Lujuria (BokuAka)

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Ambos chicos entraron a la bodega de las canchas mientras estaban en el descanso de las prácticas entre varias escuelas.

-Esto sera rápido Akaashi- decía el capitán del Fukurodani Bokuto Kotaro, el azabache lo deseaba mas que nada y esta era su oportunidad de tener a su tan deseado Bokuto, esos labios que deseaba besar, morder. Su cuello lo deseaba dejar lleno de chupetones y mordidas semi-discretas.

-Ya no resisto más Bokuto-san- dijo el pelinegro agarrando la camisa del chico mientras que este lo apoyaba contra la puerta, Keiji para asegurarse que nadie se metiera en su oportunidad de tirarse a Bokuto cerró la puerta con seguro mientras seguían besándose.

-Abre la boca- dijo el más grande con la respiración entrecortada, el menor obedeció y abrió la boca dejando entrar la lengua de Bokuto que chocaba contra la suya en esos momentos haciendo una pequeña lucha entre los dos, lo hacia tan excitante, es como si fuese un experto en esto, cierto, no era su primera vez de ninguno.

-Abre las piernas Keiji- dijo el mayor mientras asentaba el delgado pero firme cuerpo de su acompañante en una colcha que había allí, este siguió las órdenes de nuevo. 

-Buen chico- lamió su cuello mientras quitaba la parte inferior de su ropa dejando ver su piel ligeramente quemada por el sol, aunque seguía siendo blanca de un tono perfecto que enloquecía a cualquiera que lo viera así, -Bokuto-san apúrese por favor, lo quiero dentro de mí- decía el menor impaciente mientras abría sus piernas y las sostenía con sus brazos marcados, para dejar entrar el miembro de su deseado capitán.

-Eres muy impaciente Akaashi, y habla normal, no uses formalidades conmigo- este asintió y tomó uno de los hombros del mayor -Ahí voy- el pelinegro cerró los ojos mientras sentía unas pequeñas punzadas en su espalda baja -Es demasiado grande- sus ojos se inundaban de lágrimas mientras contenía sus gemidos mordiendo su brazo -Déjame oír tu voz no llegue aquí por nada- con su mano izquierda quitó el brazo del menor de su boca y la apoyó contra la colcha mientras que con la derecha agarraba y tocaba sus caderas dejando ligeros rasguños en ella.

El mayor se movía más y más rápido mientras penetraba al menor que tenia por acompañante esa tarde, con la poca luz que había busco sus labios para morderlos suavemente y luego meter su lengua dentro de su boca nuevamente que tanto le estaba encantando en esos momentos.

El menor por otro lado tenia que soportar el dolor que le causaba y la incomodidad de estar tan cerca del suelo, con cada embestida había mas dolor pues eran más fuertes cada vez.

-Boku...tooahg...duele- el mayor rio un poco, tocando la cara del que tenia debajo de él -Ese es el chiste akaashi, que duela hasta no poder más- dio una embestida más fuerte que las de antes hacia el punto G de este -AGGHHAGHHHHH!!!- su mano agarró la camisa de Bokuto apretándola -lo encontré- sonrió un poco, mientras mantenía un ritmo de embestidas dirigidas hacia ese punto que había quitado el dolor para reemplazarlo con el dulce y amado placer que tanto anhelaban ambos -Akaashi...m..me vengo- se aferró al menor que lo tenia entre sus piernas mientras estaban en su espalda encerrándolo así, no tendría de otra más que hacerlo aún más fuerte.

-Y..Yo también...Aghhg- y así fue, el líquido blanco salió del cuerpo de ambos, Bokuto se había venido dentro y Akaashi entre el vientre de ambos.

-Eso fue divertido Bokuto-san- sonrió un poco, estaba sonrojado, era todo un espectáculo para el peli plateado, Bokuto se levantó un poco -Digo lo mismo- imitó el gesto del menor.

-Bokuto ¿estás ahí?-


Continuará 

Haikyuu (Lemon)¡Lee esta historia GRATIS!