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-Vamos, amor.-pidió Elizabeth.

Andy la atrajo hacia si y besó su cabeza. Negó con suavidad y la cubrió con el acolchado. 

-Solo un día. Ayer estabas enferma, hasta anoche. Quedate hoy en casa. Me quedo con vos hasta la hora del ensayo.-dijo, firme.- No voy a dejar que vuelvas a enfermarte.

-¿Qué voy a hacer cuando te vayas?-preguntó ella, juntándose más a su lado.

-Te vas a quedar con Pock y...

-No, Andy. Cuando decidas que ya no...

-Eso no va a pasar.-dijo él, suavemente.- Es impensado. Voy a estar con vos hasta que seamos dos viejos.

-Umm.-sonrió ella.-Un Andy viejito y arrugado.

Él soltó una carcajada y la besó, poniéndose sobre ella. Sonaron tres golpecitos en la puerta y ella impidió que Andy bajara.

-¿Están vestidos?-preguntó Pock al otro lado. Ambos rieron.

Andy hundió el rostro en su cuello y ella miró la puerta.

-No lo sé. Dejá que me fije.

-Cochina.-dijo él.

-Conseguite una novia.

-Difícil. De eso venía a hablarte.-dijo y ella frunció el ceño. Había algo en el tono de Pock que la desconcertaba.

Andy se apartó con suavidad y frunció el ceño. Se levantó de la cama y dejó pasar al de los tatuajes. Este frotaba su cuello, nervioso.

-¿Pock?-preguntó ella.

-Tengo que volver a casa, es...-la miró con duda y arrepentimiento.- Puede que...

-Pock, ¿Qué no me estás diciendo?-preguntó ella, con cautela, acercándose a él.

-Hay una chica. Ella... Murió en el parto y el bebé puede ser mío.-dijo con rapidez y el silenció comenzó a pesar en el aire. Pock suspiró y apartó la mirada.-Es mío. Dicen que no estuvo con nadie más.

-Un bebé.-murmuró ella.

-Tengo que ir a buscarlo.

-¿Y si no es tuyo?

-Tiene que serlo.-suspiró él.-Tengo que decir que lo es. Su familia es parte de una secta. Elizabeth, creo que es hijo mío.

...

Andy tomó a su novia por la cintura y la besó con suavidad.

-¿Van a estar bien?-preguntó y ella asintió.- Te amo. Cualquier cosa, por más mínima que sea, llamame.

Ella se despidió de William, Toby y Harold y caminó con Pock hasta la entrada del avión. 

-¿Pock?-murmuró ella.

El chico volteó y la abrazó con todas sus fuerzas, como si eso pudiera solucionarlo todo. Pero no había vuelta atrás. Lo cierto es que estaba aterrado. ¿Él con un bebé?
-Pock, todo va a estar bien.-dijo ella, intentando tranquilizado, una vez en el avión.
-¿Qué voy a hacer con un bebé?
-Primero, ponerle nombre.
-Estoy hablando en serio, Elizabeth.
-Yo también.
El chico le dio la espalda y fingió dormir mientras ella clavaba la vista en el frente y movía los dedos con nerviosismo.
Cuando llegaron, ella se apresuró a marcarle a Andy.
-Hola, mi amor.-dijo él. La chica soltó el aire contenido.-¿Todo está bien?
-Si. Ya llegamos.
Pock la abrazó por la espalda, apoyando el mentón en el pelo de ella, y uniendo ambas manos sobre su estómago.
-Está bien. Te amo.
- Te amo más.
La llamada se cortó y ella permaneció en silencio, sin moverse. Lentamente, puso sus manos sobre las de su amigo y las presionó con suavidad.
-Pock...
-Harold me odia.
- Lo va a entender.
-No. No va a entenderlo. Me odia.
Elizabeth avanzó, tomando la mano de él. Llegaron al hospital y localizaron el lugar correcto.
- Nos lo dan y nos vamos.-dijo tajante.
Elizabeth llamó a Andy una y otra vez, pero él no atendió. Llamó a Harold y obtuvo el mismo resultado. Frustrada, pensó que podrían estar ensayando.

Llegaron al aeropuerto con el bebé dormido en brazos de ella. Pock la miró y besó su frente, abrazandolos a ambos.
-Estás muy cansada.
-Sólo quiero llegar a casa. Andy no me atiende el teléfono.
Subieron al avión sin decir nada más.
Habían vuelto a hablar poco, como antes. Pock la rodeó con su brazo, frustrado.
-¿Estamos bien?
-¿Qué hicimos, Pock?-preguntó ella, con los ojos llenos de lágrimas, mirando al pequeño Andrew de cinco meses que dormía en sus brazos.

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