Capitulo 7

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Narra Sair

No podía creerlo, pero enserió estaba pasando, había aceptado su propuesta sin pensarlo dos veces, era porque en realidad así me sentía por él; mis sentimientos no tiene miedo alguno, ellos tirar a la suerte; ganar o perder, aunque en mis pensamientos estaba aterrado; tenía miedo de su respuesta, siendo honesto era la primera vez que tenía una pareja, siempre he sido muy reservado con los pocos chicos que he salido, nunca he paso de un par de besos, agarradas de mano, abrazos y todas esa cosas cursis y ñoñas; sobre todo que nunca he llegado ha estado con alguien, por miedo hacer utilizado, ser engañado, solo por el simple hecho de estar conmigo por ser su juguete del momento. También he podido contar con mis amigos, Caroline siempre me ha cuidado de los que han querido aprovecharse de mí y Frederick siempre evita que las malas influencias y bajos comentarios me afecten, siempre he podido contar con ellos, pero ya era hora de poder valerme por mi mismo; tengo que ser yo quien me cuide de mí mismo, no podré contar con ellos toda mi vida, ellos también tienen sus propios problemas para que yo sea uno más de ellos.

Yo ya había tomado una decisión por mi propia cuenta, sin tener que depender de la opinión de otros.

—Ven, me gustaría que me acompañes a un lugar. —Tomándome de la mano.

¬— ¿A...adonde iremos? Ya se hecho un poco tarde, tendría que ir a casa, mi abuela podría preocuparse.

¬—Vamos confía en mí, prometía que cuidaría de ti dando mi vida, yo luego te llevare a casa.

—Va...vale, lo hare. —Sus palabras me dieron seguridad, también hicieron que me pusiese rojo haciendo que mirase a otro lado para que no se fijase en mi nerviosismo. Nunca me había pasado esto con mis otras relaciones, me inquietaba más de lo normal.

—Me gusta ver que yo te hago sonrojar así no esté cerca de ti, te ves muy lindo. —Mirándome con una sonrisa en su labios.

—Deja de regocijarte, eres un tonto... —Le miré enfadado—Supongo que gracias.

Nos habíamos ido un poco más allá de las afuera del parque forestal donde estábamos, en un bosque donde se encontraba una casa en ruinas; parecía que se había incendiado.

—Recuerdas que te dije que mi familia había muerto en un incendio, pues bien esta es la casa en donde solíamos vivir; donde yo solía vivir, ahora lo que quedan son cenizas y viejos recuerdos. Incluso todo lo que era este parque era propiedad de mi familia, es muy bonito no, a decir verdad mucha de mi vida fue consumida ese día, fue un nuevo comienzo para mí.

—Camilo ¿Por qué me trajiste a un lugar que te trae tan malos recuerdos? —Sentía pena y lastima por él, sin embargo el no parecía ser anuda dado por eso lugar de tristezas y perdidas que él había pasado.

—Porque quiero que sepas que hay muchas cosas de mí pasado que me han hecho la persona que soy ahora, y no quiero que las consecuencias de mi pasado te lastima más a futuro. Tengo muchas cosas que aún no sabes de mí, pero que te diré con el tiempo para que entre tú y yo no haya ningún secreto. Y para ello debes saber de dónde provengo, yo nunca fui un callejero ni vivía en las calles, pero yo lo perdí todo por venganza de otras personas. —Miraba el cielo mientras me hablaba—Aunque no me arrepiento de ello, hay veces que es mejor no arrepentirse de ciertas cosas pues lo único que hace en traer malos pensamientos para luego lamentarse y sufrir por la frustración y la impotencia de ello.

— ¿Qué es lo que no se de ti Camilo? —Le miré algo confundido pero temeroso de la respuesta.

—Calma todo a su tiempo ¿Si?

Mi Hombre Mi lobo¡Lee esta historia GRATIS!