Inevitable.

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» Capítulo 35 «

Inevitable.

Era cierto, Deyken era astuto y tenía un plan trazado, pero no estaría en su territorio por lo que ni siquiera tendría el suficiente apoyo para proteger su vida mientras que Demon tenía todo a su favor — No lo sé Alexz.

— Quieres verme feliz ¿No?

Él asintió y ella se lanzó en sus brazos aferrándose con fuerza. Alexz era realmente maravillosa, apenas tenía unas cuantas semanas con él y ya sentía que hacía parte de su peligroso mundo. Podía notar lo libre que se sentía al pasear por toda la casa y él solo se limitaba a verla de lejos para no incomodarla mientras se adaptaba... algo que estaba resultando complicado.

Pero esas preguntas seguían allí ¿Por qué la obsesión de Demon? ¿Por qué obligarla a permanecer a su lado si él ni siquiera tenía un contacto especial con ella? Ni siquiera la conocía, no podría ni saber cuál es su canción o color favorito y se creía su maldito dueño.

— Iré a terminar de arreglar todo, viajamos en breve.

— ¡¿en breve?! Ella parecía emocionada — Si cariño, ahora regreso. Le guiño un ojo y abandono su habitación.

Ella corrió al baño, debía estar lista en menos de nada y estaba jodidamente nerviosa no lo podía ocultar, vería nuevamente a su madre ¡oh Dios! Las palabras la abrazaban por fin la llevaría consigo y estarían bien — Sé que te agradará aquí mami. Susurro.

Conor estaba inquieto, demasiado para el gusto de Deyken — ¿Podrías dejar de moverte? Escupió irritado.

— Lo siento, pero no dejo de pensar en lo que haría ese bastardo si te descubre.

— Relájate, Eso no pasara.

— ¿Por qué tan seguro?

— Porque llevare un arma con nosotros que él no se espera. Sonrió.

— ¿Arma? ¿Nosotros?

— Con lo de arma me refiero a Alexz y sí Conor tú también irás. Ahora, no hay tiempo para explicar prepara el helicóptero y el Jet.

— Hecho, las armas ya deben estar esperándonos allá. Solo faltamos nosotros.

— Bien, iré por Alexz.

Deyken avanzó hasta su improvisada habitación, realmente él quería compartir la suya con Alexz, pero sabía que ella no lo aceptaría así que prefirió cedérsela. Tomo una ducha y se enfilo al cuarto de Alexz, pero ella lo encontró antes — ¡Estoy lista! Él sonrió divertido, y enfundo su arma su cintura — yo igual.

El viaje se hizo pesado 8 horas en el aire era demasiado para ella, no estaba acostumbrada.

....

Casa Diamond.

— ¿Y cómo lograras sacar a Abril de la clínica?, hasta donde sé no eres familiar y sería extraño. Por lo que alertaría a la policía ahora que ella desapareció.

Demon negó — No soy tan novato Clay, responde algo ¿te suena el nombre de Owen Johnson?

Exacto, él ya tenía un plan y a Clay ni se le había ocurrido — ¿Cuándo?

— Esta noche. Demon había arreglado todo, solo faltaba un detalle. Owen. — Rastrea su celular, necesito su ubicación. Es hora de que ese gusano sirva para algo.

Clay abandono el estudio de Demon y se dispuso a rastrear a Owen y por un instante pensó en ella. Alexz. Él quizás era la única persona que conocía realmente su infierno de cerca y aunque sabía los sádicos alcances a los que su jefe podría llegar cuando de ella se trataba de algún modo lo justificaba y se sentía terrible por eso. No era como alabar todo lo que Demon le hacía ¡Por supuesto que no! Pero él conocía sus motivos y no lo culpaba.

Pero entonces su encrucijada se desataba a debatirse ¿Era racional y justo justificar los actos de Demon cuando dañaban física y emocionalmente existiera el motivo que existiera? Claro que no.

Clay a menudo se ponía en los zapatos de ella y ese era justamente uno de esos momentos, sabía que Demon jugaba con la vida de los padres de Alexz como si fueran marionetas ¿soportaría él algo así si se tratara de sus propios padres?, él no conocía sus progenitores era huérfano, pero si los tuviera, no lo haría. Y eso le dolía, por ella, por su fuerza y por esa amistad que habían entablado en los últimos meses antes de desaparecer.

— ¿Listo? Pregunto Demon irrumpiendo en el cuarto, Clay dio un respingo — ¡¿Qué carajos?! Chilló asustado.

— Ay no jodas Clay, pareces una niñita. ¿Quién creías que era? ¿Annabelle? Se burló.

Clay rió — No hubo necesidad de rastrearlo, ya nos dieron su ubicación.

— Perfecto, vamos por él.

Apenas estaba cayendo la noche Clay y Demon se dirigían al sur de la Ciudad, — ¿Por qué simplemente no me dejas ir a mí a buscarla?

— ¿Crees acaso que eres más eficiente que toda la organización junta? Se rió Demon.

Clay rodó los ojos — Ya entendí. Bufo.

....

Alexz se sentía mareada al bajar del helicóptero, miro a su alrededor y solo diviso edificios... estaban en la cima de uno de ellos y en sus oídos zumbaba el ruido de la hélice girando sin detenerse. Deyken se acercó a ella y de inmediato ella se aferró a él — ¿Todo bien?

— Le tengo pánico a las alturas, confesó sin soltar su agarre.

Deyken sonrió, ella era como su princesita — Tranquila, estoy aquí.

Descendieron hasta el piso cuatro, era una torre residencial. Él la guio hasta ingresar a uno de los apartamentos. Alexz se quedó helada al observar su alrededor — ¿Es necesario todo esto? Él asintió

Ella se refería a los quince hombres que se encontraban cargando sus armas — Toma, la necesitaras. Espetó Deyken entregándole una pistola automática 9 milímetros. Ella negó — ¿Para qué? Aleja esa cosa de mí, no la quiero nunca he manejado un arma.

Su comentario con voz chillona provoco la risa de todos en el recinto — Es sencillo cariño, tu solo apuntas quitas el seguro y aprietas el gatillo, el resto lo hará ella. Le guiño el ojo.

— ¡No voy a matar a nadie Deyken!

— Lo sé, solo es en caso de ser necesario cariño y me hará sentir más aliviado ¿entiendes?

Ella trago saliva y termino aceptando — Ya casi está todo listo. Informó Conor.

— Cariño, le susurro ella lo miro expectante — Afinare algunos detalles aquí, quiero que duermas un poco y en un rato más iré a hablarte ¿de acuerdo?

Descansar... si, lo necesitaba apenas y podía asimilar que tenía un arma en su poder. Conor le señalo el camino mientras Deyken los reunía a todos alrededor de la mesa. 

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Tan tan tan.... Espero de verdad lo hayan disfrutado.

Nos leemos luego.


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