Capítulo 10: La Cúpula

 

Shannnon subió las escaleras de caracol hasta que llegó al piso de arriba para adentrarse en el laberinto de pasillos que conformaban aquella enorme planta. Shannon pudo apreciar que la luz de la cocina estaba encendida y se dirgió ahí esperandoe encontrar a Esteban. Y ahí estaban él y Byron, los cuales se sorprendieron al ver a Shannon, de pie, apoyada en el umbral de la puerta con una mano en la cadera. Esteban iba sin camiseta y llevaba la parte d debajo de un pijama corto. Tenía el cabello alborotado y el orstro somnoliento.

-Esteban –lo llamó Shannon cn voz autoritaria- Ve a vestirte. Te doy cinco minutos. Nos vamos a la Cúpula ya.

Esteban la miró entre sorprendido, culpable y divertido.

-¿Por qué tú lo digas? –replicó ladeando la cabeza.

-Sí –contestó Shannon fría y secamente- Vete a vestirte, ya.

Esteban se encogió de hombros y salió de la cocina no sin antes reír al pasar al lado de Shannon, la cual lo observó irse en silencio. Suspiró exasperada Y se volteó al apreciar que Byron la miraba con sumo interés. Este se levantó inmediatamente y se acercó a ella con cautela.

-Creo que no me he presentado debidamente –dijo tediéndole una mano a Shannon- Me llamo Byron, y soy el hermano mayor de Ruth.

-Lo sé. Yo soy Shannon –contestó esta aceptando el saludo con una sonrisa.

-¿Y para qué quieres ir a la Cúpula? –se interesó Byron mientras con el dedo pular acariciaba la suave mano de Shannon, la cual no era capaz de soltarse.

-Para hablar con Hogwart Malfoy –contestó Shannon muy segura de su respuesta.

Byron rió.

-Hogwart Maidlow –le corrigió sonriendo dejando entrever sus blancos y destelleantes dientes- ¿Y de qué vas a hablar con Hogwart “Malfoy”?

-La maestra me dijo que él sabía todo acerca de los cazadores de sueños y que no me iría mal acercarme por allí para que me xplicara más cosas acerca de mí y de mi origen –explicó Shannon aún agarrando la mano de Byron, el cual ya había aflojado su agarre, pero Shannon seguía sin soltarle.

Aquel joven de mirada ambarina le encantada. Le infundaba protección y calidez, igual que Esteban y que Ruth. Aunque a Esteban había que añadirle la prepotencia y orgullo propios del y a Ruth la dulzura y fiereza típica en ella.

-Bueno, creo que ya debes irte –le dijo Byron con la mirada fija en la puerta, donde Esteban los observaba a ambos con una expresión indescifrable- Hasta luego, Shannon –se despidió posando sus labios sobre la suave y blanca mano de esta, produciéndole una descargar de electricidad que la llnó de adrenalina.

Shannon no contestó, se limitó a alejarse de Byron y reunirse con Esebn en el umbral de la puerta.

-Vamos –ordenó Esteban sin dirgirle ni una sola mirada.

-¿Tú no vienes? –le preguntó a Byron haciendo que Esteban se detuviera esperarla.

Byron sonrió burlón mientras contestaba:

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