Noveno Capítulo

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LA MISMA CIUDAD, UNA CHICA DIFERENTE


Kass se retiró un par de rizos de la cara. Un viento frío y cruel azotaba con fuerza. Ella miró al cielo de un permanente color gris acero.

—¿Alguien me quiere recordar que demonios hacemos aquí? —preguntó Joon.

Kass le dirigió una mirada con el ceño fruncido. Utilizando su habilidad para mimetizarse, Joon, que normalmente llevaba el cabello corto de un purpura brillante, ahora llevaba una larga melena cobriza y sus ojos eran de un verde oscuro. Sus facciones se habían suavizado hasta hacerla parecer una chica de quince años. A su lado Andrew se reacomodaba la capucha de la cazadora sobre su habitual chaqueta de cuero y Karma se encontraba al final, justo detrás de ellos.

—¿Y qué hace ella aquí? —preguntó Joon señalando a Karma.

—Estoy aquí porque Miranda me pidió que los vigilara. —respondió esta con su típica monotonía.

—No necesitamos niñera, gracias. —dijo Joon con los dientes apretados.

—Ni siquiera deberíamos estar aquí. —dijo Andrew con sus ojos sombríos y la boca apretada en una delgada línea.

—Miranda estuvo de acuerdo y no tenías que venir si no querías, nadie te quiere aquí. —dijo Kass fastidiada.

Las cosas entre los dos chicos habían estado tensas desde su discusión en el comedor y ninguno de los dos hacía nada para corregir la situación. El orgullo podía más que su amistad.

Kass volvió la mirada y se encontró con la triste imagen de Clearwater. Resultaba extraño estar ahí. La chica que abandonó el descolorido pueblecillo estaba a años luz de la que regresaba, y en esta ocasión tenía una misión. Quería comprobar que su familia estaba bien. Era todo lo que necesitaba, todo lo que quería.

Era perfectamente consciente de que entrar así en una ciudad era suicidio. No era como su pudiese entrar y saludar a medio mundo. Pero estaba cansada de esconderse. Sin hacer caso de las quejas de sus acompañantes echó a andar hacia el pueblo.

—Pueden esperar aquí si quieren, no tardaré.

—¿No te parece extraño? —preguntó Joon, cuando la alcanzó un minuto después —Miranda nunca permite que volvamos a nuestras ciudades de origen, ni siquiera cuando un "proyecto" es mayor.

Kass apretó los puños. Odiaba esa palabra, "proyecto". Era la forma como Miranda llamaba a los nuevos chicos y chicas que ayudaba a controlar sus poderes. Eso la irritaba hasta la médula, pero estaba acostumbrada a tragarse sus opiniones, así que no le dijo nada a Joon.

— No lo sé. —dijo con tono irritado —Y sinceramente no me importa, solo quiero asegurarme de que mi familia se encuentra bien.

—Nosotros también somos tu familia.

El timbre en la voz de Joon también se había suavizado junto con su apariencia y ahora era más pequeña que Kass. Esta se detuvo y se volvió. Joon estaba parada unos pasos detrás de ella, con la mirada clavada en el piso y Kass se sintió inmensamente culpable. Ella no tenía la culpa de su enojo, había sido una buena amiga.

Kass caminó hasta ella y la abrazó, Joon la rodeó con fuerza.

—Lo lamento, ¿Ok? - dijo Kass.

Ambas caminaron juntas hasta el borde la cuidad. Joon había entrado en modo súper espía y estaba alerta. Andrew las alcanzó refunfuñando.

—Listo, mi casa está a un par de calles de aquí, actúen natural y nos veremos aquí más tarde, solo necesito veinte minutos.

Joon se dejó caer al suelo, mordiéndose la comisura del labio, registrando ferozmente el interior de su bolso.

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