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"Seether" es el nombre de una canción.  Cuando la oyes puedes encontrarle un significado de acuerdo a tus demonios internos o los externos que te persiguen.  

*Llamada perdida*

Extendido a sus anchas sobre su cama, aún vestido con la ropa del día anterior, Tsukkishima disfrutaba de su extenuado cuerpo después de una duradera semana. Sus ojos caídos del sueño, desvariaban temblorosos en un punto aleatorio del techo de su habitación, sin percatarse del vibrar de su teléfono a un lado suyo sobre la cómoda.

*Llamada entrante 00:30 a.m.*

- Pequeño fantasma... - susurró adormecido a costas de la vibrante música - ¿Estas rondando alrededor de mí... en este momento...? - dijo, siguiendo el ritmo con el dedo sobre su abdomen...

El día no había sido para nada agitador para él; en el sentido en que todo le parecía igual de aburrido y monótono como siempre. Todo le resultaba repetitivo; tanto durante las clases del instituto con los profesores vestidos en traje viejo, como en las prácticas de vóley en el gimnasio.

*Llamada perdida*

- Porque siento un poco de frio... Y las puertas no están abiertas en mi camino... - bostezó con una ronca voz al término de sus palabras y una lágrima resbaló producto de la somnolencia.

Es sus límites, Tsukkishima recogió una de sus mullidas almohadas y la arrastró consigo hacia su boca. Tirando con desenfreno de su endurecido miembro y sintiendo consumir sus últimas fuerzas, abandonó su esforzado autocontrol; rindiéndose por quinta vez a la satisfacción.

*Llamada entrante 00:33 a.m.*

Ya era de noche cuando Tsukkishima llegó a casa. Sentía el cuerpo extremadamente exhausto a causa de su exigente entrenamiento, proyectándose la imagen de sí mismo durmiendo hasta altas horas de la mañana del día siguiente. Sin más se tumbó sobre su cama, viendo el vacío.

Tal vez se debiera al mal recuerdo que cruzó por su mente cuando atravesó el umbral de la puerta pero llevaba reproduciendo la misma "mierda", como él ya la considerada, una y otra y otra y otra y otra vez... en su reproductor mp3 mientras observaba a la nada.

- Trato... de mantenerla atada... t-trato de... ahh... - acelerando los movimientos en su izquierda, apretando inconscientemente un puño con la derecha.

*Llamada perdida*

- Trato de dejarla inconsciente... trato de meterla de nuevo en mi boca... - gimió, desprendiéndose de sus audífonos en su agitación. - S-seether... ungh... - suspiró, agitado.

Sus gemidos se entremezclaron con el murmullo de la música y su acelerada frustración por recuperar un poco de aire; forzando a la almohada a ingresar a su garganta, sintiendo su mordida al otro lado del algodón y una lagrima, producto de la somnolencia, corriendo por su mejilla.

Con el cuerpo abatido y la mandíbula ligeramente adolorida por el brutal esfuerzo, sintió su cuerpo totalmente paralizado víctima del cansancio y los vestigios de su orgasmo. Tembloroso, hizo un último esfuerzo, pero fue su final; el último clímax resultó ser el más explosivo de todos...

Los pañuelos aún seguían dentro del cajón de la cómoda, indolente a cogerlos aunque su simiente estuviese resbalando por el contorno de su mano. La vista de Tsukkishima se nubló pausadamente; sintiendo la viscosidad en sus dedos y dejándose caer en un profundo sueño.

*Llamada entrante 2:38 a.m.*

El reproductor mp3 resbaló al suelo a causa de su impresión. Tsukkishima saboreó su mal aliento mientras extendía pesadamente el brazo a responder su teléfono celular. Acomodando sus gafas, observó la pantalla con un entrecejo debido a la cegadora luz. El número en la pantalla era desconocido para él o no podía hacerse la idea de quién podría llamarle a altas horas de la madrugada; estaba muy cansado. Con una recelosa mirada, contesto la inesperada llamada.

Haikyuu!! - Seether (KuroTsukki)¡Lee esta historia GRATIS!