Narrado por: Amanda Decoud
Médica Psiquiátrica.

• Día presente •

Psychiatric Clinic St. Andrew”— Arizona (USA).

Intenté salvar su inocente vida, hice hasta lo imposible por reanimar su delicado corazón que débilmente palpitaba al unísono de los innumerables aparatos médicos por la cual estaba conectada. El tubo traqueal que le transportaba oxígeno a sus pulmones, no fue suficiente y cayó inconsciente ante las garras de un coma inducido por las fuertes drogas que le eran suministradas, con la intención de calmar aquellas agresivas alucinaciones que la perturbaban continuamente.
Su joven vida pereció en manos de la cruel y desgarradora Esquizofrenia Paranoide.

Recogí el sobre lacrado que estaba acomodado entre una montaña de libros empolvados que decoraba mi escritorio desordenado. Lo examiné por una fracción de segundos, mientras un escalofrío recorrió toda mi médula espinal y de esa manera causó una sensación de extrema angustia que no tardó en erizar mi piel.
¡No soy capaz de negar que en aquella ocasión sentí una ola de temores al romper el sello de aquel espeluznante sobre!, puesto que en su interior se hallaba la carta que revelaría los resultados de la autopsia practicada al óbito de la pequeña Nicky, muerta días atrás.
Con mis manos aún temblorosas, extraje el papel perfumado con un fino y penetrante olor a químicos de laboratorio. Acto seguido, cierro los ojos mientras dejo escapar un suspiro armando de coraje, y de esa manera poder leer los resultados.

El informe forense describió lo siguiente:

Nombre y Apellido del Óbito: Nicky Blood
Lugar y fecha de Nacimiento: Arizona, 15 de Noviembre del 1999.
Edad: 17 Años
Fecha de fallecimiento: 01 de noviembre 2015.
Causa de muerte: Paro Cardíaco e insuficiencia respiratoria.

Diagnosis: Paciente diagnosticada con un severo cuadro de Esquizofrenia Paranoide en etapa psicótica florida.

Descripción: Durante los últimos nueves meses en que la paciente Nicky Blood se hallaba aislada en una de las celdas del Hospital Psiquiátrico; presentaba con suma frecuencia actitudes y comportamientos psíquicos que se caracterizaban por el egocentrismo, la ira y los ataques epilépticos. La joven enferma expresaba una drástica pérdida de contacto con la realidad, manifestaba ideas delirantes (como de persecución, intentos de suicidio, influencias extrañas, brujería, etc.) y trastornos de la percepción.
En algunos casos, sus alucinaciones eran de tipo auditivo, en las que «oía» voces amenazadoras de un misterioso hombre a quien llamaba “JEFFREY WOODS”.
La paciente nos comentaba que aquel extraño hombre la visitaba por las noches y abusaba sexualmente de ella para luego asesinarla y alimentarse de su carne y beber de su sangre. A pesar de sus infructuosos intentos por alejarse de él, nunca lo pudo lograr, sepultándose aún más en la idea de un suicidio, como lo ocurrido aquel día, cuando quebró los vidrios de una ventana para luego proceder a cortarse las venas, y así acabar con su miserable existencia.
Sin lugar a dudas, la paciente presentaba un avanzado cuadro de Esquizofrenia Paranoide que la obligaba a cometer actos en contra de su propia voluntad.

En conclusión: Las poderosas drogas anti-psicóticas que recibía vía intravenosa provocó que su frágil corazón dejara de latir al no ser capaz de soportar las grandes dosis suministradas en su cuerpo. Aquello fue la causante de su fallecimiento.

Arrojé el papel al cesto de basura no sin antes, dejar escapar una lágrima de dolor. Aquella pobre niña se había vuelto una hija para mí. La amaba tanto que hasta cuando me alejaba de ella, la extrañaba a cada segundo. Le había cogido mucho cariño durante los nueve largos meses en la que estaba internada en la Clínica Psiquiátrica. Nicky era una niña muy bella y dulce, a pesar del grave trastorno que padecía.

Recuerdo que una noche, durante una terrorífica tormenta, el suministro de energía eléctrica se había averiado provocando una obscuridad perpetua a todo el edificio. Fue en aquella ocasión cuando me dirigí hacia su celda con la intención de hacerle compañía para que no sintiese temor a la obscuridad. Entonces cuando me dispuse a retirar el candado de los barrotes de la celda, comencé a iluminar con ayuda de un herrumbrado candelabro hacia su interior plagado de bestialidad. Acto seguido, el estupor de un miedo sofocante me heló la respiración luego de contemplar una escena increíblemente aterradora: ¡La pequeña Nicky se había provocado un profundo corte en la palma izquierda de la mano y con su propia sangre comenzó a esbozar garabatos y letras por las paredes. Aquellos nombres eran de hombres, mujeres y alguna que otra misteriosa criatura inexistente. Entretanto que una larga lista de blasfemias abarrotaron cada centímetro de espacio, como la de “Púdrete Slenderman”, “Jane Arkensaw eres una zorra”, “Jeff Te Amo y Te Odio, maldito energúmeno.

Todo esto se debía a los constantes ataques de locura que padecía la joven Nicky Blood, puesto que eran producto de sus desgarradoras alucinaciones causados por su mente enferma.

Me encuentro en la difícil obligación de confesar a todos vosotros sobre la menospreciada autenticidad de los acontecimientos expuestos en ésta historia, puesto que fueron escritos por una muchacha trastornada y asediada por el daño irreversible de la esquizofrenia paranoide.
En tanto las dudas me consumirán por dentro tratando de descubrir la existencia real de aquellos seres sobrenaturales relatados por Nicky. ¿Quiénes eran?, ¿Por qué razón la inquietaba bastante con tan solo pronunciar sus nombres?. ¿Cuál es la explicación a los golpes y heridas que aparecían sin razón aparente por todo su cuerpo?. ¿Acaso eran personas reales, o peor aún, de demonios sedientos de alma inocente?.

Hoy en día se la puede visitar en el viejo cementerio de un pueblo olvidado al sur del estado de Arizona, con una pequeña lápida de granito negro levemente corroído por la humedad y por el paso del tiempo.
Sobre su panteón se erige una portentosa escultura angelical que resguarda, celosamente entre sus manos, una antigua fotografía de la difunta niña que reposa en santa paz junto al féretro de sus queridos padres.

“El espíritu impoluto de aquella perturbada niña, quizá se encuentre gozando de la vida eterna en los cielos, protegida bajo luz divina del Creador; acompañada y rodeada de aquellas personas a quienes amó.”

°°°°FIN°°°°

Jeff, mi peor pesadilla©¡Lee esta historia GRATIS!