-Bueno... Digamos que ¿bien?

-¿Qué pasó? ¡Tuviste noches salvajes!

-¿Qué? No. Bueno, si, pero solo fue una y no fue salvaje... –Murmuré no muy alto para que Dylan no me oyera.

-¡¿En serio?!

-Si...

-¡¿Y como fue?! ¿Te dolió? ¿Te trató bien? ¿Te...

-Sofía, respira. No somos unas adolescentes para que me estés preguntando esas cosas. –De reojo ví como Dylan me miraba curioso. –Espera que me voy arriba.
-Si quieres me voy yo...

-No, no te preocupes. –Besé su mejilla y la cabecita de Ely para subir a la habitación de Dyl. –Ya estoy.

-Entonces cuenta.

-Pues... La verdad que todo fue inesperado. Primero cenamos a la luz de la luna, frente al mar. Luego quise bañarme y se vé que en el agua hice un movimiento brusco porque mi pie me dolió...

-¡¿Lo hicieron en el agua?!

-No. En la arena y con una bonita canción de fondo...

-Que bonito... ¡Amor! ¡Quiero hacer el amor en la arena! Gritó de repente haciéndome pegar un brinco.
-Sofía...

-¿Cómo qué...

-¡Si! Olivia y...

-¡Sofía! –Grité yo ahora para que se callara. –No tienes porqué ir diciendo por ahí lo que te conté.

-Y no lo hago, pero sabes que no le oculto nada a Maximilian.

-Si, tienes razón. –La puerta se abrió de repente dejándome ver a Dylan con cara de cansancio.

-Perdón. No sabia que estabas aquí...

-No importa. Sofía, tengo que colgar.

-Okey. Nos vemos mañana en la empresa.

-Si, hasta mañana.Colgué para suspirar pensativa.

-¿Qué pasa?

-Solo estoy cansada. Eso es todo... –Se quitó los zapatos y la camiseta para acercarse y abrazarme.

-Lo que necesitas son apapachos... –Sonreí para abrazarlo más fuerte.

-Te quiero mucho...

-Yo te quiero más.Rocé mi nariz con la suya en un beso esquimal.

-Este quiero que sea nuestro gesto tierno.

-Será todo lo que quieras.. –Sonreí para volver a repetirlo.

-Enseñaré a Ely a que lo haga también. Será la forma en que nos digamos te quiero sin palabras.

-Estoy de acuerdo.Ahora fue él quien lo hizo y lo miré a los ojos antes de posar mis labios sobre los suyos.

~28 DE MARZO~

-¡Amiga! –Gritó Sofía desde su mesa haciendo que todos me miraran. –¡Te extrañé!

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