Capitulo 26

10.9K 765 56

~7 DE MAYO~

-Gracias por aceptar mi invitación. –Le sonreí antes de llevarme el tenedor con el último trozo de lasaña a la boca. Si, hoy era el día en el que tenia la cena con el señor Merk. Me gustaría conocerte más.

-¿En qué sentido? Pregunté levantando una ceja.

-En el buen sentido de la palabra, Olivia. –Sonrió divertido. –Me gustaría saber más de tu vida.

-Pues... –Me lo pensé un poco. –No tengo mucho que contar. Tampoco es que me guste hablar de mi vida privada...

-Oh, tranquila. Te contaré la mía. Apartó su plato ya vacío e hizo lo mismo con el mio. –Nací en un pequeño pueblo en las afueras de Francia. Soy el tercero de cuatro hermanos.

 Soy el tercero de cuatro hermanos

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

-¿Cómo acabaste aquí?

-La verdad... No lo sé. Primero estuve destinado en Rusia, pero acabé aquí...

"Tú y yo haciendo el amor, descolgando la luna..."

-Lo siento. –Dije sonrojandome mientras sacaba el móvil del bolso. –Hola.

-Hola, cariño.Sonreí como tonta. Ya sabia que era él por el tono de llamada. ¿Cómo estás? ¿Qué haces?

-Estoy bien y estoy cenando con... un amigo.

-¿Era hoy cuando quedabas con Alain?

-Si... Lo siento.

-No. Dije que controlaría mis celos y es lo que estoy haciendo.Lo oí respirar hondo. –¿Cómo está Elyssa?
-Muy bien, pero te echa de menos.

-Y yo a ella. Y a ti. Miré a Alain que jugaba con la servilleta incómodo.

-Tengo que colgar...

-Está bien. Te quiero.

-Y yo. Chao. –Guardé el celular después de colgar y miré al señor Merk. –Lo siento.

-No te preocupes. ¿Un familiar?

-Si. –Murmuré pasando un mechón de pelo por detrás de mí oreja.

-Bueno, ¿por donde íbamos?

-Hablábamos de como acabaste aquí.

-Ah, si... ¿Quieres postre?

-Si, pero me gustaría que fuera helado de una heladería.

-Pues vamonos entonces. –Alain pagó la cuenta y ambos salimos del restaurante para comenzar a caminar hacia la heladería. Habíamos venido en su coche, pero la heladería no estaba tan lejos como para ir en coche.

-Pues... Yo no tengo hermanos de sangre, pero... ¿Conoce a Sofía?

-¿Quién?

-Sofía White. También trabaja en la empresa.

-Oh, si. Me suena a que Dylan me ha hablado de ella...

-Pues su mamá es mi madre adoptiva, por eso es como si fuera mi hermana.

-Entiendo... Mi mamá también acoge a niños en casa. Es un gesto muy bonito. –Asentí para darle la razón.

Llegamos a la heladeria y Alain se acercó a comprar los helados mientras que yo lo esperaba junto a la fuente que había en la pequeña plaza.

-Aquí tienes. Tú helado de chocolate kinder.

-Gracias.

-De nada. Se sentó a mi lado para comerse su helado. –Y... ¿Todo bien con la niña? Digo, que si se te hes complicado su cuidado.

-Para nada. Elyssa es una niña muy tranquila y se porta bien.

-Y... ¿El papá ayuda mucho?

-Si. Dy... –Callé al oír lo que iba a decir. –Digo, el papá ayuda mucho.

-Mejor entonces. –Asentí e imágenes de Dylan con Elyssa llegaron a mi mente.

-Ely lo quiere mucho. Son como uña y carne.

-Tú también lo quieres mucho. –Lo miré sorprendida. –Se nota en la manera en como hablas de él.

-Yo... Es mejor que nos vayamos ya ¿no crees?

-Si, como quieras. Nos levantamos y volvimos al coche para poner rumbo a mi casa. Si seguíamos hablando de este tema, se me escaparía que Dylan y yo estábamos juntos.

•••

-Gracias por todo, señor Merk.

-Alain.

-Perdón, Alain. –Asintió divertido.

-Quiero que sepas que entre amistades no me gusta que me llamen señor y menos por mi apellido. Me hacen sentir viejo, y no lo soy.

-Está bien, Alain. –Sonrió. La verdad es que el señor Merk solo tenía un año más que yo.

-Bueno, pues... Gracias otra vez y hasta el lunes.

-De nada y hasta el lunes. –Salí del coche para caminar hasta la puerta del portal. –¡Olivia!

-¿Si... –Abrí los ojos como platos cuando sentí sus labios sobre los míos.

-Si no lo hacía, no estaría tranquilo.

Parpadeé unas cuantas veces más para verlo subirse a su coche y marcharse.

¿Alguien me explica que acaba de pasar?

¿Me adoptas?¡Lee esta historia GRATIS!