~Capítulo Veintiséis~

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Capítulo veintiséis

-Siento si te asusté -me disculpé.

-Descuida. Es normal en mi rutina escuchar gritos -rodé los ojos y golpee su brazo.

-Toma -le tendí un vaso con agua.

Niall estaba subiendo al apartamento cuando escuchó mi grito, subió por las escaleras de emergencias hasta el quinto piso, todo esto lo hizo corriendo.

Traté de ver hacia el living pero el pecho de Niall me lo impidió.

-Dales su privacidad. Lo necesitan.

Ron y Cassie estaban en la sala hablando, llevaban más de treinta minutos en la misma posición, me imaginé otro tipo de reconciliación, ya saben, de esas que terminan en besos y en declaraciones de amor eternas.

-Si. Tienes razón, lo siento -murmuré apoyando mi frente en su pecho por sobre la tela de su playera.

Niall acarició mi espalda.

-Traje los boletos -me separé de él. Frente a mi habían cuatro boletos.

-¿Cuatro?

-Siempre puedes necesitar mas de dos.

-Todo un hombre precavido -Niall rió.

-No te recordaba tan chistosa -alzó una ceja. Me senté en la encimera.

-Tu me hacías la vida imposible Niall Horan, no es como si yo llegase un día y te soltara todos los chistes que sé y luego me iría, es ley.

-¿Ley?

-Primera ley: no fraternizar con el enemigo.

-Creo que hemos roto la mas importante regla -dijo acercándose y apartando mi cabello.

-Me corrompes -lo acusé. Me dió un beso rápido.

-Me gusta hacerlo.

-Lo notamos -Scott entró a la cocina. Del susto salté de la encimera y en el camino pisé el pie de Niall.

-¡Lo siento! -el rubio, tenía los párpados fuertemente cerrados, suspiro.

-Casi ni duele -dijo con voz aguda, que hizo reír a Scott ¡avance!

-¿Qué pasa Scotty? -pregunté tratando de sonar dulce y tierna.

-Eso que intentas hacer no funcionará conmigo, ni lo intentes. Venía a decirte que te acompañaré al aeropuerto.

-¿Te vas?

-Se va para siempre -dijo Scott con tono serio. Niall me miró como si le hubieran dicho que había matado a un perrito.

-¡Scott! -le reclamé. El nombrado rió y se sacó todo para hacer un sándwich, luego se sentó y supe que no nos dejaría a solas.

-¿Es en serio? -preguntó. Daban ganas de pellizcar sus mejillas.

-No me voy bobo -reí-. Mamá está llegando a Londres con Grace y Aleix.

-¡Oh!

-Sí, oh niño bonito. ¿Ansioso por ver a tus futuros cuñados? o aun mejor... ¿a tu suegra?

Juro que vi perder todo el color que Niall poseía en el rostro.

-¡Scott! -a este paso me saldrían canas verdes y tendría que ir poniendo en marcación rápida el número de alguna ambulancia.

¿Atracción? |N.H| ©¡Lee esta historia GRATIS!