Capítulo 10 ''Lagrimas con sabor a besos''

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-Jason espera.-Grité corriendo detrás de él, intentando no caerme con los tacones.

Al final lo alcancé y comencé a caminar a su lado. Él me miró de reojo enfadado y caminó más rápido dejándome atrás. 

-No hice nada con él.-Le expliqué.-Y no tengo pensado hacer nada con él, ¿vale?

Pero él no dijo nada. Ni siquiera sé porque le estaba dando explicaciones, pero no me gustaba verlo así, y más si era por mi.

-¡Joder! Jason, quieres dejar de ignorarme.-Le supliqué colocándome delante de él.

Me sentía minúscula en comparación con su altura, ya que él era un pino que media metro noventa perfectamente y yo... bueno, los sesenta. Además, me estaba mirando fijamente a los ojos, con un brillo muy extraño y me imponía. 

-¿Por que te enfadas?.-Le pregunté cogiendo valor.

-¡Por que te estaba tocando y tu te dejabas! Eres una ingenua, él solo te quería para una cosa.-Gritó molesto.-Y no puedo permitir que te hagan daño.

-¿Por que?-Pregunté confusa. Sus ojos brillaban más de lo normal y me estaba empezando a poner muy nerviosa.

-Por que...-Se callo. 

''Me gustas'' recé para que lo dijera, venga... dilo, por favor.

Pero se quedó en silencio, poniéndome incomoda, y siguió caminando. 

Entró en la casa, cerrando la puerta detrás de él. Una solitaria lágrima cayó de mi ojo derecho, y después siguieron más hasta que un sollozo salió  de mi boca. Joder, que mierda de todo. Que mierda de hombres. ¿Por que no lo decía? Entré en casa dando un portazo y corrí a mi habitación para tirarme a mi cama, intentando ahogar los sollozos en mi almohada. ¿Tanto me gustaba para ponerme así? solo quería que me abrazara y no estuviera enfadado conmigo, no me gustaba verlo así, no le había hecho nada... ¿Acaso me empezaba a importar de verdad? ¿Me gustaba?.

Me quedé dormida entre lagrimas y cuando desperté, exactamente a las cuatro de la mañana, el primer pensamiento que vino a mi cabeza fue: Tengo que arreglar las cosas con él. Vale, sé que era muy tarde y probablemente estaría durmiendo, pero... no podía evitarlo, tenía que hablar con él y solucionar las cosas, aun que fuera  a esta hora, porque sino, estaría toda la noche dándole vueltas al tema, y muy rallada, más que ahora.

Me levanté descalza, con mi camisola de color rosa y el pelo revuelto, ni siquiera me miré en el espejo, pero sabía que tenía el maquillaje corrido. Me importaba una mierda ahora mismo mi imagen, salí al corredor sin hacer ruido, y entré en su habitación. 

Estaba todo a oscuras y no veía nada, así que tropecé con un mueble y solté un gemido.

-Auch.-Susurré.

-¿Emily?-Preguntó Jason extrañado, encendiendo la lampara de la mesita.

Se había levantado de la cama y solo llevaba unos boxers oscuros, mostrando todos sus músculos y el tatuaje que tenía en el pecho. Su pelo estaba revuelto y lucía confundido.

-¿Que haces en mi habitación?.-Preguntó extrañado, pasando su vista por mi cuerpo.

-Esto... eh, vine al baño, si.-Dije mintiendo notablemente, mierda, si es que lo de mentir no era lo mio. Pero es que, ¡me daba vergüenza decirle la verdad!

-¿Al baño eh?.-Dijo con una sonrisa media sonrisa divertida.-¿No tienes tú un baño en tu habitación?

-Sí, pero el mio esta roto.-Dije mirando al suelo, sentí mi cara enrojecer.

-Ya... roto.-Dijo caminando lentamente hacía mi. No podía mirarlo a la cara.

Me levantó la barbilla con su dedo y me miró directo a los ojos, pero la sonrisa se borró de su cara.

-¿Has estado llorando?-Dijo con preocupación.

-No.-Dije bajando la vista al suelo, mierda, creo que había sido mala idea venir, no estaba preparada para esto.

-No mientas. Tienes los ojos rojos y el maquillaje corrido.-Dijo mientras pasaba sus dedos por mis mejillas, quitado el estropicio.

-En realidad...

-¿mm?-Su mirada bajó a mi boca.

-Que, Pablo es gay.-Solté todo de golpe, cada minuto que pasaba mi corazón iba más rápido.-Y a él, como tu no parabas de mirar, se le ocurrió darte celos, no era mi idea, ¿vale? me pareció divertido...-Dije con mi tono cada vez más bajo.

-¿Qué?-Dijo sorprendido.-No me jodas.

-Sí, y mira como te pusiste.-Solté una risa nerviosa.

De repente sentí sus labios en los míos. Me quedé totalmente paralizada pensando en como controlar mi nerviosismo interno, en como debía actuar de ahora en adelante. 

Solté un grito dentro de su boca cuando su lengua se enroscó con la mía, como si ya se conocieran de antes. Dentro de mi nacieron nuevas sensaciones que no había sentido jamás, y mi cuerpo se aflojó, al igual que una gelatina.

Me arrastró a la cama, para posicionarse encima de mi, unos centímetros nos separaban el uno del otro, sus clavículas y músculos de los brazos se marcaban aún más que antes. Ahora si que no había escapatoria. Su aliento azotaba mi rostro haciéndome estremecer, su boca entre abierta estaba cerca de mi labio inferior. Lo mordió, el muy sensual simio lo hizo, y yo no pude más que soltar un ligero gemido.

-No sabes cuantas ganas tenía de hacer esto.-Susurró mirándome a los ojos.

Sus dientes me mordieron el lóbulo de una oreja, bajando dándome pequeños besos por mi mejilla y llegando hasta mi cuello, su boca presionó mi piel dándome un beso en donde mi pulso iba a mil por hora. Nuestra respiración era entrecortada, pero para mi mala suerte él no siguió con las maravillas que estaba haciendo y de nuevo me miró a la cara.

-¿Me querías dar celos por que te gusto?-Preguntó con una sonrisa.

Escondí mi cabeza en su cuello, y asentí ligeramente, con un gran sonrojo en la cara.

-También me gustas, enana.-Dijo sonriendo feliz, volviéndome a besar.

Nos abrazamos tumbados el uno al lado del otro, sonriendo como idiotas, bromeando y besándonos a los pocos minutos, y así nos quedamos dormidos, abrazaditos y cogidos de la mano.

·Narrador omnisciente·

A las siete de la mañana, la tía de Emily, se despertó para irse a trabajar. Se arregló y se vistió, hoy tenía una importante reunión con unos accionistas, pero antes de bajar a la cocina, pasó por el cuarto de Emily, y miró asustada que la cama estaba vacía. 

-¿Donde demonios esta?-Preguntó al aire preocupada.

Entró a la habitación de Jason, y miró sorprendida la escena que tenía ante ella. Emily abrazaba a Jason con su cabeza en su pecho y él tenía el brazo pasado por su cintura. Los dos estaban muy pegados y parecían que dormían muy a gustito.

Corrió a su habitación de nuevo con una sonrisa y cogió la cámara que tenía en un viejo cajón, les hizo una foto y se subió al coche para ponerse en marcha.

-Estos niños... no pueden ser más predecibles.-Dijo con una sonrisa misteriosa.

Lo que ellos no sabían, era que la tía Laura, tenía pensado juntarles desde el principio.

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OLÉ EL CACHO BESO QUE SE HAN DADO JODER. Tengo envidia de mis propios protas. *¬*

¿Os ha gustado? = Estrellita.

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¿Lo habéis idolatrado? = Mi felicidad. 

PD1: Gracias por vuestro apoyo :')

PD2:  YO CQUIERO TENER A UNA TÍA LAURA JODER !!!!!!!


El chico que vive en mi casaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora