El encargo

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"Todo nudo puede deshacerse...

...incluso el mas difícil y apretado de todos ellos...

"Una piedra" para que recuerdes que todo es posible, 

y "un beso" para que nunca te olvides para que viniste a este mundo."

(Cataluña, año 2014)

En la comarca catalana del Baix Llobregat, a unos cuantos kilómetros de la montaña de Montserrat.

Entre la maleza y pinos, un antiguo edificio publico; El hospital Santa Maria. Construido en el 1900 y demolido por la artillería española en 1937 por los rojos en plena guerra civil. Aquellas ruinas y escombros, habían sido en su época de esplendor unos de los complejos mas importantes de la elite industrial a principios del siglo XX. El Hospital Santa Maria, construido en un antiguo recinto histórico a la ladera de una montaña, donde habitaban aguas termales; un lugar maravilloso para que los enfermos de tuberculosis pudieran pasar sus últimos días en paz. La clase de residentes, pertenecientes a una elite social y aristócrata que habían forjado sus fortunas gracias a la industria del Carbón y la textil.

En 1930, ciertas desapariciones e incidencias misteriosas, hicieron que el complejo se cerrase permanentemente. Tras las investigaciones, y búsqueda de cadáveres (búsqueda de pruebas de los delitos) hallaron que debajo y perforado en la montaña, existía la evidencia de una antigua construcción, datada del s. XV: Un lugar secreto, que debió pertenecer algún soberano de la época. Desde las esferas mas importantes y anónimamente, denegaron y finalizaron las investigaciones.

El lugar, quedó herméticamente tapiado. Arqueólogos, historiadores , obreros y operarios, fueron desapareciendo durante el proceso de investigación, y después de que el complejo quedase cerrado.

No se escribió nada al respecto.

Nadie supo nada de lo que escondía aquel lugar.

Todo quedo en la sombra.

Juan, un hombre de 45 años de edad, calvo y con un rostro que reflejaba todo tipo de calamidades de un pasado bastante duro: Arrugas y mirada apagada de haber contemplado la barbarie de la guerra en Afganistán, cuyos ojos claros retenían; la perdida de una relación amorosa hace 5 años, dos funerales hace 3 años de sus padres y toda una serie de anécdotas e historias que contar, como exsoldado. Juan, había sido victima de una mina antipersona, cuando quiso salvar a un niño afgano de 9 años de edad; la artillería, toco gravemente el muslo izquierdo de su pierna y varias partes de la columna vertebral. Gracias a la unidad establecida en la zona del conflicto, pudieron salvarle la vida sorprendentemente. El exsoldado de las fuerzas especiales españolas en tierra de "los moros", había perdido la capacidad de "tener miedo".

La enfermedad conocida como: Urbach-wiethe. "el sujeto no tiene miedo". Cualquier persona reacciona cuando su espacio vital o personal es invadido por un extraño, un paciente con esta enfermedad, ni se inmuta. Esto es causa del "cromosoma 1" que afecta a una proteína del espacio extracelular (proteína que tienen todos nuestros organos), además de un daño cerebral en la amígdala de los sentimientos. El sujeto: no percibe el miedo. Cualquier persona reacciona ante algún peligro psicológico incluso si ve que la otra persona muestra facialmente el síntoma de miedo; el sujeto que padece esta enfermedad, no sabe leerlo. Todo lo referente a sentimientos personales, quedan trastocados permanentemente.

Una enfermedad común en soldados licenciados y que habían apreciado el roce de una mina antipersona en tierra hostil. Normalmente, morían en el lugar o en el quirófano, pero los que se salvaban sorprendentemente, quedaban expuestos al daño de la amígdala de los sentimientos.

La Reina de la LluviaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora