Capitulo 10

*Dos semanas después*

Me encontraba caminando por las calles de Londres, llevaba 10 minutos de retraso a mi trabajo ya que la alarma no sonó esta mañana. Dos semanas habían pasado desde que Maya me llevo a la librería y me dieran el empleo. Trabajo de lunes a viernes desde las nueve de la mañana hasta las dos de la tarde. Maya tiene el mismo turno que yo así que todos los días vamos y venimos juntas, excepto por este día ya que pidió permiso si podría llegar dos horas tarde, la razón, no lo se. La biblioteca se encontraba a cuatro cuadras de mi casa y ya solo me quedaba una. A paso rápido y con la respiración acelerada entre a la biblioteca. Mire mi reloj, veinticinco minutos de retraso. Me esperaba un gran regaño de parte de la Sra. Nardi. Cincuentona, pelo canoso e italiana. Su nombre era Bárbara Nardi pero no nos permitía llamarla Bárbara, solo podíamos llamarla Sra. Nardi.

-Al fin llegas, jovencita –Di un salto cuando escuche la voz de Bárbara tras de mi.   

-Sra. Nardi, me a espantado –dijo volteando a verla y tocando mi pecho.

-Veinticinco minutos de retraso –dijo cruzándose de brazos y asesinándome con la mirada.

-Lo siento, juro que no vuelve a pasar.

-Eso espero, ahora ve a tu área de trabajo –dijo para después darse la vuelta y meterse a su pequeña oficina.

Solté un suspiro y camine hacia el gran escritorio que se encontraba en la biblioteca. Mi trabajo era quedarme tras el mostrador recibiendo libros y prestando libros. Todo lo que una típica bibliotecaria hacia. No se porque la Sra. Nardi se molesto tanto si solo había dos personas buscando libros para llevar. También mi trabajo era acomodar los libros en los estantes por categorías y abecedario. Maya y yo nos turnábamos, unas horas ella acomodando, después yo acomodaba y ella atendía a los clientes. Me estremecí cuando me acorde de el, Harry. Durante estas dos semanas no he sabido de el. La última vez que lo vi fue cuando me acompaño al supermercado y me beso. No había llamado ni me había buscado, creo que se olvido de mi pero en verdad ya no importaba. Tenía su número pero nunca me atrevía a llamarlo y nunca lo haría. Lo mejor seria sacarlo de mi cabeza y seguir adelante. Sacudí la cabeza y me concentre en ponerle etiquetas a los libros. Después de todo, tenia mucho trabajo que hacer.

Dos horas después

Maya acababa de entrar por la puerta de la biblioteca, me saludo con la mano y me hizo señas de que entraría a hablar con Bárbara. Después de unos veinte minutos salio y camino hacia mi.

-Hola –dijo poniendo su bolso en un casillero que se encontraba bajo el escritorio.

-Hola –le conteste devuelta- porque pediste permiso para llegar dos horas tarde?

-Es que, tenia que ir al dentista –dijo tomando unos libros que se encontraban en el escritorio para después caminar a los estantes y acomodarlos. La seguí.

-Oh… y ¿que te hicieron?

-Me blanquearon los dientes, mira –dijo mostrándome todos sus dientes. Reí por la expresión que tenia en la cara.  

You are mine (EN PAUSA)(EDITANDO)¡Lee esta historia GRATIS!