Capítulo 3

3.4K 214 26

Camila POV

— Encantada de conocerte, Lauren —sus ojos verdes brillaban cómo si estuviera viendo algo que le gustaba.

— Lo mismo digo —me sonrió de lado, lo que provocó que me sonrojara.

— Lauren —la ojiverde dejó de mirarme para mirar a Ally —. ¿Te importaría que dejáramos a Camila en casa?

— No tendría ningún problema, pero Ally hoy he traído el Ferrari y solo tiene dos plazas —hizo un gesto con la mano señalando el coche.

— Puedo ir andando, mi casa está cerca —no me importaría caminar, aparte no tiene más plazas en el coche para llevarme. Ahora que lo pienso debe de tener bastante dinero para que su coche sea ese. Aparte acaba de decir que hoy ha traído el Ferrari, eso significa que tiene más coches.

— No, Lauren puede llevarte a casa y luego venir a por mi —nada más salió eso de la boca de mi nueva amiga, empecé a ponerme nerviosa.

— Con eso no tengo ningún problema —me miró otra vez con esa sonrisa de lado en su rostro. Una sonrisa que podría derretir a cualquiera.

— Perfecto —Ally daba pequeños saltitos de emoción —. No tardes en volver —le dijo a Lauren y después le dio un pequeño abrazo, el cual vi la ojiverde no correspondió con muchas ganas, parecía poco cariñosa.

— Tan poco afectiva como siempre Lauren —mi nueva amiga giró los ojos. No me equivocaba, al parecer la chica vestida de negro, no era de las personas que se pasaba el día dando abrazos y besos.

— Sabes que no estoy acostumbrada —quizás no tenía padres cariñosos y por eso ella no lo era. Por mi parte mi familia si lo era y yo también, pero no tanto como Ally, que se notaba que si por ella fuera se pasaría el día abrazando a la gente.

— Deberíais iros ya, no quiero esperar por mucho tiempo —se acercó a mi y me dio un abrazo y un beso en la mejilla. No me lo esperaba porque acabábamos de conocernos, pero en parte si por la personalidad de Ally.

— Nos vemos mañana —me despedí de ella antes de dirigirme al Ferrari donde Lauren me esperaba en el lado del copiloto con la puerta abierta. Un gesto que me parecía muy amable de su parte.

— Gracias —susurré suavemente cuando llegué hasta la ojiverde para después entrar dentro del Ferrari.
Lauren cerró la puerta, dio la vuelta por delante, abrió la puerta del conductor y entró. La miraba sin disimulo, vi cómo se ponía el cinturón y se acomodada bien en el asiento.

— Te recomiendo que tu también te pongas el cinturón —me miró con intensidad a los ojos. Automáticamente me puse el cinturón, no lo hacía porque me lo hubiera dicho ella sino porque no me apetecía que tengamos un accidente y salga muy perjudicada debido a ello.

Lauren me sonrió de lado cuando vio que me ponía el cinturón, quizás se pensaba que lo hacía por que ella me lo dijo. Luego encendió el coche y antes de desaparecer hacia mi casa, Ally movía su mano en despedida con entusiasmo.

Le dije donde vivía, ella sólo asintió con su cabeza. Ninguna de las dos decía nada, íbamos en un silencio un poco incómodo, por lo menos para mi. No tardamos en llegar, cosa que agradecí en mi interior.

La ojiverde aparcó justo enfrente de la puerta de mi casa. Se bajó del coche y caminó hasta la puerta del copiloto para abrirla. Otra vez me pareció muy amable de su parte. Me quité el cinturón y salí del Ferrari diciéndole gracias. Ella no dijo nada, solo se limitó a cerrar la puerta y caminar hacia el lado del conductor, yo la seguí y me quedé frente a ella que se había apoyado en el coche.

— Gracias por traerme, no hacía falta que lo hicieras —me hubiera ahorrado ese trayecto silencioso. Ally, Dinah y Normani fueron muy amigables nada más me conocieron, Lauren no tanto. Apenas hemos intercambiado un par de palabras. Ella me parecía diferente a las demás, no tenía pinta de ser una chica muy habladora que cuenta de todo.

Loving You Despite The Obstacles | CAMREN¡Lee esta historia GRATIS!