Capítulo 31: Beso no correspondido

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RUBÉN P.O.V.

El tráfico no permitía avanzar al taxi en el que iba, y mi paciencia se iba perdiendo de a poco. Estaba a casi cinco cuadras del piso de Alex y mi ansiedad estaba a tope. 

No tenía idea que iba a decirle, que me respondería el o nada de lo que pasaría. Nunca me había pasado algo parecido con algún amigo tan cercano como Alex.

Quizás el mismo culpable fui yo. Yo comencé a arruinarlo con Summer y el comenzó a ganar puntos con ella. El tiempo que pasaban juntos las ultimas semanas era notorio. 

- ¿No hay otro camino? - pregunté ansioso al chofer. 

- ¿Puede ver alguno? - respondió cabreado. 

El cabreado debería ser yo. Saqué un par de billetes y se los dí antes de bajar del taxi, ponerme mi capucha y caminar rápido por las calles. Lo que menos quería ahora mismo era encontrarme con algún fan. 

Caminé rápido sin mirar a los lados y en menos de cinco minutos me encontraba fuera del piso de Alex. La adrenalina subía por mi cuerpo y mis manos apretadas. Toqué el timbre tres veces hasta que abrió la puerta. 

La sorpresa invadió su rostro al verme, como si estuviera esperando que alguien que no fuera yo estuviera en mi lugar. 

- Rubius. - dijo al verme. 

- ¿Es verdad que estás enamorado de Summer? - fueron las primeras palabras que salieron de mi boca.

Él se calló unos segundos y luego me hizo una señal con la cabeza, haciéndome pasar. Creo que el tampoco quería formar un show y para luego lamentarse por ello. 

- Contesta. - dije. 

- Escúchame, yo... no sé como sucedió, solo pasó. - comenzó a responder y la sangre hervía en mis venas. - Yo nunca quise que pasara lo prometo, pero... si, es cierto. 

El silenció invadió el lugar y mi respiración comenzó a acelerarse. Estaba a punto de perder el control.

- Puedo superar que estés enamorado de ella, es decir, todos en este mundo deberían estar enamorados de Summer, ella es fantástica. - dije. - Pero lo que no puedo soportar es que la besaras, no tenías el maldito derecho de hacerlo, ella es... era, mi novia y fuiste un maldito imbécil haciendo eso. ¿Te das cuenta lo que haz provocado? 

Alex hizo una mueca de disgusto antes de tomarse unos segundos para meditar mis palabras. 

- Escucha, ya no puedo con esto. El único maldito imbécil aquí, eres tú. - dijo y mi boca se abrió debido a la sorpresa de sus palabras. - No tienes ningún moral para venir a hacerte el bueno de la historia cuando hace cinco días estabas recibiendo mamadas mientras tu ''novia'' de la cual estás tan enamorado, según tú, estaba en el maldito hospital. 

- No te metas en lo que no debes Alex. - advertí. - Lo que pasó entre nosotros no te incumbe. 

- ¡Claro que me incumbe! Si la chica de la cual estoy enamorado está con un imbécil que no la merece. - exclamó subiendo el tono. 

- ¡La chica de la que estás enamorado es mía! - grité ahora con fuerzas. 

- Oh no, espera. Ahora ella es un objeto. - dijo sarcásticamente. - Te das cuenta, estás actitudes hicieron que nuestra amistad acabara. 

- No, nuestra amistad acabó cuando comenzaste a meterte en medio de nuestra relación. - respondí. 

- Claro que no. Dios, estás tan ciego. Siempre estás pensando en ti mismo que no te das cuenta de las situaciones. - dijo. - Nuestra amistad acabó cuando comenzaste a arruinar la única chica que te quiso de verdad. Cuando esa chica venía a mi cuando tu la tratabas como una mierda. Cuando comenzaste a dejarla de lado y yo a dejarla entrar. Nunca te diste cuenta lo que ella sentía. 

¿Quién dijo que sería fácil? - 2ª Temp. ¡No Te Soporto! ElRubiusOMG¡Lee esta historia GRATIS!