CAPITULO 9

780 86 20


—¿Qué es lo que pasa contigo? —grita  Adina, mientras su gemela observa con atención a un Elijah inconsciente.

Después de haberlo noqueado y de recibir una reprimenda de ambas chicas por mi "poco tacto y delicadeza" y la falta de "chispa de chica", llevamos a un desmayado Elijah hacia su cuarto en la segunda planta, en la misma ala que el mío. Adina y Adira se han ocupado del "pobrecito chico que se atrevió a coquetear con Ageysha", mientras yo espero a que se despierte para asegurarme de que esté bien.

—Nada. —Me levanto de la silla que ocupo cuando le veo arrugar un poco las cejas. No se despierta.

—¿Nada? —susurra demasiado fuerte, Adira—. Acabas de enviar al más allá de los sueños a este pobre hombre. ¡Por Dios, Ageysha! El sólo estaba siendo lindo. Incluso dijo que tus alas eran lindas.

—Él es un tonto. Probablemente estaba burlándose de mí. —Me encojo de hombros. Ahora que lo pienso, si ese es el caso bien merecido el golpe.

—Por supuesto que no lo estaba haciendo. Él definitivamente estaba coqueteando contigo.

—Que no, Adira. Ahora dime si está bien y si sobrevivirá.

—Lo hará. —Bien, eso es todo—. En serio que ese chico Yahir es un completo imbécil.

¿Yahir? Pero si Yahir es súper sexy y caliente y...

—¿Qué sucede con él?

—Qué no sucede con él. Prácticamente te ha dañado para el mundo masculino. No ves a ningún otro chico que se interese en ti, ni siquiera si se cuelga un letrero que diga: "Amo a Ageysha y me quiero comer sus dulces" —explica Adira

—No entiendo —murmuro un poco consternada.

—Ageysha. —Adina me observa con cuidado. Tratando de no hacerme molestar—. Lo que queremos decir es que tú simplemente vas al... grano con Yahir. No hay coqueteo, sensualidad, ese juego previo antes de... eso. Ocurre y ya. No te permites ser cortejada.

—En serio, ustedes leen muchos libros. —Suspiro y me dejo caer en un suave sillón—. Además yo no necesito romance. Solamente que él sea bueno en lo que hace y Yahir lo es. Nos entendemos y sabemos lo que queremos. Simple y ya.

—Pero, ¿y el amor, Ageysha? ¿Sentir que eres importante y necesaria para alguien, sentirte amada, adorada y respetada?

—No quiero amor, Adira. No por ahora, no cuando estoy condenada a morir. —Sé lo que es perder a alguien que amas. Perdí a mis padres a quienes amé y amo con locura. Cada día sufro y lloro por su pérdida, cada día les extraño y les necesito—. No puedo condenar a una persona a que me ame cuando en cualquier momento le voy a dejar solo y destruido o al revés. Simplemente no puedo.

—Pues yo prefiero sufrir sabiendo que he amado a alguien, que pasar toda una vida preguntándome lo que es —murmura molesta Adina.

—Ustedes no entienden.

—Claro que lo entendemos, Ageysha. Tú no eres la única que ha perdido a alguien que ama aquí. —Los ojos de Adira se humedecen—. A pesar de que éramos muy pequeñas, aun así sentíamos a mamá y le amábamos. Nos duele cada día no tenerla.

—El amor es amor, Ageysha y creo que vale la pena cualquier sacrificio. Muchos hemos amado y hemos sufrido la pérdida, pero eso es lo bonito de amar, traspasa cualquier dimensión y te permite recuperarte.

—No lo veo de esa manera —refuto. Están a punto de decir algo más, pero Briza y Almagor llegan corriendo preocupados por su tío aun inconsciente. Incómoda por la situación y sabiendo que soy yo quien lo dejó en ese estado, prefiero marcharme.

ALMAS ( Entre El cielo y el Infierno #1)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora