CAPÍTULO 4~Carrera~

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**********************COMENTEN Y ESTRELLITA******************************

-¿Qué vamos a jugar?—Parpadeo. El ladea la cabeza y sonríe aún más amplio—

-Pareces hombre... quiero jugar a que te beso y fingimos que somos gays—Sonríe aún más amplio. Mis ojos se desorbitan, y en un acto de desesperación, levanto mi pierna y golpeo allí, en donde las aves no vuelan y sufren por estar solos.

JungKook se inclina en dos, pero increíblemente no deja de reírse—

-¡Eres un pervertido!—Me acerco y lo pateo en la rodilla. El pega un grito y luego se tumba al suelo tirando de mi pie. Caigo sobre él, solo que en vez de tener su rostro en frente mío, tengo una de sus manos cubriendo en donde lo he golpeado. "Ahí, en donde me da mucha pena mirarle"

Mis ojos se abren de par en par al ver el desnivel de su pantalón. "Hay un bulto sobresaliendo" cosa que las mujeres no tenemos. Echo un grito y me levanto como puedo, pero él tiene bien sujeta mi pierna—

-¡Eh! ¡Ustedes! – La voz de mi maestro—Jeon y Monterrey. Aquí no damos lecciones del camasutra—

-¡Sesenta y nueve!—Gritan por lo bajo uno de los alumnos. Pateo más fuerte a JungKook, liberándome hasta ponerme de pie. Mi cara está completamente roja, y lo que más cólera me da, es que JungKook no deja de reírse en el suelo—

-Gracias por la lección—Dice el maestro, serio—Ahora sepárense y quiero cincuenta vueltas al campo. Y más vale que empiecen—

Fulmino a JungKook, quien se pone de pie despreocupado. Pareciera que no hubiera pasado nada. ¿Es que es un cara dura?—

JungKook empieza trotar ignorándome por completo, causando que mi enfado aumente aún más. ¡Es un completo idiota!

Le voy a enseñar quien es Dan Monterrey... te haré comer el polvo.

Empiezo calentar y enseguida también me ubico en la pista de carrera, empezando mi rutina. Soy más rápida que él en esta ocasión, y ya lo he alcanzado. Lo he dejado atrás—

-Perdedor—Le digo mientras paso y miro hacia atrás para verle la cara de sufrimiento, pero no. Él observa al horizonte como si estuviera escuchando un canto de ángeles. Cierra los ojos y sigue corriendo tan lento como tortuga.

¡Es que me está sacando de quicio! ¡Una tortuga es más rápida que él!—

Sigo corriendo y ya lo paso por segunda vez, mientras que él recién va por medio camino. ¡Jamás terminará las cincuenta vueltas!

Sonrío entre mí. Terminaré y me sentaré a burlarme de él. ¡Sí!

Sigo en mi tercera vuelta, cuarta, quinta... veinteava, treinta ava... ¿Dónde diablos esta? No lo he pasado ni una sola vez desde la segunda vuelta ¿Es que ha acelerado su paso?

Empiezo a mirar por los lados fijándome en todos, y cuando estoy en la parte posterior, en donde casi no hay nadie, descubro a JungKook, recostado en la barda mientras mira al cielo con tranquilidad.

Abro mis ojos de par en par. ¡¿De verdad cree que el maestro no se ha percatado de su holgazanería?—

Muro hacia donde el maestro le grita a las chicas que practican para las olimpiadas de Vóley ball.

Tarde o temprano lo va a notar.

Cuarenta y un ava vuelta. Paso por donde JungKook ha estado y esta vez no lo hallo. ¿Dónde está?

Me rio por dentro ante la obvia respuesta. El maestro lo ha encontrado—

-¡Vas muy lento!—Grita una voz desde adelante—Miro hacia el frente. Es JungKook que corre de prisa. Parece una bala.

Sabía que el profesor lo había hallado.

-¿Quién lo dice?—Le restriego—Solo me faltan ocho—

El gira un poco la cabeza permitiéndome ver parte de su sonrisa—

-Dije que vas muy lento...-- Inhala-- ¡Cincuenta vueltas, profesor!—anuncia. Mis ojos se abren de par en par y me detengo de golpe.

El maestro se gira hacia JungKook y asiente. Luego gira hacia mí—

-¡Vamos Donovan! ¡Mueve ese trasero!—Me grita mientras JungKook finge cansancio y se dirige trotando a beber agua, fuera del campo de carrera. Es un... Es un ¡Es un maldito cretino!

Observo a JungKook quien voltea hacia mí y me enseña sus pulgares, sonriéndome ampliamente.

Anhelaría golpearlo justo en la cara y romperle sus perfectos dientes—

-¡Monterrey!—Me vuelve a gritar el maestro-- ¡Mueve ese pesado trasero! ¡Quiero diez vueltas más a la cancha!

Se me cae la mandíbula. ¡Diez vueltas más!

Aprieto los puños y observo a JungKook. Tengo tanta furia contenida que creo que voy a explotar. "¡No es justo!"—

Cuando regreso a casa, lo primero que hago el día de hoy, no es revolcarme mientras pienso en Jimin. Sino, más bien, me dejo caer contra el sofá. Estoy exhausta. No tengo ni fuerzas para pensar en golpear a JungKook---

-¡Dan!—Me grita mi hermana-- ¿No vienes?

Arqueo las cejas—

¿A dónde?—

-Iré a dar una vuelta a ver si con suerte compro alguna revista—Sonríe—Te compraré helado si me acompañas.

Respiro hondo e intento levantarme, pero mi cuerpo no puede—

-Gracias. Comételo por mí—sonrió forzado mientras cierro los parpados—

-¿Dan?—Me llama mi hermana-- ¿Dan? ¿De verdad no vas a venir?

Asiento demasiado cansada.

-De verdad, Ammy. Quiero dormir—Y es la verdad. No hay nada que anhele más en este momento, que dormir unas cuantas horas, o dias si es posible.

Mis sueños se pierden... me hallo corriendo con mi Skater junto a Jimin. Él me tiene de la mano yo sonrió como boba ¡Santo Dios! ¡No he visto a alguien con una sonrisa más tonta que la mía! Qué vergüenza... en fin. Sigo con él y cuando nos detenemos me toma por la cintura y me da vuelas... vueltas... y me suelta y salgo volando hasta colisionar contra el pasto. ¡Tonto! ¿Por qué me has soltado?

Él corre hacia mí y me levanta mientras yo me quejo. Me he sobado la rodilla. Jimin descubre mi pierna y a la caricia mientras me dice que todo estará bien... luego se inclina... puedo sentir su respiración contra mi boca. Nos vamos a besar y...

-¡Es un imbécil!—Un grito que perfora mis oídos me despierta haciéndome revolcarme en el sofá. Un movimiento en falso y caigo del sofá contra el piso frio. "Y tan bonito que estaba soñando" En vez de besar a Jimin, he terminado besando el piso. ¿Existe diferencia?

-Ahh—Gimo de dolor. ¿Es que no hay maneras más amables de despertar a alguien?—

-¡Es un completo idiota! ¡Esta demente! ¡No lo soporto!—Grita mi hermana sujetando el sofá mientras golpea el sofá con sus débiles puños—

Arrugo la nariz y bostezo—

-¿Qué ocurrió? ¿Encontraste a JungKook y abriste los ojos? Sí. Lo sé. Es un completo idiota.

Ella suelta otro grito lanzándose contra el sofá—

-¡¿Atreverse a besarme?! ¡¿Cómo ha podido?! ¡Me ha obligado!.. En mi vida he querido tocarlo...

Frunzo el rostro y bostezo de nuevo—

-¿JungKook? Sí, es u cerdo—

-¡No!—Me grita y mi piel se eriza. Jamás la he visto tan furiosa-- ¡Jimin! ¡Jimin me ha besado asegurando que no era la primera vez que lo hacíamos! ¡Está loco si cree que estoy enamorada de él! ¡Jamás! ¡Él ni siquiera es mi tipo!—

Enestos instantes, ni siquiera sigo escuchando sus endemoniados gritos. Me hequedado helada... mis labios están entreabiertos y mis corazón se encoje cada vezmás... mi pecho empieza doler y siento como si me hubiesen pateado en el vientrecomo nunca. Mi cabeza repite una y otra vez el beso que he guardado como tesoroen mis recuerdos. Mi primer beso... mi primer amor: Jimin... "Y después de todo elmuy idiota siempre ha creído que a quien ha besado era a Ammy"...     

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