Capítulo 2

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Camila POV

La alarma de mi móvil retumbó en mi habitación. Me moví perezosa en mi cama, no quiero ir a clase, quiero quedarme durmiendo toda la mañana. Son las siete en punto, como odio que las clases empiecen temprano, lo bueno es que tengo dos días en los que entro a las diez.

Me levanté de la cama y subí la persiana, el sol ya había salido. Igual que ayer abrí las puertas del balcón para que se ventilara la habitación. Salí de la habitación para ir a desayunar. Mi madre estaba con Sofi en el salón viendo dibujos en la televisión. A mi hermana le gusta levantarse más temprano para estar lista antes de ir al colegio y así poder ver la televisión.

Caminé a la cocina y me preparé un café. Terminé de bebérmelo para dirigirme al salón. Saludé a mi madre y a Sofi. Me senté con ellas unos minutos para después subir a mi habitación a cepillarme los dientes. Después abrí el armario y miré toda la ropa que tenía. No sabía que ponerme exactamente, debería haber dejado la ropa preparada anoche.

Al final me decidí por unos vaqueros de color azul claro, un jersey gris de cuello blanco que me dejaba al descubierto el ombligo y unas converse blancas.

Agarré mi carpeta y bajé al piso de abajo. No he cogido chaqueta porque no hace falta aquí en Miami. Me despedí de mi madre y Sofi antes de salir por la puerta. Tenía que ir andando porque no tenia coche propio, pero dentro de poco lo tendré, mis padres me dijeron que iban a comprarme uno. Tampoco me queda lejos la Universidad a si que no me molesta. Además en New York acostumbraba a ir caminando o otras veces me llevaba mi padre o mi madre. Aunque he de reconocer que me hace ilusión tener mi propio coche.

Nunca le pedí a mi padre o a mi madre que me compraran uno, ellos han tomado la decisión solos. Ahora iría andando sola, pero en New York iba con mis amigas. Podría haber tenido un coche antes porque la condición económica de mi familia es buena, tenemos bastante dinero. Simplemente no soy esa chica que al tener una familia con dinero, lo único que hace es pedirle cosas a sus padres. No me gusta presumir nada de lo que tengo y no me creo más que los demás.

Ha habido personas en mi vida que me juzgaban antes de conocerme. Se creían que era esa clase de chica presumida por tener dinero. No me molestaba que lo pensarán porque no me conocían. La únicas personas que me conocen son mis padres y mi hermana, que a pesar de tener ocho años sabe como soy. Mis amigas de New York me conocían también, no tanto como mi familia, ni como esas amigas inseparables que saben todo de ti, pero eran las segundas personas que sabían que no era una persona que le gustaba creerse más que lo demás.

Cuando salí de mis pensamientos me di cuenta que había llegado a la Universidad. Menos mal que no me había perdido, la tarde anterior miré por el móvil donde estaba exactamente, aparte de que mi padre me había dicho por que calles tenía que ir. El iría a su empresa a las diez, me quiso llevar en coche, decía que no le importaba levantarse antes, pero yo no quise, quería conocer un poco de Miami. No he conocido mucho por estar en mi mundo y porque el camino ha sido corto.

La entrada tenía un largo camino con palmeras a los lados. Caminé por el hacia las puertas que había para entrar en la Universidad. Había gente por los pasillos dirigiéndose a sus clases y otros hablando con sus amigos, supongo de lo que habían hecho durante las vacaciones.

Estaba un poco perdida, no sabía porque lado debía ir. Me acerqué a conserjería que estaba a mi lado derecho, lo supe gracias a un cartel pequeño que estaba situado encima de la puerta. No había nadie dentro para mi mala suerte. Salí y miré para todos lados, voy a llegar tarde a mi clase. De pronto alguien tocó mi hombro y me giré para ver quien era.

— Hola —era una chica bajita con cabello castaño oscuro con mechas rubias que me sonreía ampliamente. Iba vestida con un short vaquero, una camiseta negra con una chaqueta militar por encima y unos zapatos negros.

Loving You Despite The Obstacles | CAMREN¡Lee esta historia GRATIS!