PCP

1K 11 1


    LA DROGA DE HULK

    Produce Fuerza Excesiva,
     Agresividad y espejismo;
  Se queda latente en el cerebro
        Por varias semanas.



Mi madre continua hablándome por teléfono con la vos alterada:

-El comandante necesitaba hacer otras preguntas. Como no te encontró, cree que te fugaste. Aviso por radio a todas las patrullas. Si te encuentran en la calle, te van  arrestar. Tu padre se puso muy nervioso. Vimos una servilleta que dejaron en la mesa de la cocina donde Itzel anoto el nombre de varias calles en la Plaza de arte. ¿Andan por ahí?

-Si, mamá

-Tu papa fue en el coche a buscarlos, hace como una hora. Esta muy enojado.

-¡llamale a celular! Dile que no se preocupe. Vamos para la casa. Llegamos en veinte minutos.

Cuelgo el teléfono, pero de una gran agitación. Mi prima y Riky sigue tratando de detener un coche de alquiler, pero de repente y sin que ninguno lo anticipe, un automóvil particular se detiene justo a nuestro lado.

Es mi papá.
Riky da un brinco de alegría y abre la puerta de auto.

-¡Papa! ¿Viniste por nosotros? Estábamos a punto de tomar un taxi.

-¡Suban! -grita sin poder ocultar su enfado.

Empujo a mi hermano para que se apresure Itzel da la vuelta por enfrente y se sienta adelante.

Papá mueve la palanca de velocidades y acelera. Riky toma la palabra.

-Tuvimos una aventura! Hubieras visto. Yo encontré a unos amigos  que me invitaron a conocer un juego nuevo al que dicen el cohete, pero no era verdad.

Lo pellizco para que se calle.

-¡Ay!  -Grita,   -¿Por que...?

Mi prima voltea y nos fulmina con la mirada.

-Felipe.  -Exclama papá,  -¿Sabias que el jefe de la policía fue a buscarte?

-Me... Me dijo ma...má.

-¿Hablaste con ella?

-Por teléfono hace rato.

-Itzel. Tu me prometiste que cuidaría a tus primos. ¿por que salieron de la casa sin permiso?

-Personaje, tío -Contesta ella. -No se que decirte.

-El comandante llevo a un grafólogo -Continua papá dirigiéndose a mi, -Para que te hicieran una prueba de escritura, pero ¡No te encontraron! Y ahora si que tenemos problemas. Creen que estas huyendo.

Puedo notar verdaderas vibraciones de  zozobra. Mi prima parece muy abochornada. Se cruza de brazos y agacha la cara.

Papa marca un numero desde su teléfono celular.
Después de unos segundos, dice:

-¿Comandante? Soy Owin Meneses, el papá de Felipe. Si ya encontré a mi hijo. Salio con su prima y su hermano, un rato, a distraerse. Si. Todo ésta bajo control. Aquí con migo, ¿Se lo paso? Un momento. -Papa tapa el teléfono y me dice, -El jefe de la policía quiere hablar con tiro.

Tomo el aparato.

-¿Si?

-Felipe ¿Donde andabas?

-Fuimos al parque a caminar.

-Escuchame bien, muchacho. Eres sospechoso de un asesinato, así que mi obligación es ponerte en una casa de arraigo mientras no se demuestre tu inocencia. Pero tu padre me prometió que el se haría cargo de que tu no escaparías. La próxima vez que desaparezca sin avisar, lo considerare como una prueba en tu contra.

-Si, Señor.

-Pasame a tu papa otra vez.

Devuelvo el teléfono. No escuchó mas. Me tapó los ojos y los oídos.

-Dios mio  -Susurro. -Ayudame. ¿Que esta pasando?

Llegamos a la casa m

Mamá y mi tía se encuentra sentadas, muy serias, en la sala. En cuento entremos, se ponen de pie y comienza a regalarnos de nuevo Itzel trata de dar explicaciones. Mi tía le grita. Preguntándole si no puede estarse quieta.

-¿Por que siempre te metes en líos, Itzel.  -Continua su madre. -Cuando viviste en el extranjero, la policía te detuvo por activar la alarma de incendios de tu escuela, te fracturaste un brazo, hiciste expediciones en montañas e incluso sufriste varios accidentes esquiando. ¡Pero ya tienes diecinueve años, hija! ¿Cuando vas a madurar?

Mi prima no se defiende. Yo estoy aturdido. Me adelanto y digo:

-Itzel no tiene la culpa  -De pronto, sin poder controlarlo, las lágrimas me vence,  ,-ella solo quiere ayudarme a salir del problema en el que estoy  -agacho un poco la cara y pongo los puños sobre mi frente.  -Tarde o temprano todos van a saber que no le hice nada a Jennyfer...   -Articulo entre sollozos.  -yo la quería mucho  -hago una pausa; apenas recobro el aliento y sigo.  -Cuando me invito a salir no lo podía creer...
Me sorprendió que tuviera un piercing en el ombligo y se vistiera así. Por eso quise ir a los lugares donde ella anduvo... -Respiro varias veces, luego concluyo,  -En realidad no estoy tratando de descrubir quien la asesino. Solo intento comprenderla a ella.

Mi madre se acerca para abrazarme.
Sigo llorando por un largo rato.

Siento el abrazo tímido de Riky por el lado izquierdo, después la mano de Itzel en el hombro, y la presencia cercana de papá y tía Beky. Mi problema no es únicamente mio, e de la familia entera. No solo yo estoy angustiado. Todos lo están.

Minutos después, nos separamos y vamos a la cocina a comer algo. Hay una pizza tamaño familiar en la mesa. Repartimos las rebanadas, sin hablar mucho.

-Que día mas largo y horrible. -opino.

Mi tía Beky parece en extremo meditabunda... Tiene la vista fija. Es lógico que con la muerte de esa joven, le atormenten ideas de un futuro incierto como directora del orfanato. Mama pregunta:

-¿En que piensas, Beky?

-Los tres adultos de esta mesa. -Responde,  -También estuvimos a punto de ser atrapados por la droga cuando fuimos jóvenes.
Papá protesta:

-¡Nosotros vivimos circunstancias extremas! Es lógico que hubiera drogadicción en aquel mundo, ¡Pero ahora, la droga ha llegado hasta las escuelas de nuestros hijos!

Mi tía Beky vuelve a guardar silencio, como recordando terribles vivencias de su pasado.

-Cuentanos, mamá. -le pide Itzel.  -¿que contacto tuviste con la droga?

EN PIE DE GUERRA. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora