Capítulo 13: Engaños

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Desde que se había despedido de Akashi, Daisuke no había dejado de sonreír ni un segundo. Estaba muy feliz por haber pasado más tiempo junto a su ídolo practicando su deporte favorito y por haber conseguido que accediera a volver a jugar con él cuando tuviera más tiempo libre. Aunque el niño aprovechó el momento en que le perdieron de vista al girar la esquina para realizar una pregunta al adulto que le acompañaba.

- ¿Lo estoy haciendo bien? ¿He ganado ya el juego? - le preguntó de forma inocente a Kagami ladeando su cara para poder mirarle.

Flashback

Kagami terminó sucumbiendo ante la mirada anhelante de su pareja y no pudo negarse a su petición... A partir de ese momento, fingiría ser el novio de Aomine. Pero el hombre se dio cuenta de un fallo que tenía todo ese plan y que podría echarlo por la borda.

- ¿Qué hacemos con Daisuke? - preguntó a los otros dos implicados en aquella treta - Es más que probable que si nos encontramos con Akashi, él estará presente. Si de repente empiezo a actuar como si fuese su padre, seguro que se extrañará y dirá algo. Dudo que se mantenga callado si trato a Aomine como a mi novio. Su reacción nos delataría enseguida, entonces Akashi sabría que habíamos tramado un complot y se preguntará el motivo. Si empieza a pensar intentando hallar una razón a nuestra mentira, podría sumar dos y dos y averiguar la verdad.

- Tendremos que ponerle al corriente – sugirió Kuroko.

- No podemos hacer eso – se rehusó Aomine mientras se levantaba nervioso de la silla.

Sabía que para que el plan funcionase, debían solucionar ese problema pero se negaba a contárselo a su hijo. Tenía miedo de que se preguntara por qué querían mentir a Akashi y empezase a sospechar que algo raro pasaba ahí.

- Hace un par de años que dejó de insistir con sus preguntas sobre quién era su otro padre, pero si le decimos que delante de Akashi debe fingir ser hijo de Bakagami, podría sacar a relucir el tema de nuevo ya que se cuestionará el motivo por el que debe hacerlo solamente con él. Daisuke no me perdonaría si se enterase de que Akashi es su padre de esa forma y no de mi propia boca – les explicó angustiado.

- Entiendo tu temor pero es necesario...

- No – seguía oponiéndose pese al intento de Kagami por hacerle entrar en razón.

- No seas terco, Aomine.

- Dejad de discutir – intervino Tetsu antes de que esa discusión alcanzara un nivel superior – No tienes nada de qué preocuparte, Daiki. Tenía pensado proponérselo como un juego en el que participaríamos los cuatro y que tendríamos que jugar frente a todos y no solamente frente a Akashi para que no sospechara nada.

Aomine se relajó con la explicación de su mejor amigo. Si Daisuke pensaba que se trataba de un juego, no llegaría a sospechar que su padre era Akashi, el plan podría funcionar aunque...

- De acuerdo, acepto si se lo proponemos de esa manera pero habrá que pensar muy bien el motivo del juego y cómo hacerlo para que capte su atención y acceda a participar. Si no le interesa, no servirá de nada – dijo Aomine.

Los otros dos movieron sus cabezas en señal de conformidad. Entre los tres planificaron lo que le dirían al pequeño de ocho años para que no pudiera pillarles en aquella mentira.

Cuando Daisuke regresó junto a Kise, almorzaron todos juntos la deliciosa comida preparada por Kagami, olvidándose momentáneamente de los problemas y disfrutando de la agradable compañía. Charlaron sobre diferentes temas, se pusieron al día sobre sus vidas sin entrar en temas conflictivos, bromearon entre ellos y rieron con muchas ganas, en especial con las anécdotas de Kise como modelo. Había gente demasiado rara en ese sector y parecía que el rubio había ido a toparse con la mayoría de ellos.

Baloncesto callejero (Kuroko no Basuke, AkaAo)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora