Capítulo 1

1.8K 194 53

-Soy Oliver Woods- no entiendo cómo carajo es que llegué aquí.

-Hola, Oliver- repitieron al unísono las nueve personas que esaban sentadas a mi alrededor.

-Tengo 17 años y- suspiré y cerré los ojos- y padezco de antropofobia- apreté fuertemente mis manos cubiertas por los guantes que las protegían de los gérmenes del exterior.

-Bien Oliver, bienvenido a este grupo de ayuda- el chico pecoso con lentes de mi derecha me miraba con compasión mientras me hablaba.

Ja, claro, grupo de ayuda, más bien parecía de esos grupos donde los alcohólicos se hacen religiosos.

-¿Quieres decir algo más?- el chico de lentes me hablaba como si se estuviera dirigiendo a un niño con retraso, sin ofender.

-No, nada, ¿puedo irme?- no iba a decir frente a todos que aparte de temerle a la gente le tenía pavor a los pequeños microbios que andaban flotando por el aire.

-Claro- el chico se acercó a mí y colocó gentilmente su mano sobre mi hombro- ¿Ya no soportas estar aquí?

Su toque, su mano infectando mi ropa, sus gérmenes llegando hasta mi cuello. No lo soporté más.

-¡Sueltame!- me levanté de mi asiento y de un manotazo aparté su mano de mi cuerpo.

Todos a mi alrededor me veían con asombro y varios comenzaron a reír.

-¿Estás bien?- él se acercó de nuevo a mí, pero parecía que estaba acercándose a una bestia.

No, todos están viéndome, no quiero que se acerque. Todos se reían de mí. Estoy infectado.

Con esas palabras taladrandome la cabeza salí corriendo de ese lugar. Saqué un pañuelo desechable del bolsillo de mi pantalón y abrí la puerta cubriendo la manija con el pañuelo.

Afuera el sol era sofocante y había comenzado a hiperventilar. Muy bien Oliver, muy bien.

Corrí en dirección a mi departamento, las miradas de las personas se fijaban en mi nuca, me sentía sucio.

Llegué a la puerta del inmenso edificio, afortunadamente estaba abierta así que no desperdicié tiempo en cubrirla con pañuelos.

Subí corriendo las escaleras hasta llegar al tercer piso. Ni tan cerca de la tierra ni tan cerca del cielo. Y abrí la puerta de mi departamento no sin antes tomar las medidas necesarias.

Mi corazón latía desenfrenado, podía sentirlo en mi garganta.

Me quité los zapatos que traía, no quería ensuciar el suelo del lugar donde vivo. Tiré los guantes que traía puestos en la basura y fui directamente al baño.

Al llegar destapé la botella de alcohol que estaba junto a la llave del lavabo y vertí un poco del líquido sobre mis agrietadas manos. Pude sentir el alcohol entrar por las llagas que me había ocasionado por el hecho de lavarme constantemente. Enjuagué el alcohol con el agua del grifo y apreté mis manos intentando calmar el ardor ocasionado por el alcohol.

Mi respiración se había calmado pero mi corazón aún seguía agitado. Fijé la vista en el espejo que colgaba sobre el lavabo y me encontré con las pupilas grises que ya tantas veces había visto.

Mi cabello era negro pero extrañamente parecía como si fuera un azul demasiado oscuro como para saber qué tonalidad era y caía alborotado sobre mi frente. Iba a acomodarlo, pero recordé que había estado afuera, y que de seguro habían miles de gérmenes contaminandome así que opté por bañarme.

Ya sin nada de ropa cubriendo mi cuerpo me metí a la tina llena de agua tibia. Recargué mi cabeza en la pared y vi como mis pálidas rodillas salían del agua, de hecho creo que toda mi piel era de un pálido lechozo, casi llegando a ser enfermizo.

Bueno, creo que debí presentarme bien en el supuesto grupo de apoyo.

-Soy Oliver Woods, tengo 17 años. Padezco de antropofobia, claustrofobia y misofobia, así que por favor no me toquen- musité para mí y comencé a frotar mi cuerpo esperando que así dejara de sentirme asqueroso.

No Me Toques [Yaoi]¡Lee esta historia GRATIS!