Capitulo 8

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Narra Camilo

Sabía cómo se sentía Sair, es duro pensar que puedes perder a tus seres queridos, no quería verlo así, pero tampoco podía hacer nada más que darle apoyo moral y consolarle. Después de un rato de haber llorado tanto termino por quedarse dormido, Caroline y yo nos quedamos junto a él para que no pasase ese trago amargo él solo, yo como su novio y ella como su mejor amiga, el único problema es que no nos quedaba más tiempo para estar ahí, en un par de hora se suponía que tendríamos que tomar un tren que nos tendría que sacar del mundo de los humanos, esa era la razón por la cual ella quería verme, de no ser así seriamos arrestados por incumplimiento de las ordenes de Las Sedes Centrales, ella por lo menos tendría oportunidad de salir ya que su padre trabajo con ellos, pero yo no, podría dejarme arrestado o mandarme con la Corte Alfa y así ir a un juicio y terminar con pena de muerte por ser un riesgo para ellos, ya que al llegar luna llena perdería todo control de mí pudiendo matar a cualquiera que se cruce conmigo, por esa misma razón también represento un gran peligro para Sair, el que siempre me ha ayudado con eso es Daniel aunque siempre he evitado terminar siendo una carga para él, y muy pronto seria luna llena.

—Entonces ¿Qué harás? Vas a quedarte o...—le pregunte a la chica que estaba a mi lado.

—Yo sé que puedo hacer, la pregunta creo que es para otro ¿Tú qué harás? Sabes lo que puede pasar si te quedas, el tiempo se nos agota, solo quedan un par de horas para que los Guardianes, cuando empiecen a llegar arrestaran a todo aquel que no se allá ido.

—Lo sé ya me lo dijiste.

— ¿Entonces qué harás?

—Aun no lo sé...—agache la cabeza sin dar una respuesta concreta. No quería dejar a Sair aquí solo y menos después de todo lo que hemos pasado.

En ese momento se escuchó un grito de uno de las habitaciones, en ese momento sale una doctora de la habitación cuando vemos que un tipo con una bata médica sale y le succiona el alma, era una de esas asquerosas creaturas de la otra vez un Sr.del Desierto, en ese momento la poca gente que estaba en la sala de espera salieron corriendo, le dije a Caroline que despertara a Sair y se lo llevara de aquí, yo evitaría que los siguiera, me transforme para luchar con él, aunque luego vi que ninguno de los dos podía salir ya que había más cosas de esas en varios de los pasillos.

— ¡¿Qué son esas cosas?! —pregunto Sair angustiado.

—Rayos ¡Camilo estamos rodeados!

— ¡Apartaos! —dijo una chica del otro lado del pasillo, lanzo una flecha que destruyo esa cosa haciendo un destello de luz cuando impacto.

— Ahora me toca a mí—del otro lado encontrándose un hombre con un proyectil acabando con el monstruo, aunque yo reconocí su voz, ese era Daniel.

—Nada mal para ser un viejo retirado.

—Sabes este viejo ha ganado varios cargos y condecoraciones estando más joven que tú, y eso sin contar que soy un mortal. —mientras empezó a dispararles a otros monstruos—Hola Camilo, hola para ustedes tan bien.

— ¿Laila? ¿Qué es lo que pasa? —Le pregunta Sair confundido y angustiado— ¿Dónde está mi abuela?

—No te preocupes todos los humanos estarán protegidos por un par de horas mientras nos deshacemos de estas criaturas. —Le dice la chica de pelos rosados—Por ahora sigan a Daniel, él los sacara de aquí.

—Lo sabía...—dice Caroline en voz baja— ¿Eres un angel? —la chica de le mira y le hace un gesto de burla.

—Y tú un demonio, no me extraña. —luego se va.

Mi Hombre Mi lobo¡Lee esta historia GRATIS!