—¿Q-qué? —preguntó atónita Lauren.

—Te amo —la miró fijamente a los ojos.

Lauren la observó. ¿Cómo era posible que Camila la amara? No... Camila era una chica, eso no estaba bien. Al menos no en ella, teniendo una discapacidad mental. No entendía nada.

—¿Cómo..?

—Que qué significa "te amo", general Lauren —miró al suelo.

Alegría suspiró.

—Oh... sí... —sonrió aliviada—. Me confundí. Bien, ehm... ¿Dónde has oído eso?

—En la caja mágica.

—¿Qué?

Camila se volteó y miró la radio.

—Es una cosa que tiene atrapadas a sardinas que hablan y hablan con música. Son muy extrañas.

—Oh, Camz... Eso es una radio.

—¿Radio?

—Radio.

—Ubres —sonrió.

Lauren carcajeó.

—¡¿QUÉ?! —preguntó entre risas.

—Eso dijeron, esas sardinas son raras, con razón las encerraron allí. ¿Qué significa?

—Bien, uhm... Es... Quiero decir, es. Es cuando... alguien ama a alguien. Le dice "te amo".

—¿Y qué es amar?

Lauren la miró.

—No lo sé, Camz.

—¿Y quiénes se dicen "te amo”?

—Quienes se aman, los novios, supongo.

—¿Qué son "novios"?

—Son dos personas que se aman, y que quieren estar juntas.

—¿Y tú tienes novio, general Lauren?

—No, no tengo novio, Camz.

—¿Y yo puedo ser tu…

No pudo completar la oración, ya que la puerta del cuarto, se abrió.

—¡Kaki, lamento haberme ido tanto tiempo, pero la guerra está peor que nunca! —Sinuhe cerró la puerta con cuidado de no tirar la bandeja de comida y volteó a verla—...¿Pasa algo, mija?

Camila la miró con los ojos muy abiertos y sacudió la cabeza.

Su madre oyó el ruido que había en la habitación y dirigió su mirada a la radio.

—¡¿QUÉ HACES CON ESO ENCENDIDO?! —dejó la comida apoyada en la pequeña biblioteca y se dirigió a apagar el artefacto.

—¡TORTILLAS!

—¿CÓMO QUE NADA? ¡¡NOS PUDIERON HABER RASTREADO!!

—¡Vaca, magdalenas cachan aguas en mar saladita!

—¡NO, YO RECORDARÍA HABERLA DEJADO ENCEND... Oh, si lo hice, lo siento mi niña —besó su frente.

—Si mono dice fiesta mono tiene fiesta —se cruzó de brazos.

—Sí, he traído pizza.

—Geral irse a gerarla vaca goes gambia.

—Sí, ya debo irme, es todo muy complicado arriba. ¡Las nubes son tóxicas, Kaki! ¡Ya no se puede respirar! Es espantozo, pero aquí estarás a salvo —besó su frente—. Vuelvo más tarde.

Ojos Alegría (La chica del sótano) - Camren.¡Lee esta historia GRATIS!