Capitulo 52

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~24 DE ENERO~

-Cuidado con la piscina.

-¡Si, mamá! Gritó Elyssa mientras seguía corriendo con sus amiguitas del colegio.

-Seis años ya. Hay que ver como pasa el tiempo.

-Si... –Murmuré para ponerme de puntillas y dejar un beso en sus labios.

-¿Y esto? –Me encogí de hombros para volver a hacerlo.

-Te quiero.

-Y yo a ti, pero no entiendo a que viene todo esto.

-¿Es que no puedo decirle a mi prometido cuanto lo quiero?

-Claro que si... prometida. –Murmuró antes de volver a pegar sus labios a los míos.

Sí, por fin Dylan me había regalado un anillo y había hecho nuestro compromiso oficial.

-¡Hey! ¡No deberían hacer eso delante de niños! –Hice una mueca de desagrado al oír a Sofía. –No me mires así...

-Pues no hubieras interrumpido. –Dylan rió por lo bajo antes de dejar un beso en mi mejilla y seguir con su camino. –¿En dónde dejaste a mi hijo?

-Con Crystal. Dice que quiere pasar tiempo con su nieto, ya que ustedes no suelen ir a visitarlos.

-¿Qué? Claro que si vamos a visitarlos.

-Bueno, yo solo soy una mensajera. –Dijo mientras entrábamos en la cocina y nos sentábamos en las butacas.

-Que... fuerte. –Pronuncié frunciendo el ceño. –¿En serio dijo eso?

-Si... La miré fijamente en cuanto ví su risa juguetona.

-¡Mentirosa! –Sofía estalló en carcajadas cuando la recriminé.

-Son bromas, Oliv. Crystal no sería capaz de echarte eso en cara.

-Casi me lo creo... Murmuré para golpear su brazo al seguir oyendo su risa. –Para ya.

-Bueno... vale. –Dejó de reír para mirarme seriamente. –¿Te cuento algo?

-¿El qué? –Miró hacía fuera para luego acercar su cara a la mía y susurrar:

-Creo que estoy embarazada...

-¡¿Qué?! Grité sorprendida. –¡Pero dijiste que...

-¡Shh! ¡No grites! Aún no está confirmado, así que no quiero que nadie lo sepa.

-Pero... –Negué para sonreír. –¡Eso es genial! –La abracé fuertemente.

-Seria genial si lo estuviera, pero aún no se sabe...

-Y eso que no querías más ¿eh?

-Bueno... –Rió nerviosamente. –El día en que cargué por primera vez a Alex, recordé la sensación tan bonita que se sentía al tener algo tuyo en brazos y...

-Me alegro mucho de que te hayas dado cuenta, Sof. A Oliver ya le hacía falta tener un hermanito o hermanita.

-Max también me había comentado algo hace tiempo... –Sonreí para volver a abrazarla.

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