Alex

Cargué la música para ajustar los canales y el bass de los altavoces. Me gustaba dejarlo todo perfecto, yo era así. Los tambores de Connan el Barbaro retumbaron en los altavoces traseros, haciendo que los cristales del auto vibraran. Nada como una buena percusión para hacer temblar el vidrio.

- ¿Otra vez esa música sin letra?.-

- Siéntate en el asiento del conductor, y me dices.-

Tyler se acomodó detrás del volante, y pude ver el cambio en su expresión cuando notó la vibración en sus pelotas.

- ¡Joder!. Esto es... la caña.-

- Percusión. Pero te daré algo más de tu estilo si prefieres.-

Accioné el mando a distancia, y pasé a la siguiente pista en la línea de reproducción. El punteo de la guitarra de Angus Young inicia Thunderstruck, y el rostro de Tyler se ilumina.

- ¡Joder!, tío, esto si.-

- Eso suena bien.-

El dueño del Mustang entraba en el local en ese momento.

- Estoy afinando el subwoofer.-

- ¿Puedo probarlo?.-

- Claro.-

Le hice una seña a Tyler, y le dejó su lugar. Mientras, busqué en la lista de reproducción de mi Ipod algo más acorde con el cliente. Cuando lo encontré, di al play. Dirty, de Cristina Aguilera empezó a sonar. La sonrisa del dueño del coche se amplió.

- Sí, tío... Esto suena muy bien.-

Wilson caminó con sigilo, parándose a mi lado. Inclinó su cabeza para que sólo yo lo oyera, aunque con la música a ese volumen, era muy difícil que nadie más lo hiciera.

- Eres un cabronazo. Le tienes comiendo en tu mano.-

- ¿Cuándo te he decepcionado?.-

- ¿Y ahora es cuando me dices que quieres cobrar las puñeteras horas que has metido en el coche, verdad?. Y como un gilipollas, yo soltaré la pasta encantado.-

- A parte de que el que va a pagar va a ser ese tipo, esta vez prefiero que me las des libres.-

- Vaya. Y cuando quieres cogerlas.-

- La boda de mi hermana es en unos días, y necesito preparar algunas cosas.-

- No me digas más, te ha nombrado DJ de la fiesta.-

- Algo así.-

- Vale. Si tienes el cuadro de trabajo libre, por mí no hay problema. Pero si llega...-

- Sí, lo sé, si llega un potencial cliente, traeré mi culo volando para acá en cuanto me llaméis.-

- ¿Cómo puedes ser tan listo y seguir trabajando aquí?.-

- ¿Porque eres un buen jefe y pagas bien?.-

- Sí, y encima un "besa culos" encantador. –

- Pero me quieres.-

- No, mi cuenta corriente te quiere, yo solo te soporto.-

- Gilipollas.-

- Pero también me quieres.-

Era fácil trabajar allí, por eso lo hacía. El ambiente era alegre y cordial, entre colegas. Nada que ver con un aburrido día de oficina, metido entre cuatro paredes asfixiantes. Además, el jefe me consentía a más no poder, y el sueldo no estaba mal, ¿qué más podía pedirle a la vida?. Entonces pensé en el trabajo que tendría que hacer esa misma tarde, y una idea cruzó mi cabeza, pero la descarté, eso no era para mí.

- Me cojo la tarde.-

- Vale. Cuando entregues el coche, te puedes ir.-

Después de adiestrar al satisfecho dueño del auto, y darle las instrucciones de mantenimiento del equipo, me puse en camino. Envié un mensaje con mi teléfono, y antes de arrancar la moto, ya tenía mi respuesta. Sí, la tarde ya estaba organizada.

Angie

El ruido del motor de una segadora me hizo salir al exterior. Aquel italiano le estaba otra vez metiendo horas a mi jardín. Me detuve en el barandal del porche, y miré hacia aquel enorme vehículo y su conductor. Tenía el torso descubierto, y el reflejo del sol en su sudor hacía que brillara como si su piel fuera de bronce. Qué suerte tenía María, el tipo era pecado con piernas. Pasé la lengua por mis labios, como si saboreara aquel cuerpo. Sí, estaba pillado, pero eso no significaba que no pudiera disfrutar de las vistas. Es igual que los pasteles expuestos en el escaparate de una pastelería. Seguramente no iba a comerlos, pero todos nos parábamos a babear delante del cristal.

Estaba a punto de volver a entrar, cuando algo llamó mi atención. El bombero tenía una coleta. ¿Una coleta?, oh, mierda, aquel no era el bombero, era Alex.

¡Préstame a tu hermano! - SP3 - Se retira el 11/2018¡Lee esta historia GRATIS!