Capitulo 32 . Dolores

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Lorena fue una de las primeras en ir a
despedirse de Rosa .
Tan mal le habían puesto las cosas a los amigos de la joven , que habían decidido despedirse de ella , por turnos se quedarían un rato a solas con ella a modo de despedida ya que al día siguiente las dos pequeñas estarían ya en este mundo gracias a la ayuda de Fernando .
Lorena acercó una silla al lado derecho de la cama donde Rosa dormía plácidamente , me agarro la mano y noto que la tenía helada y decido taparla con una manta más gordita que tenía a los pies de la cama .
Lorena no quería hablar de despedida ; no quería decirle adiós aquella tímida joven que vio hace más de un año en una consulta casi suplicando que le diesen la oportunidad de ser madre ; habían pasado tantas cosas ; no era su paciente era su amiga , su hermana , y odiaba escuchar a los médicos decir que no saldría de esta .
Lorena apunto de que dos lagrimas brotasen de sus ojos le apretó la mano con fuerza y le dijo :
- vas a salir de esta y pasearemos a las pequeñas por el paseo marítimo y visitaremos Barcelona y te enseñaré la cuidad , tenemos muchos planes por hacer , te queda mucho que vivir .
Lorena no era capaz de seguir pues dos lagrimas corrían por sus mejillas , se quedó callada sabía que Rosa la escuchaba así que sin más peino su pelo en una trenza , la arropo con la sabana una vez más tocando su tripita y se despidió de ella lanzándole un beso al aire .
Marina había decidido esa mañana pasarse antes por la iglesia ; por una muy especial para ella por la de San Juan .
Dos calles antes había una mujer vendiendo ramos de flores , compro dos jazmines , en su mochila llevaba una vela y ambas cosas las pondría a los pies del Cristo de la redención , su Cristo , ese que si alguna vez le pasaba algo la protegía , solo que esta vez pedía un milagro .
Marina paso de largo por delante de la virgen sin darse cuenta de que Ana llevaba un buen rato allí de rodillas rezando .
La muchacha encendió la vela que llevaba y la puso a los pies del Cristo después hizo lo mismo con los jazmines , y retirándose un poco se quedo un buen rato rezando .
Habrían pasado unas dos horas , cuando Marina noto dos manos en los hombros y una voz muy familiar que le dijo :
- sabía que te encontraría aquí . Era Carabante el cual también se acercó hasta allí para rezar por Rosa .
Ana estaba tan concentrada que cuando giró su cabeza y vio a Marina y Salvador no dudó en ir hacia allí .
- Marina, Salva no tenía idea , ni si quiera os vi llegar .
- No te preocupes Ana , aquí se viene a rezar no para charlar . Dijo Marina un tanto triste .
Los tres se quedaron un buen rato rezando y después se fundieron en un abrazo .
- No te preocupes por nada Marina , verás cómo nos ayuda .
Los tres Salieron de la iglesia , Salva llevó a Marina hasta el hospital y Ana se marchó a casa tenía que hacer unos recados y descansar hoy tenía el turno de noche .
Marina había atrasado un poco esa mañana la hora de sus ejercicios con su hermana Mari ya que le tocaba ir a despedirse de Rosa .
¿Despedida? ella tampoco quería verlo así , no podría soportar el hecho de ver cómo la mujer que había calado tan hondo en su corazón , por la que había renunciado a ser madre , donándole sus órganos e incluso sus ovulos se marchaba de este mundo .
Marina tomó aire antes de entrar y comenzó a empujar su silla hasta situarse justo al lado de su cama , observando cómo cada día su mirada se apagaba , sus labios se tornaban en un color lila .
Su respiración era lo único que se escuchaba y el sonido de las máquinas el cual decía que su corazón latía .
Marina la miro y agarró su mano ; tomó aire y se sincero con ella , por qué tenía que decirle la verdad no podría perdonarse que le pasara algo y se fuese sin saber cuáles eran sus sentimientos hacia ella .
-Desde el primer día que te vi así triste y con las esperanza ya sin ella, pensé en que todo el mundo necesita a alguien que le ayude y le devuelva esa esperanza. Poco a poco me fui dando cuenta de que tu, Rosa eras mi proriedad no por qué fueses mi paciente, que lo eras, si no por que en ti veia mi vida, mi futuro, mi todo. Por eso te hice el regalo que se le puede hacer a una persona el don de traer al mundo nuevas vidas, vidas que tambien son mias, pues me quite ese sueño para dartelo a ti mi amor.
La suerte estaba del lado de la muchacha ya que la cama estaba a la altura de que Marina pudiese acariciar su vientre , y con su mano lo toco .
Le lanzó varios besos al aire , a la vez que derramaba sus lágrimas por ella .
Antes de marcharse puso dos estampas de sus titulares debajo de la almohada .
Y se marchó entre lágrimas que iba secándose para que nadie notase que había llorado .
Marina se marchó esa mañana con su hermana pero , Mari la noto sin ganas sin apenas fuerzas , sabía lo que le pasaba y si ella no quería hablarle del tema , no iba a ser quien para forzarla .
Marina y Lorena se marcharon a casa , estuvieron con la pequeña Beatriz , Lorena se puso incluso a limpiar para no pensar en nada .
Marina se tomó una pastilla para dormir y con la ayuda de Lorena se metió en la cama.
Ana tenía turno de noche pero aun así estaría presente en el quirófano .
Ana se pasaba todas las noches por donde Rosa estaba y esa noche había tanto trabajo que hasta las doce no pudo subir , pero cuál fue su sorpresa que se encontró a una mujer para ella desconocida inyectando una sustancia extraña en el suero de Rosa .
- Disculpe ¿ Qué hace ahí ? esa paciente no necesita ningún medicamento.
La mujer hizo como que se marchaba haciendo oídos sordos y parándose justo enfrente del carro donde cogio unas tijeras .
Ana que en ese momento comprobaba la temperatura corporal de Rosa no se dio cuenta de que la mujer la sorprendería por detrás . Ambas tuvieron un forcejeo , la supuesta enfermera inmovilizó a Ana con los brazos clavándole en el abdomen las tijeras y después salió corriendo con las manos llenas de sangre .

•La chica de la Habitación de al lado •Where stories live. Discover now