Capitulo 36

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Después de tanta alegría decidimos almorzar los 4 juntos después de tanta plática y recuerdos Eduard aprovechó para decirle a mi padre sobre el permiso.

–Tío Louis nos gustaría que nos diera su autorización para ir a una fiesta juntos a Cordelia y a mí.

Rápidamente y antes de que mi padre diera respuesta alguna dije:

–Grecia ¿te gustaría acompañarnos?

Ella dijo:

–claro si no incomodo.

Dije:
–por supuesto que no.

Y entonces papá ahora así que opinas nos darías tu autorización.

Mi padre con un gesto amable y con una sonrisa en el rostro hablo:

–no me queda otra opción que puedo decir.

Todos reímos y nos dispusimos a seguir con nuestro almuerzo cuando de repente dice mi padre.

–esperen un momento ¿dónde está Cecilia?

Todos.
–no sabemos hace un rato estaba aquí.

Bueno no le demos tanta importancia debe estar con sus llamadas de siempre o planeado su próximo desfile por Italia.

Bueno padre, nosotros no vamos a arreglar dije.

así fue nos levantamos y cada quien fue para arreglarse.

Ya estando en mi recámara busque en mi closet y recordé que tenía el vestido perfecto en no era ni muy formal ni tampoco demasiado casual era un vestido negro con un cuello blanco muy lindo hace mucho que lo había comprado pero desde que mi madre falleció no había tenido el animo para usarlo y ahora sí estaba  más que dispuesta para poder portarlo como se debe tome unas zapatillas negras que fueran de acuerdo a mi vestido,mis primos y yo habíamos hecho las pases y mi padre a su manera estaba contribuyendo al parecer la cosas estaban mejorando y estaba muy feliz estaba empezando a creer que ahora si iba poder superar los ataques de Nicholas y poder estar en paz por la muerte de mamá.

Aleje mis pensamientos por un momento y tome mi baúl de maquillaje puse un maquillaje medio producido para la noche pero no tan cargado y así fue dieron las 7:00 y fui al cuarto de Grecia y ella se veía tan bonita hace mucho que no la veía tan contenta como ahora estaba usando un vestido Rosa mexicano con algunas piedras el el cuello y uña zapatillas negras de tacón alto me vio me dio una sonrisa y la deje para que se siguiese arreglando salí de la recámara de Isabella y fui ahora a la habitación de Eduard el estaba usando una camiseta azul de manga media y unos jeans azul marino igual se veía tan bien.

Hablé diciendo.

–me alegra que ya casi estés listo con ese atuendo seguro si conquistas a Isabella.

–gracias espero que si.
Soltó una media sonrisa.

Le dije nos vamos y así fue pasamos por Grecia a su habitación y Eduard gritó.

–Grecia es hora de irnos.

Grecia.

–ya voy...

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