Capítulo 21: Matrimonio

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Aomine abrió la puerta de casa con extremo cuidado, era bastante tarde y Daisuke debía estar durmiendo desde hacía horas. Entró en el apartamento intentando no hacer ruido ya que no quería despertar a su hijo. Caminó hacia su dormitorio cojeando por el intenso dolor en la rodilla pero cuando llegó frente al cuarto de Daisuke, se detuvo meditando sobre la propuesta que le había hecho Takumi. No podía dejar de pensar en las palabras de su jefe, tenía razón en lo que le había dicho y eso le cabreaba.

Se adentró al interior de la habitación con lentitud y se acercó hasta la cama donde su hijo dormía plácidamente, se sentó en el suelo a su lado y se dedicó a observar su rostro mientras le acariciaba el cabello con suavidad. Comenzó a perderse en sus recuerdos rememorando los momentos duros por los que había pasado desde que confesó su homosexualidad a sus padres.

Tardó un año en contarles que llevaba saliendo todo ese tiempo con Akashi, no lo hizo antes porque quería estar seguro que su relación con el pelirrojo iba en serio, no quería presentárselo a sus padres si tenía la certeza de que romperían pronto. Quería esperar al momento idóneo para formalizar el noviazgo pero jamás se imaginó que reaccionarían tan mal al descubrir que le gustaban los chicos.

Era cierto que siempre había tenido un poco de miedo de contárselo pero creía que sus padres se lo tomarían mejor, sobre todo, porque no parecieron darle importancia cuando un amigo de la familia les contó que tenía un hijo homosexual. Pero después de que sus padres le montaran una escena y le echaran de casa, se dio cuenta que sólo era fachada, no era lo mismo si les afectaba a ellos en vez de a otras personas.

Después de aquello, tuvo que renunciar a estudiar en la universidad para ponerse a trabajar con tal de poder mantenerse. Necesitaba un techo bajo el que vivir y llevarse comida a la boca con la que alimentarse, aunque tampoco es que no haber estudiado una carrera le importase en aquel momento, él sólo quería cumplir su sueño de convertirse en un jugador profesional de baloncesto. Lo que le hizo muy feliz fue comprobar que Akashi permaneció a su lado apoyándole, fue entonces cuando decidieron irse a vivir juntos, aunque estaba claro que él pagaría su parte de los gastos, no quería que Akashi le mantuviese, tampoco quería su dinero, sólo le quería a él y a su amor.

Pero todo se torció tras la prueba para conseguir una plaza en la NBA. En aquel momento, se vio casi en la calle si no llega a ser por la ayuda de Tetsu, aunque cuando se enteró de su embarazo, supo que tendría que aplazar su sueño porque no podía hacer grandes esfuerzos sin poner en riesgo la vida del bebé que crecía dentro de él, además ningún equipo ficharía a un jugador embarazado, no les sería rentable al no poder jugar. Pero eso no era nada comparado con lo que podría ocurrir con su trabajo, tendría que ocultar el embarazo todo el tiempo posible porque en cuanto sus jefes se enterasen, seguramente lo echarían a la calle.

No se equivocó. En cuanto se le empezó a notar la barriga, sus jefes le miraron asqueados y le despidieron, le habría gustado poner una denuncia por despido indebido pero no tenía dinero para contratar a un abogado y tirarse meses o años litigando en un juzgado. Lo único positivo que sacó de aquel momento fue darse cuenta de que tenía a unos amigos increíbles. Todos le ayudaron desinteresadamente con los gastos que tenía hasta que diese a luz y pudiera buscarse otro trabajo.

Meses después, llegó el momento más aterrador pero al mismo tiempo el más maravilloso de su vida: el nacimiento de su hijo Daisuke. En el momento en que vio aquel pequeño rostro, todo lo demás dejó de tener importancia, sólo quería amarle y protegerle.

En cuanto pudo, buscó un trabajo con el que pudiera compaginar su vida laboral con la personal y criar así a su bebé, pero sólo pudo encontrar un trabajo de media jornada que apenas le llegaba para pagar lo indispensable. De nuevo, sus amigos estuvieron a su lado hasta que pudiera encontrar algo mejor, pero sabía que sin estudios superiores, sus opciones estaban limitadas. Pese a ello, no se desanimó y continuó buscando algo mejor.

Baloncesto callejero (Kuroko no Basuke, AkaAo)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora