Capitulo 51

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~21 DE OCTUBRE~

-¿Está todo bien?

-Todo está perfecto, Olivia.La doctora Kells sonrió tranquilizandome. –Ya puedes retirarte de la camilla.

-Gracias. –Dije cogiendo los trozos de servilleta que me daba para limpiarme la panza.

-Entonces... ¿Ya nacerá el mes que viene?

-Si el bebé quiere, sí. –La cara de Dylan palideció aun más. –¿Qué pasa, Dylan? Tampoco es como si ya no hubieras cuidado a otro bebé.

-Ya, ya. Es solo que... Tengo algo de miedo... –Intenté ocultar mi risa pero no lo conseguí.

-¡Lo siento! Pero es que eso tendría que decirlo yo y no tú. –Me enseñó la lengua y la doctora rió. –Por cierto, Melissa... ¿Sabes algo de Kysha? Su embarazo iba más avanzado que el mío...

-Oh, si... La señorita Houston tuvo a su bebé el mes pasado.Abrí los ojos sorprendida. –Al parecer ese pequeñín quería salir antes de tiempo.

-Oh, vaya... Si lo hubiera sabido, hubiéramos venido a visitarla.

-Estuvo muy bien acompañada de su familia. ¿Saben? Conocí a su novio.

-¿Cómo es?

-¿A ti que te importa? –Pregunté yo ahora. ¿Por qué siempre tenía que preguntar por su novio?

-Vamos, Livvy. ¿Vas a decirme que tú no tienes curiosidad?

-Por supuesto que no. –Dije mirándolo anonadada.

-Bff... Mentirosa... –Abrí la boca para contestarle pero la cerré para no decir algo vulgar.

-¿Ya podemos irnos?

-Claro, y no discutan por algo sin importancia, chicos. Recuerda que no puede estar cogiendo nervios. –Eso iba dirigido exclusivamente para Dylan, por lo que yo me levanté y despidiéndome, salí del consultorio para poner rumbo al coche.

-¡Hey, Olivia! Esperame.

-Camina más rápido. Dije medianamente alto para que me escuchara.

-Y tú camina más despacio.

-¿Sabes? Eres un idiota. Me voy en taxi. –Me dí la vuelta para darle la espalda pero su brazo me detuvo.

-Tú no vas a ir en ningún taxi teniendo coche, Olivia. Además, ¿se puede saber que te pasa?

-¿A mi? ¡¿Se puede saber que te pasa a ti con el novio de esa chica?! ¡Mira que estoy comenzando a dudar de tú orientación sexual! –Dylan soltó tal tremenda carcajada que solo en ese instante pude darme cuenta de lo que había dicho.

-¿En serio dudas de mi orientación sexual? Creía que lo tenias más que comprobado.

Me crucé de brazos para ignorarlo y seguir con mi camino.

¡Por Dios! Que había hecho yo para merecer esto...

~29 DE NOVIEMBRE~

-Joder, ¿de verdad, Olivia?

-¿Qué... Pasa? –Pregunté con voz somnolienta ya que la voz de Dylan me había despertado.

-¿En serio lo preguntas? –Fruncí el ceño cuando encendió la luz. –¿Es que no notas lo caliente?

-¿Qué calien... –Abrí la boca para cerrarla con fuerza cuando un fuerte dolor invadió mi cuerpo.

-¡Pues este! ¿Es normal que te hagas pis estando embarazada?

-¿Pis? –Murmuré antes de sentir otro dolor.

-¿Qué te pasa?

-Me duele... mucho. –Llevé las manos a mi vientre sin aguantarlo.

-¿Q-qué?

-¡Haz algo! –Dije para que reaccionara a tiempo. Si sigo más tiempo del previsto, daría luz aquí mismo.

-¿Q-qué hago? –Dijo antes de salir corriendo de la habitación.

-¡Dylan! –Intenté ponerme de pie, pero era casi imposible. –¡Dylan!

-¡Ya voy, ya voy! –Gritó de repente apareciendo con Anna y Elyssa.

-¡¿Ya va a nacer, Alex?!

-Si, pero calmate, cariño. Así pondrás más nerviosa a mamá. –Le dijo Anna a Elyssa para que dejara de gritar. Cosa que le agradecí enormemente.

-¡Me duele! –Volví a gritar al ver que ninguno hacia nada por ayudarme a ponerme de pie.

-¡Si, ya vamos! –Dylan me sujetó en brazos hasta el coche mientras que Anna intentaba tranquilizarme y Elyssa miraba todo emocionada.

En un abrir y cerrar de ojos, ya me encontraba en el paritorio con la doctora entre mis piernas y varias enfermeras a mi al rededor. Lo sé, incluso en mi mente eso me habría echo reír, pero ahora no estaba para bromas.

-Vamos, Olivia. Sé que puedes.

-¡Duele! –Grité mientras que apretaba más fuerte la mano de Dylan.

-¡Lo sé! Pero solo te falta un poco más y ya. –Dijo la doctora y juro que no fui consciente de toda la fuerza que ejercí antes de escuchar un pequeño llanto.

-¡Muy bien, Olivia!

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-¡Muy bien, Olivia!

Suspiré de cansancio sintiendo como algo a mi lado se desplomaba. ¿Dylan?

Parpadeé unas cuantas veces antes de que mi visión se nublara y lo viera todo negro.

•••

-¿Mmm...?

-Felicidades, mamá. –Oí que murmuraba la suave voz de Tiana.

Abrí los ojos rápidamente cegandome con la luz de la habitación.

-¿Dónde está mi bebé?

-Se lo llevó una de las enfermeras después del numeríto que montaron Dylan y tú.

-¿Qué numeríto?

-Verás... –Tiana rió antes de acercar la silla más a la camilla. –Dylan se desmayó luego de ver al bebé lleno de sangre, y tú también lo hiciste del cansancio.

-Oh... ¿Dónde está Dylan?

-En la cafetería con Sofía.

-¿Y Elyssa?

-Max se la llevó junto con Oliver.

-Está bien. Quiero ver a mi hijo.

-Iré a buscar a una enfermera entonces.Asentí y Tiana se levantó para salir del cuarto.

Por fin conocería a mi pequeño Alex.

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