Prologó

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Recuerdo cuando la vi por primera vez, estaba abriendo la cafeteria cuando ella paso.
Estaba apurada, casi corria. Nuestros hombros se golpearon, entonces la vi.
Ella seguia su camino solo se giro para disculparse, pero sin detener su veloz paso.

Su rostro era perfecto, ella era perfecta. Es perfecta.

Entonces lo supe. Ella era para mi.

Su cabello recogido en esa coleta, era castaño, un castaño tan claro que brillaba con el sol.

Sus ojos. Maldicion. En ese momento no los pude ver. Su imagen me torturaba, no saber el color de aquellos ojos, que estarian destinados a verme solo a mi.

La segunda vez que la vi, fue tan magica y sublime como la primera.

Ella corria de nuevo. Es alguien con mucha prisa, fue lo que pense en ese momento.
Pero algo me libro de mis pensamientos, ella corria con un niño en brazos...

Como no estaba trabajando, la segui. Despues de todo ella tenia derecho a conocer al amor de su vida.

Llego a una casa, toco el timbre con prisa y salío una mujer que rondaria los cuarenta años, eran bastante parecidas supuse que serian familia.

Entonces el pequeño la llamo "mamá". Una sensacion indescriptible de ira se apodero de mi. ¿Acazo alguien mas poseía lo que por derecho me pertenecia? ¿Como era posible? Ella estaba destinada a ser mia, solo mia.
Y él que se atrevio a tocarla, lo pagara con creces.
Total, yo podría ser mejor padre para el pequeño, que un sujeto que toma lo que no le pertenece.

Ese día descubri mucho sobre mi amada, como era mi día libre la seguí, asegurandome de que no me viera. Aun no es el momento de que me conosca.

Cuando vi sus ojos, sentí la felicidad recorrer cada vena de mi cuerpo. Son maravillosos. El color miel le queda a la perfeccion.
Ella es la perfeccion.
Ella es mia.

Ese día conocí el porque de sus prisas. Ella es una mujer trabajadora.

Se veía tan bella lucíendo su uniforme del trabajo. Aunque su trabajo no me agrada mucho. Pasa demaciado tiempo rodeada de hombres. Hombres que no la miran con buenos ojos.

Ganas no me faltaban para acercarme y decirles a esos idiotas que no volvieran. Pero tampoco quiero perjudicar los ingresos de mi amada. Cuando ella viva conmigo yo me asegurare de que no le falte nada, ella no trabajara mas y menos rodeada de esos asquerosos tipos. Nadie la podra ver mas que yo.

Queria acercarme y hablarle pero aun es muy pronto. Aun no es el momento. Ambos debemos ser pacientes.

Ella sera mia. Estamos destinados a ser el uno del otro. Yo me asegurare de que asi sea. Y si tengo que llevarla a un lugar lejano con tal de que mis ojos sean los unicos que deban y puedan posarse sobre ella, tengan por seguro que lo hare.

Ella sera mia. Solo mia.
Nadie mas tendra derecho sobre ella.

Ella es mia. Solo mia.
Ni la muerte podra tocarla.

Ni la muerte podra tocarteDonde viven las historias. Descúbrelo ahora