Capitulo 36

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~30 DE ENERO~

-¡Marc!

-Hola, princesita. –Marc se agachó para que Ely lo abrazara. –¿Cómo estás?

-¡Muy bien!

-Me alegro mucho, princesa. –Elyssa sonrió para agarrar su mano.

-¡Vamos a jugar!

-Espera, dejame saludar a tu madre antes.La niña me miró con mala cara para luego soltar la mano de Marc. –Hola.

-Hola, Marc.Reí y le dí un corto abrazo. –Ya me parecía raro que no vinieras en toda la semana.
-Andaba un poquito ocupado. –Asentí y miró a Elyssa. –Bueno, me voy a jugar antes de que tu hija siga matandote con la mirada.

-Ya me di cuenta.Murmuré para sonreírle.

-Oye, ¿y Dylan?

-Supongo que trabajando. –Levantó una ceja al oír ese supongo.Ya te explicaré.

Asintió y le dió la mano a Elyssa para subir las escaleras.

Desde aquel día en el que me encerró en la habitación, no había hablado mucho con él.

Suspiré para apagar la tele y salir al jardín. Quizás un baño en la piscina me sentaría bien.

Me quité el traje de playa que tenia puesto y lo dejé sobre una de las amacas para caminar hasta el borde de la piscina y sentarme.

Hoy había salido antes del trabajo y después de ducharme, decidí ponerme el bañador por si me entraban ganas de bañarme.

La verdad es que no hacia frío para que fuera enero.

Moví los pies en el agua y contemplé las pequeñas hondas que se hacían tras el movimiento.

-Livvy... –Pegué un brinco al sentir la voz de Dylan a mi espalda.

-¿Qué haces aquí?

-La reunión terminó antes de lo previsto. –Asentí para volver la vista al agua. –No me gusta que estemos peleados.

-A mi tampoco.

-¿Y que esperamos para solucionarlo? –Me encogí de hombros y lo miré para ver como se quitaba la chaqueta del traje junto con los zapatos y los calcetines.

-No lo sé. Los dos somos iguales de orgullosos...

-Por eso me gustas tanto.Apoyó su mano sobre la mía que estaba encima del muro y me sonrió. –¿Te apetece un baño?

-No tienes el bañador.

-Eso no me impide bañarme. –Se puso de pie para terminar de desvestirse quedándose en boxers. –Vamos.

Se tiró de cabeza y yo solo me impulsé sin tener que levantarme.

-Marc está arriba.

-Lo sé, ví su coche fuera.

-Creo que a Elyssa le gusta...

-¿Qué? –La sonrisa que había en su cara desapareció.

-Bueno, es que no sé. Cuando Marc me saludó, ella casi que me mataba con la mirada. Incluso él se dió cuenta.

-Mira que lo dije. –Dylan comenzó a nadar hacia las escaleras de la piscina.

-Oye, espera.

-No, tengo que hablar con él.

-Dylan, Elyssa solo es una niña. Es normal que se fije en él.

-Ahora es una niña, pero cuando crezca, no lo será.

-Dyl.Lo abracé por la espalda para que dejara de caminar. –Marc no la va a mirar con esos ojos, al menos, no por ahora.Dejé un beso en su hombro derecho notando el sabor del agua.

Se dió la vuelta para mirarme haciendo que pasara mis piernas al rededor de su cintura.

-No me gustaría tener que romper mi amistad con él por eso.

-No lo harás. En el colegio debe de haber muchos chicos guapos en los que Ely se fijará.

-Tampoco quiero que se fije en ningún chico. Levanté una ceja al oír eso.

-Entonces nunca tendrás nietos.

-Bueno, aun para eso queda mucho, Livvy. –Reí para abrazarlo. Ya extrañaba sus abrazos.Nunca olvides que te quiero.

-Y tú nunca olvides que gracias a ti, hoy tengo una familia.Dejé un beso bajo su oreja y eso hizo que de repente tuviera los labios de él sobre los míos en un beso desesperado.

-Hacia tiempo que no discutíamos así de fuerte.

-Si, lo siento. –Dije antes de volver a acercar mi boca a la suya.

-¿Vamos a la habitación?

-Elyssa está despierta...

-Pero está con Marc. Venga, vamos. –Dylan salió de la piscina arrastrandome con él.

-¡Oh, niño Dylan! Está mojando todo el piso.

-Lo siento, nana. Tenemos prisa. –Mi cara se volvió roja cuando Anna nos miró con una sonrisa pícara.

-Está bien. Haré como que no he visto nada. –Comenzó a caminar hacia el jardín. –Ah, y en cuanto limpié esto subo con Elyssa y el joven Marc para que no vayan a interrumpirlos.

-Te lo agradezco mucho, nana.Dylan le sonrió y subimos las escaleras para encerrarnos en el cuarto.

Con Anna estando en la habitación con ellos, estaría mucho más tranquila.

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