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Las imágenes estaban en todos lados. Ellos en el aeropuerto. Él abrazandola por la espalda. Ellos tomados de las manos. Ellos con el bebé en el hospital. Saliendo del hospital. En el avión. La conversación del avión.
Llegaron a la casa, desilucionados de no haber encontrado a nadie en el aeropuerto. Todos estaban ahí, pero nadie pareció querer notarlos.
Andrew comenzó a llorar y Elizabeth lo mecio con cuidado, susurrando una canción. Andy bajó las escaleras y clavó los ojos en ella, enrojecidos e iracundos.
-Amor.
-Yo ya no soy tu amor.-dijo, con la voz cargada de odio.
-¿Qué?
-Que vi las fotos, los vídeos, todos. Ja. Y yo que creía que Pock había tenido un hijo con otra chica. Es tuyo. Ese bebé no es recién nacido. Es tuyo.
Pock le pasó el brazo por la cintura, atrayendola hacia él.
-No...-empezó.
-Déjalo.-pidió ella rápidamente.- Él está creyendo lo que quiere creer.
-Pero, Veneno, no podes dejarlo.
-Él está dejándome a mi, Pock.-respondió ella, mirando a Andy e i tentando contenerse.-Tengo que salir.-le dio a Andrew pero el moreno la tomó por el brazo.
-No voy a dejar que cometas una locura. No por esto. Es mi culpa. Es más, voy a arreglarlo.
Sin decir más, se aproximó a Harold y lo besó. El otro quiso apartarse, molesto, pero luego le siguió el beso, poniéndose de pie.
Todo se volvió silencio y Pock escuchó la puerta.
- Va a ser nuestro hijo.-le dijo Pock a Harold.- Sé que me odias pero no es lo que crees. Ahora tengo que ir a buscar a Elizabeth, porque va a matarse.
Al mirar el lugar, noto que William, Scott y Toby ya habían salido tras ella.
-¿La madre?
-No es Elizabeth. La madre murió hace cinco meses, pero la familia lo estaba ocultando.-miró a Andy.- Estuve amoroso con ella, lo sé. Elizabeth no puede tener hijos y necesitaba que la única persona que lo sabía estuviera con ella.
-Pero dijo que...
-Ella estaba borracha y me dijo que quería un bebé. Yo estaba drogado y lo hice por ella.

-Elizabeth.-dijo Scott, al encontrarla. La rodeó con ambos brazos, alejandola de la via.-Estás enojada, las cosas no son lo que parecen.
- Lo dice alguien que vive ahogado en alcohol.-se molestó ella.
-Si.
Volteó hacia el chico, con el rostro empapado en lágrimas y él la abrazó con fuerza.
-Shh, preciosa. Todo va a estar bien. Te lo prometo.
William los vio y corrió hacia ellos, aferrando a su prima. Secó sus lágrimas y la alzó, cual niña pequeña.
- No Es la solución. Nunca es la solución. Te prometo que voy a hablar con Andy. Todo va a arreglarse, sólo es un mal entendido.

Elizabeth subió directo al cuarto y se topó con el de los ojos ceniza sentado en la cama. Quiso marcharse pero él cerró la puerta y la acorralo contra una pared.
- Quiero saber lo que pasó.
-Pensé que ya lo sabías.-dijo molesta y él se aproximó más, haciendo que le saltaran las lágrimas.
-Yo sé lo que dicen los medios. Quiero que vos me digas qué pasó.-dijo él, conteniendo el impulso de sacarle el rostro y besarla.
-Quería un bebé.-confesó llorando.- Me sentía sola sin vos y quería un bebé. Quería poder sentir eso que no iba a poder hacer nunca. Andy, no puedo tener hijos. No puedo.-lloró.- Y es... Tan doloroso soñar con un futuro y saber que es un sueño porque hay bebés en él. Yo sólo quería eso que por naturaleza era imposible. Pero Pock fue y se acostó con esa mina. Ella sabía que iba a sacarle el bebé. Él le pagó. Ella era una prostituta enferma que se sintió bien llevando un hijo para alguien que no podía tenerlo. Yo sólo quería darte una familia.
Andy suspiró y la estrechó entre sus brazos, para luego besarla y guiarla a la cama.
-Andy, Pock es gay. Nos besamos una sola vez, yo borracha y él drogado. No pasó nada más, nunca. Yo te amo. No me dejes, Andy. Te juro que voy a ser la mejor novia de todas pero no me dejes.
-Shh, así estás perfecta. Te amo. Si, mi amor, te amo. Quedate acá, conmigo. Tranquila. Te creo todo y te amo.
-Andy.-lloró ella, aferrandose a él con fuerza.
-Podemos hacer todo de otra forma. Podemos adoptar. ¿Quedes un bebé? Adoptemos uno. Elizabeth, te prometo que vamos a tener una familia. Podemos hacerlo, pero ya no llores, mi amor.
- No me atendias el teléfono. No sabia que estaba pasando. Te llamé, quería que fueras. No podía hacerlo.
-Fue sólo un mal entendido.
-Ese mal entendido está matándome.-murmuró ella.

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