Thirty Six

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(Leedlo con el vídeo puesto 😂😂)

-La conocí en un avión. -Dice Jesus sentándose en una silla y me siento a su lado.

-Mira que hay sitios para conocer a una chica, ¿pero un avión? -Pregunta su abuela y Jesus se echa a reír.

-Es que yo iba a un concierto suyo, a Madrid. -Explico. -Yo entré en el avión y me senté en mi sitio, y dio la casualidad de que su sitio estaba a mi lado.

-Una casualidad. -Dice dándome un beso en la mejilla y me sonrojo.

Vemos como Dani se acerca a nosotros y apoya sus manos en mis hombros.

-Eh, ¿os venís a cenar con los primos? -Pregunta Dani, miro a Jesus esperando su respuesta que asiente y nos vamos con Dani y sus primos.

La cena la paso a gusto, he podido conocer algo más a los primos de Jesus y estoy bastante cómoda aquí.

Se suben en el mini-escenario un grupo de música y empiezan a cantar sevillanas.

Jesus se levanta y se pone delante mía.

-¿Bailas? -Me pregunta, dejo el vaso con rebujito y me levanto para bailar con él.

-Oye, te recuerdo que yo de esto me equivoco, hace más de un año que no bailo. -Le digo cuando ya estamos colocados en una fila que se ha formado.

-Da igual, tú con mover las manos al mismo lado vas bien, si total, no senté ven los pies.

Las sevillanas comienzan y no puedo dejar de mirar a Jesus sin sonreír igual que el a mí.

Sin duda esta noche va a ser inolvidable para mí.

***

-¡Blanca! -Grito una vez que estamos en su caseta Jesus y yo.

La vemos aparecer con una copa en la mano y miro a Jesus.

-Esta lleva una encima que veras. -Le digo y se empieza a reír.

-Tu ya llevas unas cuantas también. -Dice y le miro mal.

-Pero yo me controlo eh.

-La verdad que sí.

-¡Marina! ¡Jesus! -Grita y se le nota perfectamente que ha venido. -¡Pensaba que no ibais a venir! -Grita.

-Pues hemos venido. -Respondo feliz y sonrío.

-Bueno, vamos. -Dice entrando de nuevo en la caseta.

Saludamos a todos mis amigos y se los presento a Jesus, que creo que se han caído bastante bien.

-Y ahora sí, ¡Feliz Cumpleaños! -Grita Lucas con una tarta de cumpleaños en la mano haciendo que me sonroje. Madre mía, a saber cómo acabaré hoy.

~~~

Miro a Marina una vez más resoplando y dejo la copa que llevo en la mesa. Ha bebido bastante por hoy ya.

-Marina. -La llamo acercándome a ella. -Deberíamos irnos.

-¿Irnos Jesus? ¡Yo no me voy! -Grita arrastrando las palabras y me empiezo a preocupar, porque no la había visto así nunca.

-Marina por favor. -Le pido cogiendola de la mano.

Mi chica niega y se separa de mi volviendo con sus amigas a bailar sevillanas, se me va a hacer eterna esta noche.

Vuelvo a la mesa junto a Lucas y Mario que al parecer están aquí por acompañar a las chicas, igual que yo a Marina.

-Madre mía la borrachera que llevan encima. -Digo dándole un trago a mi bebida.

-La tuya es la que va peor. -Dice Lucas.

-Ya, pero bueno. -Digo. -Voy a ver si la convenzo.

Mario y Lucas se levantan y van a por sus chicas.

-Venga vamonos. -Dice Lucas agarrando a Claudia para sacarla de allí.

-Sois unos aguafiestas. -Dice Marina apoyándose en mí para no caerse. -Aunque lo necesito. ¿Qué hora es?

-Las seis menos cuarto de la mañana cariño. ¿Nos vamos?

-¡Si! -Grita ella.

Volvemos a la estación de metro, y después de casi una hora conseguimos llegar hasta la puerta de su casa, ya que a ella le costaba muchísimo mantenerse de pie debido al alcohol y a los tacones.

-Jesus por favor, quédate a dormir.

-Cariño no puedo... Otro día, ¿sí?

-No. -Dice negando con la cabeza. -Como mi padre y mi hermano me vean así me matan. Jesus por favor...

-Está bien... -Suspiro.

Marina saca las llaves, y los dos entramos en su casa sin hacer mucho ruido y subimos a su habitación.

-Ayúdame. -Me pide.

-¿A qué?

-A quitarme el vestido, por favor. Bájame la cremallera.

Con cuidado le bajo la cremallera y le quitó el vestido que llevaba.

Le doy la mano y sale con cuidado de no caerse.

-Voy al baño, ven y ayúdame.  -Me pide.

Vamos al baño, se sienta en el vater e intenta quitarse las horquillas y la flor que llevaba.

-¿Te ayudo? -Le preguntó y asiente levemente.

Una vez que se las quitó le traigo un barreño con agua para que pueda limpiarse los pies, que los tiene lleno de alvero y también un camisón.

Después de veinte minutos consigue ponerse el pijama y volvemos a la habitación.

-¿Quieres algo para dormir? -Me pregunta y niego.

-Descansa. -Digo dándole un beso, se acuesta y no tarda ni cinco minutos en dormirse.

Busco su móvil, veo que no tiene batería, se lo pongo a cargar y decido irme de esta casa. Mañana vendré a ver cómo está, pero necesito dormir.

Ni un minuto más {Gemeliers}¡Lee esta historia GRATIS!