Parte XXXXVIII

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Moving on

...1 año después...

     Lucianna observaba con curiosidad a Emilia. La pequeña estaba completamente recuperada luego de la operación y parecía más inquieta y habladora que nunca. La niña empacaba y desempacaba, una y otra vez, y no ropa, sino que lápices. No podía decidir cuáles llevar, si los que le regaló David para su cumpleaños o los que le regaló Jared para Navidad.

     Había sido el primer cumpleaños de Emilia con un papá, o como ella decía, dos papás. "Mi papá de cosas de grandes y mi papá de novio de mi mamá", nadie sabía muy bien a qué se refería con "cosas de grandes" pero preferían no preguntar. También había sido la primera Navidad que Lu y Emi no pasaban juntas. Jared quería que Emi conociera a su parte de la familia y Lu no quiso negarlo.

     Ahora se preparaban para celebrar el año nuevo, esta vez sería en Londres, en la casa de los papás de David. Lucianna no estaba muy segura al respecto, pero Emi quería conocer a sus "primos de novio de mamá" (ya saben, los sobrinos de David) y no paraba de hablar sobre ellos.

La relación entre David y Lucianna se había retomado con bastante fuerza. Luego del tiempo que Luce había pedido para aclararse sintió que lo correcto era continuar con David. No había perdido el contacto con Jared, pero se limitaban a hablar cosas concretas sobre Emilia y su bienestar, nada más.

En el fondo, tanto Lucianna como Jared tenían miedo que una relación entre ambos no funcionara, y que eso trajera consecuencias que afectaran a Emilia. Ambos decidieron que lo mejor era dejar esa idea en el pasado, por muy difícil que aquello fuera.

- Bebé, ¿ya te decidiste?- Lucianna jugueteaba con el cierre de su maleta –

- No, no sé cuales llevar mami – fruncía el ceño en señal de molestia-

- ¿Y si llevas los dos?- Emi sonrió y guardó ambos estuches en su maleta. Luego volvió a verse triste-

-¿qué pasó amor? –

- ¿No podemos llevar a Shannito? – Lu sonrió. Días después que dieran de alta a Emilia, Jared llegó con un gatito de regalo, era una bola peluda color miel y ojos muy delineados y expresivos. Emilia no dudo en llamarlo Shannito. ¿Qué niña nombra a su gato igual que a su tio?, Emi, por supuesto-

- No amor, pero Jared lo cuidará, tú no te preocupes.

David recogió a Luce y a la niña y llegaron en unos minutos al aeropuerto. David no podía esperar a que Lucianna viera la sorpresa que le tenía preparada.



Jared

Estaba molesto, quería que su hija pasara el año nuevo con él. Pero no. Ella estaría a kilómetros de distancia y con "su otro papá". Detestaba que Emilia llamara así a David, moría de celos al escucharla, moría de celos al saber que un intruso disfrutaba del tiempo con su hija y con Lucianna.

A pesar de que la decisión de no retomar ningún tipo de relación amorosa había sido de mutuo acuerdo, Jared no podía dejar ir sus sentimientos por Luce. Sin embargo ya estaba hecho. No había nada más que hacer.

- Hey, ya cambia esa cara ¿no?- Su hermano lo miró con cierta preocupación-

- Quisiera que Emilia estuviera aquí-

- ¿Emilia o Lucianna? – Shannon levantó una ceja

- No digas estupideces...- resopló

- Sabes que no son estupideces... solo digo- Se recostó en el sofá y puso una pierna sobre la mesa de centro.

- ¡Shan, no hagas eso! – Jared advirtió-

- ¿Por qué no? Siempre lo hago, y tú también –

- No te hablo a ti idiota, le hablo a Shannito – señaló al gato que se entretenía rasguñando las cortinas de la sala.

- Otra vez... ¿de quién fue la idea de ponerle mi nombre al gato ese?

- Emi...- Jared rió-

-JA JA, muy gracioso. Si no fuera mi sobrina....- dejó la frase en el aire- Ah, cambiando de tema... invité a unos amigos para esta noche.

- Shann... te dije que quería tranquilidad.

- Te servirá de distracción, además, son conocidos tuyos también... Viene Rebecca...- Shannon sonrió con picardía mirando a Jared.

- ¿Becca? Creí que estaba viviendo en Japón...

- Estaba... hace unos días nos topamos por casualidad en un café y lo primero que hizo cuando me vio fue preguntar por ti.

- Mmm...- Jared se veía desinteresado, pero Shannon insistió.

- Jared, se que lo que hubo allí fue solo un coqueteo inocente, pero, hey, es una chica linda, tranquila, inteligente... podrías intentar... digo, no pierdes nada.

- No des ideas... sabes que estoy enfocado en otra cosa

- Lucianna – murmuró Shannon.

- Emilia – corrigió Jared.

A little piece of heaven, a little piece of you¡Lee esta historia GRATIS!