lo mande a el y a la madre de Sakura fuera del país por un tiempo. Hinata tenía una semana de haber dado a luz lo que nos sorprendió fue que no era un solo bebe sino dos. Dos mellizos rubios llamados Bolt y Boruto. Todos creíamos que era uno solo hasta que salió el otro. El dobe no cabía en sí mismo de la felicidad. Mientras Sakura estaba muy nerviosa por la proximidad del parto y mi repentino viaje a Osaka aunque no me tardaría ni cuatro días cuando mucho.
No tenía ni media hora de haber llegado a Osaka cuando Sakura me llamo.
—Nena— no tuve respuesta y eso me preocupo—¿Sakura?
—Sasuke-kun— suspiré de alivio al oírla. Aunque su voz estaba algo agitada.
—¿Qué pasó?
—Estoy en el centro comercial atrapada en el ascensor, se fue la luz— artículo cada palabra muy lento.
—Cielo solo respira, relájate. Tienes que tener calma— mientras hablaba con ella llame a Naruto sin colgar la llamada de ella— dobe necesito que salgas inmediatamente para el centro comercial Sakura esta atrapada en el ascensor porque no hay luz y tiene una crisis de pánico. Sacala de hay por favor— supliqué.
—Salgo inmediatamente para allá— me colgó.
—¿Nena? ¿Como estas?
—Sasuke— pronunció mi nombre sin el kun eso no me gusta— necesito que regreses ahora mismo.
—Sabes que tengo una reunión muy importante con los empresarios estadounidenses, naruto ya va a por ti.
—Sasuke. Rompí fuente— dos palabras que me pusieron al cien.
—Sakura respira— creo que eso me lo decía a mi mismo— Yamato enciende el Jet tenemos que llevar a Konoha ahora mismo mis hijas quieren nacer — grite como nunca lo había echo en mis 20 años—¿cuanto falta?
— En unos 15 minutos llegamos a Konoha Sasuke.
—¡Dios! — exclamé— Naruto dame buenas noticias.
—Ya falta poco para que las puertas del ascensor se habrán— dijo a través del teléfono celular.
—¿Nena estas bien?
—Duele mucho, donde carajo estas— blasfemo gritando.
—llego en 10 minutos cariño.
—Pues dile al capital Yamato que si no llegas a tiempo lo mataré lentamente— el susodicho trago grueso y yo mas nervioso no podía estar. No quería perderme el nacimiento de mis gemelas.

Cuando pise konoha Sakura ya estaba en camino a la clínica. Tenía que darme prisa o no llegaría a tiempo.
—Teme tienes que correr a Sakura la van a meter a la sala de parto-ttebayo—Naruto me gritaba como un loco y más loco estaba yo conduciendo el Aston Martí a todo lo que daba. Podía matarme pero me importaba más mis hijas. Cuando entre a la clínica vi a Hinata con uno de los mellizos y al dobe con el otro. En lo poco que detalle estaba Ino y Sai.
—¿Dónde tienen a Sakura?— no tuvo que responderme porque la escuche gritar mi nombre junto a una maldición. Corrí y entre a una habitación. La vi abierta de piernas y la doctora Shizune le gritaba que pujara.
—Sasuke-kun— estiró su mano y no dude en tomarla.

Luego de 2 hora de parto y de tener casi una mano fracturada gracias a las contracciones de Sakura, nacieron mis gemelas Sasure y Sarada. Era el hombre mas feliz del mundo. Llore como un tonto cuando las tuve en mis brazos. Sasure era la viva copia de Sakura mientras Sarada era yo en femenina. Eran únicamente preciosas.
— Gracias por hacerme el hombre mas feliz de este universo nena. Te amo Sakura— abrazamos a nuestras hijas y sellamos este momento con un beso.





¡Viva el amor! ¿Qué les pareció? Es el capítulo más largo que he hecho. Espero que les haya gustado. Porque yo estoy orgullosa de mi. Deseo que estén bien. Voten y Comenten. Dejen sus comentarios para yo inspirarme cada día más.
Los amo.
Besos.
💓💋✌

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