Prologo

6K 298 24

-Ray cariño ven- escucho que me llama Elena. Ha estado muy extraña estos días. Voy a la habitación donde se encuentra mi mujer. Al entrar no la veo, pero escucho movimiento en el baño. Está sentada en la tina de la ducha y está llorando. Mierda. ¿Qué paso?

-cariño ¿estás bien? ¿Qué paso? ¿estas herida? - pregunto preocupado.

-no cariño estoy bien... solo que quería confirmar algo- dice mientras me muestre un tubo largo donde se muestran dos rayitas.

- ¿Qué es esto, amor? -

-es una prueba de embrazo- me dice sonriendo.

- ¿Qué significan las dos rayitas? -

-positivo, cariño. Vamos a hacer padres, cariño. Lo que tanto deseamos. Un bebé- me dice

- ¿yo? ¿padre? -

-si amor, padres- se acerca a mí y me besa y le devuelvo el beso. Sus manos van a mi cuello y la aprieto contra mí. Ella enreda sus piernas en mi cadera y la llevo rumbo a la habitación mientras mis manos descansan en sus glúteos.

-mujer, me has hecho el hombre más feliz de este mundo- digo mientras desabrocho los botones de su camisa.

- ¿estas feliz? - me pregunta

-como nunca antes- le digo mientras la vuelvo a besar y perderme en ella.

-mira cariño, se está moviendo- dice Elena sacándome de mis pensamientos

-mira cariño, se está moviendo- dice Elena sacándome de mis pensamientos. Estamos en la cama de la habitación. Estoy leyendo unos documentos sobre unos casos bastante complicados y lo peor es que estoy recibiendo amenazas de muertes si sigo con los casos. Sé que algo los une y cuando lo encuentre será su fin. Mira a la mujer que está a mi lado, y verla sonreír me hace demasiado feliz. Coloca la mano donde me dice que siente movimiento, y siento algo. Un pequeño golpe. Wuao mi pequeña se está haciendo notar. Ya tiene 5 meses de gestación y ahora el embarazo se hace más notorio.

Lástima que los demás no estén feliz con este embarazo. Tanto mis padres como los de ellas no nos hablan desde hace muchos años. Desde que nos casamos. La única que nos habla en la hermana de Elena, Ester. Ella siempre nos está llamando y preguntando como estamos. La queremos mucho.

-no crees que es fantástico. Sentirla así, dentro de mí. Sus movientes me dice que está segura y viva. ¿Cómo algo tan diminuto como un espermatozoide y un ovulo puede generar esto? - la miro extrañado.

-nunca has hablado así. Lo que más importa en esta vida son ustedes. ¿has pensado en algún nombre para la bebé? - pregunto

-bueno tenía pensado varios nombres antes de saber su sexo, si era hombre quería que se llamara Gustavo Alonso y si es niña pues solo se me ocurrió Rose, pero como segundo nombre- me dice

-pues yo si he pensado en el nombre para mi pequeña- digo mientras acaricio su vientre hinchado.

- ¿Cuál? - mi mira intrigada

Sumisos: Cristian y Anastasia¡Lee esta historia GRATIS!