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No podía estar segura si el resto de las personas había notado la forma en que mis expresiones cambiaban conforme mi monólogo interior avanzaba. Escuchaba a Karen hablar y al otro hombre responderle animadamente. Ni Yongguk ni yo soltábamos palabra alguna.

Después de un tiempo de luchar contra la oscuridad de los cristales, tratando de descubrir la expresión que los ojos detrás de éstos guardaban, mi rostro se dirigió al sitio tan conocido por mí. Con la vista en el suelo, intentaba recuperar la compostura y alejar las hipotéticas razones por las cuales ese hombre que parecía haber sido puesto en mi vida por alguna mágica razón, ahora actuaba como si no me conociera.

Y es que en realidad no lo hacía. ¿Cómo y en qué momento iba a hacerlo? Ambos habíamos sido sólo marionetas de la casualidad. Todos aquellos sentimientos que se cruzaban por mi cuerpo cada vez que pensaba en él o lo sentía cerca, quizá eran solo vestigios de ese amor fallido que terminó en tragedia. Las fantasías eran síntomas normales de la soledad que me había acompañado por tanto tiempo. El destino era la principal fantasía en este cuento, la creencia sobre este desvanecía junto con lo abrumado de mi cuerpo. Mi respiración volvía a la normalidad, los sonidos a mi alrededor cobraban vida nuevamente, la presencia de Karen y el resto de las personas sentadas en la mesa, tomaban relevancia por fin.

Comencé a prestar atención a la conversación que mantenía mi compañera de trabajo con el patrocinador del proyecto. Ambos parecían muy animados y se notaba disfrutaban de la comida puesto que hasta ese momento la mitad de lo que estaba en sus platos había desaparecido, en oposición con el mío que todavía estaba lleno.

-Por supuesto que estamos encantados con su apoyo a este proyecto. Déjeme decirle que ni usted mismo se imagina la contribución a la sociedad que esta clase de trabajo ofrece.

Karen sonaba tan amable, nada parecido a como yo la escuchaba cuando me regañaba en la isla. El Señor ¿Hang? (ni siquiera había escuchado su nombre apropiadamente, qué vergüenza), se mantenía sonriendo con cada palabra que la muchacha en frente suyo decía. Su acompañante seguía tan misterioso como siempre, estático, rígido.

Mantenía mi silencio también, pero ahora me encontraba en esa habitación y no sumergida en mis pensamientos. Me preparaba para comenzar a comer por fin. Con mis manos estirándose hacia los palillos, el recuerdo de aquel día me azotó. La nostalgia se acrecentaba y comenzaba a creer que ese día no había existido en realidad, que los minutos no habían pasado tan lentos y mi caminar de padeciente, sólo yo lo describiría así. Dejé escapar un suspiro.

Intenté tomar la comida con los palillos pero fallé. Tenía ganas de llorar. La frustración por no haber podido aprender a comer con los palillos en lo que iba de mi estadía en ese lugar, se mezcló con la impotencia que me causaba no poder leer cuales eran las verdaderas intenciones de ese hombre en frente mío ¿Por qué no decía nada? ¿Por qué se mantenía inmóvil cada vez que lo veía? ¿Por qué su expresión no cambiaba en ningún momento? Y aun así, siendo esa persona tan inexpresiva, lograba causar todo eso en mí, lograba perderme a mí misma en lo infinito del espacio, hacer que lo recordara con el acontecer de situaciones triviales, soñar con su rostro. Creía que estaba bien, que con el recobrar de mis sentidos y el cese de la torrentada de emociones, podría seguir mi camino dejando esa historia en ese restaurante. Pensé que si lograba tener control sobre lo que su presencia me provocaba, ese hombre en realidad no era mi perdición ni mi locura. Éramos desconocidos, juntos por casualidad ¿o por el destino? Ni siquiera tenía bien en claro qué era cada cosa y si existían en realidad. La montaña rusa era yo, subiendo y bajando de las fantasías, creyendo y descreyendo, en un momento sintiendo y en el otro, no. No podía controlar nada.

-Creo que sería mejor si comieras usando esto.

Escuché, al mismo tiempo que avistaba esos finos dedos sosteniendo un tenedor.


I'm gonna make you love me  [BangYongguk]¡Lee esta historia GRATIS!