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Epílogo.

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[JUSTIN]

Llegamos al hotel después de un montón de horas de vuelo. Estaba realmente cansado. Tenía dos conciertos seguidos en Helsinki, así que decidí ir un día antes para estar un poco más tranquilo y ensayar.

Estaba con Rory y Kamp - mi guardaespaldas - en el garaje sacando las maletas del coche, cuando dos chicas se me acercaron.

- Perdona, ¿tienes hora? - me dijo una de ellas. Iban con pañuelos en la cabeza y unas enormes gafas de sol, como si no quisieran ser reconocidas, lo que no funcionó. Sabía quienes eran incluso antes de que se acercaran del todo. 

-Sí, claro. - dije yo siguiéndoles el juego - Son las ocho de la tarde.

- Muchas gracias. - dijeron sonriendo antes de empezar a andar hacia el ascensor.

- Perdonad... - dije yo - ¿No me conocéis?

- ¿Deberíamos? - dijo la chica morena.

- No, no. - dije riendo - ¿Estáis alojadas en el hotel?

- Así es. - dijo en este caso la rubia. - Si quieres, podemos cenar juntos. - continuó diciendo mientras me acariciaba el labio con su dedo índice, lo que me puso muy cachondo. - Seguro que es una cena interesante.

- Me parece perfecto. - dije sonriendo como si nada y agarrando su mano para besarla - En una hora nos vemos en el comedor.


Obviamente Rory y Kamp, se estaban riendo cuando me giré para al fin coger mi maleta.

- ¿Qué ha sido eso? - preguntó mi guardaespaldas sonriendo.

- No lo sé, pero seguro que va a ser una noche interesante. - dije yo antes de coger el ascensor.


Al cabo de una hora, estábamos los cinco sentados en una mesa esperando los platos que ya habíamos pedido.

- Bueno...- dije yo - No me he presentado. Mi nombre es Justin.

- Yo soy Laura.- dijo la rubia - Y ella es mi amiga Jane. - continuó señalando a la chica morena la cual sonrió y me saludó efusivamente con la mano.

- ¿Qué estáis haciendo en Helsinki? - pregunté impaciente por saber la respuesta.

- Hemos venido a pasar el fin de semana. El lunes empezamos la universidad y queríamos hacer un viaje corto justo antes.

- La verdad es que se nos ocurrió ayer. - dijo Jane riendo - Mi amiga se quiere hacer la aventurera.

- ¡Vaya! - reí - Eso está bien. ¿Y por qué Helsinki? - volví a preguntar.

- Habíamos escuchado que va a haber un concierto de un cantante muy famoso, pero no sabemos quien es, así que elegimos Helsinki para poder hacer algo diferente. - dijo Laura - Además, no tenemos entradas. Esperemos que mañana queden.

- Vaya... ¿Así que un concierto, eh? - preguntó Rory riendo.

- ¿No sabréis vosotros de quién es, por casualidad? - preguntó Laura.

- ¡Uf, ni idea! - dije yo. - Pero podríamos investigarlo.

- ¿Y tú que estás haciendo en Helsinki? - me preguntó Laura otra vez.

- Venimos a pescar. - dijo Rory. Tuve que aguantarme la risa... ¡Vaya ideas! - Él es mi hermano pequeño - dijo señalándome - Y Kamp es nuestro padre.

- ¡Vaya! ¿En serio? - dijo Laura riendo - No os parecéis en nada.


Una hora después terminamos de cenar y yo me quedé a solas con las chicas.

- Bueno. - dijo Laura - Me has caído bien. Podríamos hablar por mensajes si quieres. - dijo tendiéndome su móvil.

- Claro. - dije yo - Eso está hecho. 

Abrí las notas, en vez de la agenda de contactos y tecleé: 1224. 30'.


Subí a mi habitación después de despedirme de las chicas, me duché y me tumbé en la cama a esperar.

Esperaba que hubiera entendido la nota.

 « Habitación 1224. Dentro de media hora. »   

En ese momento llamaron a la puerta. Abrí y allí estaba la chica rubia.

- Oh, Val... - dije agarrándola de la cintura para atraerla hacia mí - No sabía si iba a aguantar mucho más tiempo con este teatro. Tengo tantas ganas de hacerte mía...

- Ya soy tuya. - me susurró enseñándome la mano con los anillos.

- Ya me entiendes. - dije yo con voz ronca mientras le besaba el cuello.

Nos había hecho falta solo el recorrido desde la puerta hasta la cama para llegar desnudos a ella. Tumbé a Valeria y me puse sobre ella, mientras volvía a besarle con ganas. Estaba siendo todo muy salvaje. Mi polla latía con fuerza.

- Si vuelves a hacerme esto sin avisar - dije acariciándole el labio como había hecho ella en el garaje horas antes - Tendré que tomar medidas. - rugí en su cuello mientras mis dedos se hacían dueños de su sexo - He estado apunto de desnudarte ahí mismo y hacerlo contra el coche.

- Vaya... - susurró ella - Cait y los chicos se habrían quedado flipando.

- Eso seguro. - sonreí.


Media hora más tarde seguíamos desnudos y en la cama. Valeria estaba tumbada con su cabeza en mi pecho mientras le acariciaba la espalda con mi mano derecha.

- Gracias por seguirnos el juego - dijo Val al cabo de unos minutos incorporándose para besarme - Ha sido muy divertido.

- Te echaba de menos... - le dije yo atrayéndola hacia mí para volver a besarle.

- Yo también. - dijo sonriendo - Creo que este viaje lo demuestra.

- ¿Qué planes tienes? ¿Te quedas al concierto?

- Claro. - dijo Val - Nunca he ido a un concierto tuyo como novia. - rió - Cait y yo nos iremos el domingo por la mañana. El lunes ya empezamos las clases.

- Me parece perfecto, cariño. - dije besándola por última vez antes de taparnos con una sábana y volver a acariciarle la espalda hasta que se quedó dormida sobre mí.


A la mañana siguiente desayunamos todos juntos - esta vez sin teatro - y salimos a hacer turismo antes de que llegara la hora del ensayo.

El concierto fue como la seda, además estaba especialmente feliz porque mi novia estaba entre bastidores.

Volvimos a pasar la noche juntos y a la mañana siguiente les acompañe hasta el aeropuerto.

- Mucha suerte en esta nueva etapa, chicas. - dije despidiéndome de ellas - ¿Cuídamela, vale? - pregunté mientras abrazaba a Caitlin.

- Te quiero. Más que a nada. - me dijo Val cuando fui a abrazarla. 

- Lo sé, pequeña. Yo a ti también te quiero. - dije antes de besarle.


La primera etapa de la gira estaba a punto de acabar. Tan solo quedaban tres meses para volver a casa. Hasta entonces, Val empezaría la suya a miles de kilómetros de distancia.

La universidad.








Bueno chicos, la primera parte de la novela llega a su fin. Ha sido un placer sacar esta antigua historia de mi armario y volver a darle vida aquí en Wattpad para vosotros.

Ahora y hasta verano, seguiré escribiendo Impredecible, pero en cuanto empiecen las vacaciones volveré con la segunda parte de Nunca digas nunca. 

Muchísimas gracias por vuestro apoyo.

Nunca digas nunca. Historia de una Belieber.¡Lee esta historia GRATIS!