Fifty One

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Al llegar al colegio veo que Dani esta como en otro mundo, así que voy hacia donde está.

-Eh, ¿qué te pasa? -Pregunto pasando mi brazo por sus hombros.

-Angela me ha dejado por otro gilipollas. -Dice enseñandome un snapchat que sale con el.

-¡Carlos! -Grito.

-¿Lo conoces? -Pregunta mirándome triste.

-Fue un ex-rollo mio. -Aclaro mirandolo con cierto odio. -Me jodio bastante la verdad.

-Tu dame mas animo hija. -Dice con cierta ironia y me acabo riendo.

-Es un hijo de puta con las tias. -Añado con pena. -Estuvo con tres amigas mias tambien y vamos... Mejor no recordar eso.

-¿Entonces que hago?  -Pregunta guardandose el móvil mientras se rasca la nunca.

-No hay nsda que hacer. -Suspiro. -Angela está pillada por alguien no tiene remedio, Dani.

-Joder.

-Venga va, a disfrutar del verano. -Añado dándole un beso en la mejilla y me sonrie levemente.

(...)

-¿Lo llevas todo? -Me pregunta Jesús.

-Espera, pasa pasa. -La Italiana le abre la puerta y entra el y el aleman a nuestra habitación.

-Que suerte teneis. -Dice la chica sentandose en su cama mientras termino de maquillarme.

-¿A que hora llega Justin? -Pregunto.

-Supongo que no tardará mucho, nos dijo sobre esta hora.

-¿Nos hacemos una foto? -Pregunto antes de guardar mi iphone en la mochila.

-Venga. -Dice el alemán. -Y tenemos que hacer un grupo de whatsapp para pasarla y no perder el contacto.

-¡Yo lo hago! -Grita Jesús y me echo a reír.

-¡Chicos! -Grita Paul desde abajo. -Justin está aquí.

Jesus y yo nos despedimos y bajamos. Nada más terminar las escaleras vemos la puerta abierta con una gran limusina delante y está bajándose Justin ahora mismo.

-Tened muchísimo cuidado, y si os pasa algo por favor, llamadnos.

-Vale, no te preocupes te llamaremos para cualquier cosa. -Digo despidiéndome de él, Justin entra en casa y empieza a hablar con Paul mientras Jesus y yo lo esperamos en la puerta.

-¿Te estás enterando de algo? -Le pregunto a Jesus y niega riéndose. -Pues vamos apañados.

-Venga chicos, entrad.

(...)

Ahora mismo estamos en una sala con los músicos esperando a que la gente entre y entonces nos meterán en una de las primeras filas.

-Oye. -Dice mirándome. -Gracias.

-¿Por qué? -Pregunto sentándome encima de sus piernas ya que él estaba sentado y yo de pie.

-Por venir conmigo.

-Oh no hay de qué. -Respondo tímida. -¿Para eso están los amigos no?

-Te echo de menos. -Susurra acercándose a mi abrazándome con dulzura.

-Jesus. -Digo en el mismo tono que el. -Sabes que...

-Me la suda todo el mundo. -Dice y sin esperármelo noto sus labios contra los míos.

Miles de recuerdos con él se me vienen a la mente, pero especialmente cuando le conocí, y en feria. Mi estómago ahora mismo parece un zoológico, mi mente dice que me separe de el, pero mi corazón me lo impide.

Poco a poco nos vamos separando y me mira fijamente a los ojos rascándose la nuca bastante nervioso.

-Lo siento yo...

-Quiero intentarlo contigo. -Le interrumpo y me mira sorprendido.

-¿Qué? ¿Pero no decías que...?

-Puedo decir muchas cosas, pero lo que siento por ti no lo puedo cambiar. Jesus, te quiero. -Digo de carrerilla y él se ríe.

Se hace un silencio bastante incomodo ya que la banda se ha ido hace un tiempo y estamos solos en la sala, tendrán que venir a avisarnos.

-¿Entonces? -Pregunto con duda.

-Espero que esto te sirva como respuesta. -Dice y se acerca más a mí con la intención de besarme.

Junta nuestras frentes y me da una mano mientras que con la otra me acaricia la mejilla y me encargo de rozar nuestras narices y decido por acercarme más a él hasta juntar nuestros labios de nuevo.

-Chicos salid ya. -Dicen abriendo la puerta de golpe y hace que nos separemos rápidamente mirándonos con cierto fastidio. -Venga, vamos. -Ordena.

Suspiro ruidosamente algo fastidiada saliendo detrás del hombre, esto no se va a quedar así.

Ni un minuto más {Gemeliers}¡Lee esta historia GRATIS!