Creepyland, 8 de diciembre 2015.

Al conducir mi boca con destino a sus deliciosos labios rojizos, sedientos de pasión, comencé a manifestar extraños espasmos musculares, provocados por el roce de mi piel junto a la suave transpiración de Jeffrey.

-Nicky- me susurró al oído, mientras los vellos de mi cuerpo se erizaron casi instantáneamente- Te amo más que nada en el mundo y deseo hacerte mía - suspiró profundo, cuando aproximó sus pálidas mejillas contra la mía.

Inmediatamente perdí todo contacto con la realidad, pues el tono apasionante de su voz, me indujo a un estado de serenidad.

-El amor que siento hacia ti es más fuerte que mi instinto asesino. ¡No entiendo como carajo me tienes tan hipnotizado!- sonrió dulcemente - Quise demostrarte cuan importante eres para mí. Por ese motivo te encuentras aquí, en mi mundo, "El mundo de los Creepy". Ahora eres una mas de nosotros- afirmó tajante. Entretanto se desabrochó los botones de su blanca sudadera salpicada con pequeñas gotas de sangre- Hoy me entrego completamente a ti, querida Nicky. Solo ten presente que te amo apasionadamente- concluyó con suma vehemencia, cuando una invasión de sensaciones únicas vagaron por cada centímetro de mi cuerpo.

Empecé a besarlo como una fiera hambrienta, entretanto acaricié la álgida textura de sus perfectos abdominales con ayuda de mis labios pintados en rojo.

Uff!- lanzó un gemido excitante, cerrando los ojos- ¡Eres mi mujer!- exclamó, mientras el bulto de su pantalón crecía a un ritmo precipitado. Sin duda alguna se trataba de su pene, ligeramente erecto.

Con una maniobra veloz, rodeó sus brazos musculosos sobre mi delgada cintura, para luego acorralarme contra el tallo de un frondoso árbol de pino.

Allí, empezó a desnudarme con lentitud, al tiempo que mis manos atrevidas exploraban y acariciaban cada centímetro de su cuerpo esbelto. ¡NO CABÍA LA MENOR DUDA DE QUE JEFFREY ERA EL SEMENTAL DISPUESTO A ROMPER MI VIRGINIDAD!. Él era el hombre indicado para mí.

-¿Estás segura que lo quieres hacer conmigo?. Cualquiera que sea tu decisión, yo lo aceptaré.- aseveró con suma ternura, cuando sepultó sus hermosos ojos azules sobre mis pupilas lacrimosa.

Sin más preámbulos, respiré aquel fresco oxígeno cargado por las gotas de lluvia. Mientras mis labios esbozaron una sonrisa repleta de sentimientos y emociones únicas.

-Estoy tan segura como el amor que siento hacia ti. Todo lo malo se ha quedado en el pasado y hoy vuelvo a nacer gracias a ti, ¡Porque te amo!- grité con todo el aire alojado en mis pulmones. Entretanto, las palabras se volvieron ecos entre las enormes montañas nevadas.

Jeffrey dejó entrever una encantadora sonrisa cómplice, dispuesto ha complacer mis deseos más ocultos.

-¡Te amo tanto que no puedo controlar mis antojos de ti. Eres la mujer del rostro perfecto que ha conquistado cada rincón de mi ser!- vociferó cuando unió sus labios con los míos.

Inundado por una felicidad indestructible, me acogió en un caluroso abrazo y comenzó a correr con dirección a un silente campo abierto, rodeado por una vasta cadena de montañas vestidas con el blanco manto de la nieve. Allí, los dorados rayos del sol resplandecían junto a las gotas de lluvia que empapaban el césped de color verde intenso.

Al acercarnos, Jeffrey me bajó de entre sus brazos para poner mis pies en la tierra. Fue en aquel preciso instante cuando quedé totalmente atónita e impactada ante tanta belleza natural.

-¡Es lo más bonito que he visto en mi vida!- admiré completamente encantada.

-Es mi lugar favorito del mundo Creepy, un sitio con un significado muy especial para mí.- respondió cuando contempló aquella lluvia envuelta con los fulgores del astro rey- Aquí, en presencia de la Madre Naturaleza quiero pedirte una cosa muy importante...- pausó justo después de plasmar su mirada en mis pupilas.

Mis pensamientos más persistentes se fugaron al momento de oír su melodiosa voz.

-¡Dímelo!- exclamé, envuelta por una alegría incontenible.

Jeffrey retrocedió algunos pasos tratando de recoger una bellísima flor de Maracuyá que colgaba desde un empinado precipicio entre las montañas.

-¡Ten cuidado, porque podrías caerte!- pegué un grito desesperado.

Luego de recoger aquella exótica flor, Jeffrey se acercó a mí con el semblante saciado de felicidad.

-Toma Princesa mía- tendió su diestra, ofreciéndome la flor de Maracuyá.

De imprevisto, mis ojos se inyectaron de lágrimas y una extraña sensación de llanto se instaló en mi subconsciente.

-Nicky- pronunció mi nombre cuando flexionó sus piernas para arrodillarse- ¿Aceptaría ser la única y verdadera dueña de mi corazón?. Quiero que seas mi esposa y vivamos aquí, en mi mundo para la eternidad.

Por una milésima de segundos, mi cuerpo ingresó en un estado de parálisis intransigente por causa de la propuesta de amor que Jeffrey me había ofrecido.
Por más que intenté modular el habla, ¡fue imposible!, pues la sonoridad de mi voz se atascó entre las paredes de mi garganta.

-¿Qué acabas de decir?- pregunté anonadada. Mientras tanto Jeffrey continuó de cuclillas delante mío, esperando con ansias una respuesta, con los ojitos empapados y llenos de esperanza e ilusión.

"Yo amo a Jeffrey con todo el alma, pero me encontraba en una gran encrucijada.
¿Podría aceptar la propuesta de matrimonio y quedarme aquí viviendo, en el mundo de los Creepy y conviviendo con mis mayores enemigos?. Con Jane Arkensaw y su amante-cómplice de maldades, el idiota de Slenderman.

¿Qué ocurrirá?. ¿Seré capaz de rechazar a Jeffrey por temor a mis enemigos?. ¿Qué decisión debo tomar?.
En estos momentos, mi corazón y mi subconsciente se han declarado la guerra por escoger un solo camino entre la felicidad de un amor, y el miedo en tener la vida miserable junto a mis enemigos.

Si tomo la decisión equivocada, me arrepentiré toda mi vida.

Jeff, mi peor pesadilla©¡Lee esta historia GRATIS!