-2-

394 34 3


No sé si solamente fueron unos segundos o yo así lo notaba, pero ese hombre y su imagen misteriosa comenzaban a desvanecerse y cuando me di cuenta de aquello, así como mantener su sonrisa, quería hacer algo

-Creo que le sucede algo. ¿Debe ser el jetlag?

Fueron las palabras de mi traductora y aunque todo lo escuché y comprendí, las palabras no salían en ninguna respuesta.

Los movimientos del extraño que iba en camino al escape, se detuvieron cuando notó de mi sobreseimiento. Solía tener ese tipo de reacciones frente a cierto tipo de situaciones. Me perdía en algún lugar del universo y no lograba concentrarme en lo que pasaba a mi alrededor, por fuera todo parecía normal, pero por dentro un alud de emociones y un torrencial de interrogantes se peleaban para ver quién gobernaba mi cuerpo. Karen comenzó a tirarme miradas nerviosas, quizá buscando que yo saliera de mi agujero mental. Yo solamente atentaba a pestañear tratando de acomodar mis pensamientos.

- ¿Tú crees que está bien? Parece como si quisiera decir algo, pero no pudiera

- ¡Ella está bien! Quizá sea por el jetlag, ya lo dije. Le pasa seguido a la gente que trabaja conmigo

-O quizá la comida...

Empezaron a ponerse nerviosos, cada vez más. Yo...en realidad no sabía si quería responder o seguir ocupada en mi reordenamiento. A decir verdad, no tenía control sobre mí misma como para decidirlo.

-No te preocupes, estará bien. Si estás ocupado deberías irte ahora para no meterte en problemas

Pude detenerlo por un momento al no volver en mis sentidos, pero ahora estaba por irse de verdad y aunque no supiera nada sobre él, tenía que quedarse. Mis pensamientos podían reacomodarse otro día, al fin y al cabo, no parecía haber pasado nada muy importante.

Tomó sus abrigos y comenzó a ponérselos mientras seguía mirando en mi dirección, esperando algo. La preocupación realmente lo había inundado.

Las palabras quisieron, esta vez, salir de mi boca como un prisionero que por fin obtenía libertad. Intentaba decirle algo, pero ¿cómo se lo explicaba? ¿Cómo le decía a aquel hombre que por alguna razón se tenía que quedar a mi lado?

- ¡Espera!

Con mi cuerpo tembloroso me levanté y caminé en dirección suya. Esperaba que no escapara y que con mi accionar supiera de mis intenciones. Me imaginaba a mí misma como una padeciente que en su recta final caminaba hacia la luz. Él era mi luz. Pasos eternos, respiración entrecortada y un universo de dos. Aún con lo atípico de la situación, no se movía, se quedaba allí esperando a que yo lo alcanzara, me esperaba con la oscuridad puesta en la mirada. Ahora no daba miedo. Era mi luz de mirada oscura.

El espacio entre nosotros se fue reduciendo y pude sentir como él también temblaba. Quizá era sólo mi imaginación. Tomé su brazo izquierdo con mi mano derecha y lo posicioné justo en frente mío. Sus abrigos ya habían sido apartados al oír mis palabras, ahora esperaba otras. Aun así, no dije nada. Lo miraba como a lo más precioso de mi vida y me encantaba exagerarlo así porque esa escena era inmaculadamente perfecta. Mientras una pequeña sonrisa aparecía sobre mi rostro, su preocupación se acentuaba.

-Gracias por el tenedor. Nunca me dijo su nombre...señor...

-Yongguk. Soy Bang Yongguk

Su semblante se tensó cuando pronunció su propio nombre. Esperaba otras palabras, quizá, así como yo esperaba decir otra cosa.

-Perdón por no quedarme más tiempo, pero vine aquí sólo para comer algo rápido e irme. Estoy muy ocupado ahora. En realidad...

Solté su brazo y puse sus abrigos en ese lugar. Ya estaba listo para irse, puesto que ya no era un extraño, sabía su nombre.

-Debería...debería irme ahora

-Sí. Fue un placer conocerlo

La sorpresa volvió a su cara.

-Lo mismo digo. Espero que disfrutes de tu tiempo aquí

-Gracias

Y se fue, con mi figura todavía parada en el mismo lugar y el misterio flotando en la escena. Sentía esperanza por alguna razón. Aquel no era un hombre normal ni fácil de olvidar. Algo me decía que volvería a verlo.

I'm gonna make you love me  [BangYongguk]¡Lee esta historia GRATIS!