Capitulo 52 ღ

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¿Qué demonios estoy haciendo?

Yo no soy de esta manera...

¿Por qué estoy haciendo esto?

Esas eran unas pocas del millón de preguntas que se encontraban ahora mismo en mi cabeza. Nos encontrábamos Ryan, Mare, Fredo, Justin y yo almorzando en un sencillo restaurante que encontramos en las afueras de la ciudad, después de convencer a Justin para que pasáramos desapercibidos y pudiéramos comer con tranquilidad.

Los chicos se encontraban hablando, jugando y comiendo, riendo de los idiotas chistes que Fredo contaba, pero no me encontraba allí, tal vez lo estaba físicamente, pero mi mente estaba en el espacio y el universo tratando de contestar todas las preguntas que mi subconsciente traidor tiraba a mi pobre cerebro.

¿Qué demonios estás haciendo?

Esa era la pregunta más importante de todas y la que menos podía contestar. Yo no era esta chica, este tipo que se besaba con un chico porque si y lo hacía solo por puro placer, no es como que hubiéramos echo mucho, pero honestamente ¿Cuándo había hecho yo algo así? Nunca. Sabía que mi mente iba a jugarme algún truco y hacerme arrepentirme de lo que había pasado, no es como que no sabía que lo que estábamos haciendo estaba mal, simplemente había tratado de ignorarlo para no estropear las cosas.

Error, ya las he estropeado.

No quería admitirlo, pero seamos realistas, Justin era un hombre y a él no le importaba con quien tuviera sexo. A mí sí. Y yo no podía ser este tipo de persona, no iba a acostarme con él y besarlo solo porque él es mi ídolo y lo admiro y todo eso, ni siquiera eso era suficiente para mí como para hacer algo tan estúpido.

Pero yo sabía que no era solo eso, porque ni aunque tratara de evitarlo, mi cuerpo reaccionaba al suyo, cada vez que le veía solo quería lanzarme hacia él, hacerle todas las cosas locas y pervertidas que pasaran por mi mente.

Y eso era completamente nuevo para mí.

Y aunque estuviera tratando de buscar cualquier excusa para él, sabia cuál era la forma en la que él me veía.

La mejor amiga con derechos.

¿Cómo demonios es que habíamos llegado a este punto?

Lo que estábamos haciendo era tan peligroso como Mare con una metralleta, nuestra amistad iba a quedar arruinada por el simple hecho de que mientras que él pensaba que esto era puro sexo casual, para mí era más.

Para mí era mucho más, porque por fin iba a aceptar que me estaba enamorando de Justin Bieber.

Y eso realmente, completamente, es una jodida mierda para mí.

Oh, Dios, no puedo creer que acabo de decirlo en voz alta.

Solo lo dijiste en tu cabeza...

Oh, cállate.

-¿Estas bien? – El susurro de Justin en mi oído hizo que saliera del trance en el que estaba metida hace aproximadamente media hora – Tienes bastante tiempo remojando esa papa en la kétchup, ¿Estas esperando que la papa la absorba toda o algo así? – Voltee mi mirada hacia el sin poderle dar siquiera una mirada fastidiada.

¿Por qué tenía que verse tan perfecto allí sentado? ¿Por qué la maldita ropa siempre tenía que verse bien en él? No era justo, joder. Simplemente no era justo que me desarmara por completo con esa hermosa sonrisa blanca y brillante y esos ojos mieles casi dorados que se iluminaban cuando sonreía.

Su sonrisa bajo un poco al darse cuenta de la expresión en mi rostro.

-Lo siento, estoy jugando contigo Castor, hablo enserio ¿Te sucede algo? – Su ceño ligeramente fruncido me hizo darme cuenta de que en realidad estaba preocupado, nadie en la mesa se había dado cuenta de que me encontraba ausente ¿Cómo él podía? ¿Cómo podía ver las pequeñas cosas que me atormentaban? ¿Cómo podía darse cuenta de los pequeños detalles?

El siempre sabia cuando algo me molestaba, cuando estaba triste, de cómo me gustaba el cereal, de mi helado favorito, de los libros que ya leí, él siempre me estaba prestando atención.

¿Por qué Justin? ¿Por qué me haces esto cuando todo lo que haces es que caiga cada vez más y más enamorada de ti?

Esto era exactamente lo que no quería que pasara, enamorarme de él, caer por él, oh, Jesús...

-¿Castor? – Su mirada ahora más preocupada y el apretón que dio en mi mano para llamar mi atención fueron demasiado para mí.

Me levante rápidamente.

-Lo siento, yo... - Mire a mis amigos, que me observaban confundidos y un poco sorprendidos, evite mirar a Justin tanto como pudiese – Necesito ir a casa, lo siento chicos, nos veremos después – Tome mi bolso rápidamente, necesitando salir de allí tan pronto como fuera posible, antes de que incluso pudiera dar un paso Justin estaba de pie y tomando mi mano.

-Espera Castor, te llevare, tranqu... - Lo corte antes de que pudiera seguir.

-No, estoy bien – Arranque mi brazo de su mano mirando a cualquier parte menos sus ojos, mi voz fue directa y sin emoción, y antes de que el arrepentimiento pudiera comenzar, me moví rápidamente hacia la salida.

-Castor... - Escuche a Justin detrás de mí, tratando de alcanzarme.

-Dije que estoy bien – Supuse que mi voz fría y nada amable lo hizo darse cuenta de que no era un buen movimiento presionarme, puesto que se quedó tieso en su lugar mientras yo seguía avanzando hasta irme.

No puedo hacer esto, no puedo enamorarme de él, será un completo desastre para mi corazón, voy a salir lastimada, lo se, porque no hay una posibilidad en este mundo de que alguien como él y alguien como yo podamos estar juntos, él nunca podría amarme.

Con ese pensamiento en mi cabeza, di marcha fuera del restaurante, y al momento de abrir la puerta y dar un paso afuera, toda la mierda exploto en mi cara.

Literalmente.

Belieber Dream ღ {JustinBieber} ©¡Lee esta historia GRATIS!