Twenty Eight

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Camino con las manos metidas en los bolsillos. ¿Qué coño te ha pasado Daniel? No eras así. Me repito una y otra vez mientras llego a mi casa.

Abro la puerta, y estaba toda mi familia en el salón, los miro serio y subo sin decir nada.

Entro a la habitación y cierro de un portazo.

-¡Joder! -Grito tumbándome boca a bajo en la cama boca abajo. -Esto no me puede estar pasando. -Repito.

Siento como se hunde la cama a mi lado y empiezan a acariciarme el pelo haciendo que me relaje bastante.

-Cariño, ¿qué te pasa? -Susurra mi madre, es la única persona que me ha entendido siempre.

-¿Te acuerdas de Angela? -Pregunto aún sin cambiarme de postura.

-Sí, la del hotel de Madrid.

-Estoy enamorado de ella. -Digo y se hace un gran silencio bastante incómodo.

-Enamorarse es algo muy grande cielo.

-Lo sé.

-Pero es que joder, ayer la líe bastante, y dice que no confía en mí mamá, yo no puedo estar sin ella.

-¿Y qué pasó ayer?

-Si entras en instagram seguro que lo acabas sabiendo...

-Oh vaya, ¿las fans? -Pregunta.

-Sí. -Suspiro. -Dice que no aguanta más y... -Esta vez el que no aguanta soy yo y comienzo a llorar. -Que yo no puedo estar sin ella mamá.

-Necesitará su tiempo hijo, déjala tranquila unos días y lucha por ella.

-Esta bien. -Suspiro y me incorporo para abrazar a mi madre. -Mamá, te quiero muchísimo. Gracias.

-A ti cielo. Te dejo un rato, ¿vale? Si necesitas cualquier cosa me lo dices. -Añade dándome un beso y saliendo de la habitación.

~~~

Dejo el ejercicio de matemáticas sin hacer porque no lo entiendo.

Bajo lentamente las escaleras hasta llegar al salón, que allí se encontraba mi hermano Santi.

-Hey, ¿qué pasa? -Pregunta y me siento a su lado.

-¿Me ayudas con las mates?

-No. -Dice serio sin apartar la vista de la televisión.

-Porfi. -Pido haciendo pucheros.

-Esta bien. -Cede. -Pero tráete las cosas aquí que no tengo ganas de moverme.

Suspiro mirándolo mal y voy a por mis cosas.

***

-Ala, por fin. -Suspiro echándome hacia atrás en el sofá.

-Joder chica, atiende más en clase que hay que ver la que me has liado para un ejercicio. -Añade riéndose mi hermano y le abrazo cariñosamente.

-Gracias. -Susurro y él pasa su mano por mi pelo. -¡Oye el pelo no! -Me quejo.

-¡El pelo no, el pelo no! -Me imita intentando poner voz de chica pero hace que me ría aún más.

Alguien llama a la puerta y me levanto a abrirla.

Sin pensármelo dos veces la abro y allí estaba él, el chico que me arruino la vida durante dos años.

Ni un minuto más {Gemeliers}¡Lee esta historia GRATIS!