VARIOS DIAS DESPUÉS

NARRA JUSTIN:

-"Justin, es la segunda vez que lo intentamos y nada de nada, ¿Que te está pasando?" preguntó Caitlyn de una manera muy aburrida.

-"No sé y deja de preguntarme porque no sé" respondí de la misma manera en que ella me preguntó.

-"Antes no eras así, comenzábamos y se te paraba en un instante, ¿Qué diablos te está pasando? Extraño al Justin de antes, ese tipo rudo y varonil, el que sabía como cojerse bien duro a una mujer" dijo mientras se acariciaba contra mi pecho desnudo.

-"Te dije que me dejes de preguntar qué es lo que me pasa porque ni yo tengo idea" dije muy aburrido.

Ni yo sabía qué demonios me estaba pasando, comenzaba con muchas ganas de tener sexo pero al momento de meterla no se me para.

Nunca antes algo como esto me había pasado, es una humillación para mí no funcionar, ¿Qué demonios sucede?

-"A menos que..." comenzó Caitlyn a hablar mientras pasaba sus dedos en mi tatuaje de cruz –"¿A menos que qué?" pregunté.

-"Pues no sé... Tal vez te estás haciendo impotente" dijo esto último más despacio para qué no fuera a molestarme pero no funcionó.

-"Jamás, nunca, en tu vida vuelvas a decir que soy impotente ¿Entiendes? ¡Nunca lo vuelvas a decir!" grité levantándome de la cama completamente desnudo.

-"No baby.. yo.. No quise decir eso lo que pasa es que..." intentó seguir hablando pero la interrumpí.

-"¡Lo que pasa es que nada! Yo no soy un maricón, sino recuerda las veces en las que te he hecho gritar mi nombre hasta quedarte afónica, si vuelves a insinuar algo parecido te voy a dar una lección que nunca vas a olvidar, ¿Entendiste?" pregunté.

-"Ssi...isi Justin entendí" respondió Caitlyn mientras asentía con su cabeza –"Y si le dices a alguien acerca de esto atente a las consecuencias".

Caitlyn solo asintió y yo comencé a vestirme, lo hice rápidamente y caminé hasta la puerta –"Estás advertida" murmuré antes de salir de ahí.

Salí de su casa y llegué hasta mi carro, me subí a él y lo puse en marcha, en dirección hacia mi casa.

Yo no entendía nada de lo que me estaba pasando, no he podido tener sexo con ninguna mujer porque no funcionó.

¡Nunca jamás me había pasado algo así maldita sea! ¡Es que no puedo sacarme a Danna de la cabeza!

Cada vez que voy a cojerme a una chica, Danna aparece en mi mente y evita que pueda tener sexo con alguien más.

Y esto no me preocupara tanto si no tuviera ganas de cojer, ¡Maldita sea Danna! Necesito darme a Danna.

Me bastaría con una sóla vez, una maldita vez para saciar estás ganas de sexo, le fallé a Caitlyn dos veces seguidas.

También le fallé a una chica en la disco y no pude hacerle nada a otra chica en el club de chicas al cual sabemos ir con los chicos.

Ya sé, voy a llamarle a Chris y le diré que venga a casa, Ryan ya no está, se regresó a Francia y Harold está ocupado en no sé qué.

El único con el que puedo confiar ahora es en Chris así que lo llamaré para que venga a verme y contarle todo.

Chris: ¡Que onda bro!
Justin: Ven a mi casa y no te tardes. Chris: Espera bro solo me despido de Maite y llego ok, estaré ahí enseguida. Justin: Ok.

THE COLDEST¡Lee esta historia GRATIS!