Capítulo 57-Sorpresas.

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Todo ha terminado, la paz comenzaba a reinar.

Nathan abre sus ojos alarmados, se había desmayado y el no saber nada de su hija le preocupaba.

—Elizabeth —murmuró lo suficiente fuerte como para llamar la atención de una chica en especial, Lily —, quiero ver a Elizabeth —pronunció preocupado. No sabe que hace Lily ahí pero la felicidad recorría su cuerpo, él si era importante para ella.

—Tranquilo Nate, Liz esta bien —ella toca sus manos para tranquilizar al hombre acostado.

—Dime que esta bien Lily, por favor —rogó.

—Te digo la verdad, ella está bien. Logró escapar y los hombres de la DEA llamaron una ambulancia.Ella no para de preguntar por Abigail, se de su muerte... Avan está tan destrozado, ella ayudó a Liz a escapar. Se lo debemos todo –habló, en su rostro no había emoción. Ella en varias ocasiones había creído que Abigail era una mala mujer, ahora sabia lo equivocada que estaba, era una gran mujer.

—¿Dónde están todos? ¿mi padre? ¿Anthony? ¿Jay? ¿Nick? —comenzó a llenar a la chica de preguntas.

—Están afuera, visitan a Nick que despertó —una sonrisa enorme apareció en sus rostros —, gracias a Dios todos están bien, incluyendo a tu padre... Tiene un costilla rota pero el doctor dice que no es nada grave, tu madre y hermanas están aquí. Hay otra cosa de Anthony, él lo mas seguro es que reciba cadena perpetua —comenta lo mas tranquila. A Nathan se le hace un hueco en el corazón, a pesar de todo era su hermano. Su hermano estaba condenado, de las leyes de los Estados Unidos nadie escapaba y Anthony estaría hay por muchos siglos. Todos sus hombres fueron atrapados, su embarcación de droga que estaba por salir fue quemada y los hombres que estaban ahí fueron puestos a la orden de un juez.

—Mi hermano —habla para sí mismo —, mi hermano nunca saldrá de ahí.

—Así es, ya nadie puede verlo. Ni siquiera un abogado puede tener, el juez dará la orden pronto.

—A pesar de todo, Anthony era mi hermano.

—Lo sé.

—¿Por qué estas aquí? —fruncé el ceño.

—Eres el hombre mas importante de mi vida,tenia que estar aquí.

Los ojos de él comienzan a brillar, no puede siquiera hablar pareciera que estuviese mudo. Los latidos de su corazón van mas rápido.

—¿Aun te gusto? —preguntó con dificultad. Normalmente las mejillas de ella debían ser las que están rojas pero ésta vez fueron las de él.

—¿Qué si me gustas? ¡No,Nathan! —ella cruza sus brazos. Él siente como sus esperanzas se disminuyen, nunca seria feliz con ella, o era lo que pensaba él —Me traes loca Nathan West —y tomó su bata con fuerza para acercar su cara a a la de él en un beso lleno de pasión y ternura, los problemas se habían ido, sólo eran ellos dos.
Nathan había extrañado sus labios, para ella no hubieron unos labios tan apetecibles como los de él. Su beso iba cada vez mas rápido, mas apasionado. Nathan tomaba su cabello con suavidad mientras visitaba el “cielo”, porque eso eran sus labios, el mismo cielo. Estaban seguros que estaban hechos el uno para el otro, porque después de haber pasado por tantas cosas habían quedado juntos.

Al cabo de los segundos ella se separa de él y en sus rostros se curva unas inmensas sonrisas.

—Te amo tanto Lily, ¡demonios,te amo! —exclamó levantando sus manos.

—¿Adivina qué? Yo también Nate, tanto que no imagino una vida si no es contigo —y con eso, volvieron a unir sus labios en un beso mas dulce y lento. Ya separados, Lily lo mira sonriente para hacerle una pregunta: —¿Puedes levantarte?

My little sunshine.¡Lee esta historia GRATIS!