PRÓLOGO

8.1K 430 46

Con su mandíbula tensa, observa a la periodista, ella traga saliva intentado tranquilizar su pulso. Esta frente a un criminal preso, a dos semanas restantes de salir, luego de ocho años estando allí.

Es impresionante la manera en que le han atrapado, aunque la periodista, como todos, saben que hay más historia detrás que ese simple asesinato que, aunque no pudieron salvar a la víctima lograron atraparle. El chico había agarrado cierta reputación a sus diecisiete, pero nadie tenía pruebas y luego de ese simple error que cometió; fue sentenciado a diez años de prisión, por asesinato de segundo grado. Aunque gracias a una gran cantidad de dinero, la fianza, buen comportamiento y entre otras cosas, el juez decidió bajarle la sentencia a ocho años, sin contar unos cuantos días de libertad condicional y su mes de casa por prisión.

Los luceros azules del joven la fulminan, esperando a que esta hable ya que no ha hecho más nada que observarlo, detallando la actitud despreocupada. Detallando el tatuaje en su cuello, otro en su antebrazo e imaginando donde más podría tener, su rostro cortado seguramente por alguna pelea y su cabello despeinado. Sorprendida por lo atractivo que se ve, por su blanca dentadura, por su delicado perfil. Nadie imaginaría que él es un asesino.

-Luego de que fuiste trasladado al albergue a tus siete...-habla la periodista, actuando un tono de seguridad-¿Volviste a tener contacto alguien de tu familia?

-No.

Sus respuestas son cortantes y frías, no demuestra ningún tipo de expresión y aquello intimida a cualquiera.

Y más a una mujer que se encuentra a solas junto a él. Ella con una simple grabadora y un bloc de notas para poder captar su voz, ya que no ha sido permitido llevar cámaras y él, con sus manos esposadas sobre la mesa.

-¿Cómo lidiaron con la situación? -ahora la castaña traga saliva y acomoda sus lentes.

El hombre esboza una cínica sonrisa de lado que en otras circunstancias le parecería atractiva a alguien, pero no, él es un monstruo.

-Estuve seis meses en una institución rodeado de psicólogos, luego me llevaron al albergue y me quedé allí hasta los quince.

-¿Tú hermano?

-Pasó un año en rehabilitación y no supe más nada de él después de aquello. -dice encogiendo los hombros con indiferencia, porque todo lo que dice lleva ese tono.

-En la información dada, observé que cometiste el asesinato con un cuchillo. -hace una pausa. -¿Por qué el cuchillo? ¿Y qué sentiste en ese momento?

El hombre le mira serio, aquella joven se está buscando su muerte y lo sabe.

-Me parecía una mejor idea tener sangre en mis manos, y no sentí nada, pero satisfacción.

Su tono cínico la hace estremecer por completo y querer salir corriendo de inmediato lejos de esa habitación, pero sin embargo mantiene su postura.

-Entonces, ¿cuál sería su número?

Ahora el hombre ríe con fuerza y se inclina hacia la periodista mirándola directamente a los ojos, ella involuntariamente se echa hacia atrás un poco, intimidada.

-Estoy en la cárcel por ocho años debido a que lograron conseguirme y usted está haciendo preguntas incoherentes que no tienen que ver con el tema, las cuales publicará en esa revista de mierda. -sonríe. -Sería una lástima. -el castaño le guiña un ojo y luego se aparta para levantarse.

Ella queda atónita, por su última palabra y de alguna forma su educación, exceptuando las malas palabras, habla de buena forma. Como si hubiese sido criado por alguien de buena familia.

«Sería una lástima», ha entendido muy bien qué quiso decir. Estará libre en dos semanas y ella deberá esconderse muy bien, aunque sabe que está demasiado expuesta debido a su trabajo.

-Quedan diez minutos más. -dice la periodista, pero el hombre sonríe con ironía.

-Ya terminé. -responde antes de hacerle una seña al policía para que se lo lleve.

Al menos podrá escribir un buen artículo, de una hora dada para la entrevista, han hablado unos veinte minutos o si tiene suerte veinticinco porque los demás eran simples respuestas cortantes o silencios.

Entrevista exclusiva con Paulo Dragóne, asesino de una mujer embarazada.

Incluso su nombre es excelente para el artículo, lástima que no haya podido obtener una foto.

La periodista suspira y decide recoger sus cosas para salir de ese terrible lugar. Un policía le acompaña hasta la salida y ella aún sacudida por sus frías palabras, se monta con rapidez al auto.

Su jefe estará tanto satisfecho como decepcionado de su trabajo, pero lo ha logrado, aunque pedirá que su artículo se publique mediante anonimato, no puede arriesgar su vida.

-Madelaine, tu artículo será un éxito. -se dice a sí misma.

Por otro lado, el asesino, como todos le conocen descansa en su celda. No ve la hora de salir de nuevo y poder hacer lo que más le gusta.

Asesinar.

Sonríe ante sus pensamientos, ellos lo han capturado por solo uno, pero no saben lo que él esconde, no saben que cuando tenía libertad condicional él volvió a hacerlo, y tampoco saben que el tiempo que pasó en casa logró engañar a los policías encontrados afuera. No saben nada.

Y esa periodista, queriendo saber su número, preguntándole por su familia, metiéndose en asuntos que no le importan en lo absoluto. Pero no puede matarla, sabe que si lo hace volverá a la celda de inmediato. Aunque cuando lo miraba, él lo único que pensaba era en cómo se vería ese lapicero atravesado en su garganta.

Suspira y decide cerrar los ojos recordando el momento en el que le han capturado. Y fue allí donde supo que todo se había acabado, o por al menos un tiempo.

______________
Hola chicas, bueno aquí les dejo mi nueva novela.
Primero sé que el tema se les parece a Shades Of Cool, pero solo tiene un ligero parecido, la historia se desarrolla de manera completamente diferente y más real. Solo que me gusta escribir con esta temática lo cual espero que también les guste.
Me tomaré la novela con calma, puede que suba una o máximo dos veces semanales (tengo más cosas que hacer). Pero quise compartirla con ustedes ya que me gustan sus opiniones.
Y bueno por último porque me inspire, espero que les guste no olviden votar y comentar(solo lo recuerdo no me maten).
Un abrazo a todas.
-KH

DRAGÓNE ¡Lee esta historia GRATIS!