Capítulo 26: La gran perdida.

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SUMMER P.O.V.

- Si quieres seguir llorando hazlo, manca.

Alex fue a buscarme al piso y me trajo al de él. Ahora estaba tirada en el sofá mientras él me hacía caricias en la espalda animandome.

- Vamos enana, tranquilizate. - volvió a decir Alex y me sequé las lágrimas para mirarlo. - ¿Quieres hablar sobre esto?

- No. - dije despacio y el asintió.

Fue quien me trajo una toalla para limpiar mi cara y un vaso de agua.

Unos minutos pasaron y yo ya estaba más tranquila. Miré a Alex y estaba con su móvil.

Los recuerdos de la vez anterior que vine a aquí por una pelea con Rubén, Alex fue quien le ayudó a Rubén a organizar lo de las velas en casa.

- P-puedes... ¿no contarle a Rubén que estoy aquí? - dije mirando a Alex.

- ¿Qué? Claro... Solo, estoy viendo twitter. - dijo mostrandome su Timeline de Twitter. - En serio, esta vez no le diré nada.

- Gracias. - respondí.

- Mira, yo sé que esto no sirve de nada peeero... ¿Quieres vino? - preguntó y sonreí.

- Claro que sí, puedo beber una copa sin llorar otra vez. - dije tratando de sonreir.

Media hora más tarde Alex logró sacarme unas buenas sonrisas, haciéndome casi olvidar del tema.

Mi segunda copa ya estaba por terminar y me reía de Alex tratando de imitar a un oso panda.

- Se supone que tienes que ser adorable, los pandas son adorables. - dije agarramdome el estómago de tanto reír.

- Jo, que yo soy lo más adorable que hay. - dijo lanzándose a mi lado.

- Mmmmhh, nop. - dije burlándome.

- Claro que lo soy. - volvió a decir. - ¿Más vinito? - preguntó y asentí.

- Me enfadé con Rubén por que se fue de fiesta con ese grupito de amigos. - dije y bebí un sorbo de mi copa.

- ¿Los locos del instituto? - preguntó Alex y asentí.

- Son tan... diferentes. - me quité mis zapatillas y subí los pies al sofá. - Es que, yo he tratado de adaptarme a ellos, pero es que son los típicos amigos mala influencia.

- ¿Y nosotros no somos mala influencia? - preguntó Alex.

- Claro que no, Rubén me ha contado que ustedes se enfadaban cuando se quería acostar con cualquiera, cuando el era así, antes de conocerme. - dije y Alex asintió. - Le pedí solo una maldita cosa.

- ¿Qué le pediste?

- Que nos quedaramos en casa la noche. - suspiré. - Pero recibió una llamada de ellos y salió ignorando todo. Hay una chica. - tomé aire y me bebí todo lo que me quedaba en mi copa. - Se nota que se lo quiere llevar a la cama por el dinero y la fama, y el me dijo que quizás yo me acostaba con el por eso.

- No me la creo. - dijo Alex.

- Siento que tal vez estoy pareciendo loca, en plan, prohibiendole que se junte con cierta gente pero...

- ¿Qué? No. - dijo Alex. - Rubius se debería sentir alagado por que tu lo cuidas como nadie.

Alex me sirvió más vino y suspiré pesado.

- Si tu fueras mi novia no te dejaría ni un rato sola. - dijo Alex y lo mire. - Digo, s-si tuviera una novia como tu, que intente cuidarme.

Me miró y me sonrió y yo hice lo mismo.

¿Quién dijo que sería fácil? - 2ª Temp. ¡No Te Soporto! ElRubiusOMG¡Lee esta historia GRATIS!