— Ha sido un placer hacerlo —era muy educada. Seguro era una chica de buena familia.

No dijo nada más, solo se giró, abrió la puerta del conductor, se subió y se fue. Cómo yo pensaba, no era muy habladora. Lo más probable sería porque no me conocía lo suficiente. Entré en casa y mi madre salió de la cocina con una mirada cuestionante.

— Pensé que ya no llegarías —tan exagerada como siempre.

— Me entretenía con unas chicas que acabo de conocer —comenté con una sonrisa. Podría haber utilizado la palabra amigas, pero nos acabábamos de conocer y aún no debería de considerarlo por si acaso no llegamos a serlo.

— ¿Si? —sonrió ampliamente —. Es bueno que ya tengas amigas —me agarró del brazo y me dirigió a un sofá del salón —. ¿Y cómo se llaman?

Le conté como conocí a todas y que una de ellas me trajo a casa. Me hizo un montón de preguntas. Ni que le estuviera hablando de un chico que me gusta.

Luego de que terminará con su interrogatorio, fuimos a comer. Mi padre estaba en casa y no me había dado cuenta, estaba muy ocupado con temas de su empresa. Me hacía feliz ver cómo progresaba en sus proyectos.

Cuando haya terminado mi carrera haré una nueva empresa de telecomunicaciones igual que mi padre. No porque quiera hacer competencia, ni nada por el estilo. El y yo seremos socios, será un negocio familiar. Mi madre también formará parte de él con su bufete de abogados, pero hasta mientras solo con la empresa de mi padre. Sofi supongo que también, pero habrá que esperar bastante hasta que ella tenga su carrera, faltan diez años para que entre a la Universidad.

***

Escuchaba photograph de Ed Sheeran con los cascos en mi habitación. No tenía nada que hacer, en clase no me habían mandado nada, menos mal que no lo hicieron, así podría pasarme el día escuchando música, viendo la tv y comiendo.

Mi móvil vibró avisándome que tenía un WhatsApp. No me dio tiempo a abrirlo porque en menos de un segundo empezaron a llegar más. Por un momento pensé que quizás eran mis amigas de New York o quizás mi madre escribiéndome desde el piso de abajo. Aveces lo hacía porque le daba pereza subir hasta mi habitación.

Entré en WhatsApp y no acerté en ninguna de las personas que pensé. Era un grupo denominado "Las chicas más sexys" y las integrantes eran Dinah, Ally, Normani, un número desconocido y yo. Nos dimos el número en la cafetería. El número desconocido supuse que sería Lauren por la foto, que no podía verla bien debido a no tenerla agregada a mi lista de contactos, pero la reconocía porque salía vestida de negro de la misma forma que hoy.

Dejé de mirar la foto de Lauren, si es que era ella, y me puse a leer los mensajes que me había escrito.

Dinah: ¡Mila! Responde culona

Ally: Queremos que vengas a casa de Lauren a pasar la tarde con nosotras.

Normani: No puedes negarte. Lauren te irá a buscar.

Dinah: Sé que acabas de leer los mensajes. Puedo verlo. Aunque no respondas iré con Lauren a recogerte a casa y te sacaré a la fuerza si es necesario.

Camila: Inténtalo y verás lo que te pasa

Dinah: Voy en camino.

Ally: Que haya paz chicas.

Normani: Ni caso a la enana.

Dinah: Espero que estés preparada Mila, no quiero tener que pegarte para sacarte de casa.

Camila: Acabo de empezar a vestirme. Créeme que no conseguirías darme ni un solo golpe.

Dinah: ¿Acaso es un reto?

Camila: Tómalo como quieras.

Ally: Lauren y Dinah ya se han ido a buscarte. No tardes en estar vestida, he preparado galletas.

Normani: Date prisa porque me las comeré todas.

Camila: Tranquilas, soy rápida vistiéndome.

Ally: Vale.

Normani: Vale.

Terminé de vestirme a toda velocidad. Me cambie la ropa que me puse para ir a la Universidad por un pantalón azul oscuro rasgado en las rodillas, una camiseta blanca ajustada sin mangas y las mismas converse blancas.

Me dirigí al piso de abajo para avisarle a mi madre que me iba. Cómo siempre me dijo que me cuidara y que cualquier cosa la llamara. Le di un beso en la mejilla y salí por la puerta principal de mi casa.

Una Range Rover de color negro estaba aparcando en la entrada de mi casa. Lauren estaba sentada en el asiento del conductor y Dinah en el del copiloto. Definitivamente tiene bastante dinero. Quizás como yo o puede que más.

Lauren se bajó del coche, caminó a la puerta de uno de los asientos de detrás, el izquierdo exactamente, detrás del asiento del conductor. Abrió la puerta y me miró. Caminé hasta ella, susurré un gracias, me senté en el asiento y ella cerró la puerta.

Loving You Despite The Obstacles | CAMREN¡Lee esta historia GRATIS!