#4 Sexo.

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Él castaño había quedo a cuidado de sus tíos eran gemelos como él y su hermana. La chica era alguien muy buena haciendo amigos en cambio él vivía en su mundo lleno de libros y misterios. Sus tíos los cuidaban desde que tenían memoria, es más los veía como sus padres, ellos dos tenían una relación más haya de familia, a ellos no les molestaba ya que para ellos su tío Ford era la mamá y su tío Stan era él papá. De hecho ellos habían aceptado que los llamaran de esa forma. Se tenían toda la confianza del mundo para decirse las cosas, o eso era lo que Ford siempre le decía cuando notaba que había algo que quería dejar fluir y no podía.
Pero lo que no sabía era como decirles aquello, no lo odiarían por que su familia sabía que era importante encontrar a alguien que te ame sin importar género u posición social. Pero no era eso lo que le preocupaba.

—Tranquilo Pino, veras que les caeré bien—le dijo un rubio a cierto castaño.

Él castaño lo miro dudoso para luego suspirar de forma cansada, relajar los músculos de forma notoria y sujetar de la mano a su pareja. Inhaló intentando tomar valor para presentar a su pareja.

Luego de un par de horas dándole vueltas al asunto había presentado al rubio de ojos azules agatunados a sus tíos, y hermana. Al principio se sorprendieron ya que pensaban que él menor seguía enamorado de aquella pelirroja pecosa de nombre Wendy. Fue una cena un poco extraña entre las sutiles amenazas de sus tíos, las incomodas preguntas de su hermana y las risas psicópatas de su novio ante la mención de algún chico que estuviera interesado por él, cosa que hacía reír a sus tíos y por eso sacaban a relucir el tema. Luego de la cena sus tíos decidieron darles un poco de tiempo a solas. Se miraron con una sonrisa algo picara.

—Bueno chicos los dejamos—dijo Ford con una sonrisa.

—No hagan nada malo en mi casa—les advirtió Stan mientras intercambiaba miradas atrevidas con Ford.

Bill al ver las miradas que sus suegros se daban, formulo la pregunta que planeaba hacerles a sus padres cuando los viera.

—¿Suegros ustedes aún tienen sexo? Por que a su edad debe ser asqueroso—dijo él rubio con inocencia.

Las miradas se pusieron sobre él rubio. Su tío Stan era detenido por Ford para evitar que golpeara al joven de cabellos rubios y mirada inocente.

—¡Vamos Bill, vamos a dar una vuelta por el bosque!—dijo de forma rápida él castaño.

Saco a su pareja antes de que su tío terminara golpeándolo en todo su rostro.

10 Cosas que no debes decirle a tus suegros.¡Lee esta historia GRATIS!